¿Pueden las rutas alternativas al estrecho de Ormuz mantener el flujo de petróleo y gas del Golfo?
Si bien existen alternativas, expertos afirman que ninguna puede reemplazar esta ruta estratégica, por la que transita aproximadamente una cuarta parte del comercio mundial de petróleo por vía marítima.

Si bien existen alternativas, expertos afirman que ninguna puede reemplazar esta ruta estratégica, por la que transita aproximadamente una cuarta parte del comercio mundial de petróleo por vía marítima.
El estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos de navegación más importantes del mundo, vuelve a estar en el punto de mira internacional tras una nueva escalada de tensiones entre Irán y Estados Unidos.
Los dos países han reanudado el intercambio de ataques apenas un mes después de firmar un acuerdo provisional destinado a allanar el camino hacia el fin definitivo del conflicto.
Y las renovadas tensiones han provocado un alza en los precios del petróleo.
Si el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz se vuelve demasiado peligroso, ¿existen rutas alternativas que los exportadores del Golfo puedan utilizar para llevar su petróleo y gas al mercado?
Expertos afirman que existen alternativas, pero ninguna puede hoy sustituir por completo este vital curso de agua.
El estrecho de Ormuz, entre Irán y Omán, sigue siendo la principal ruta de exportación para gran parte de la producción de petróleo y gas del Golfo debido a su envergadura, flexibilidad y rentabilidad.
Los buques cisterna pueden transportar mayores volúmenes a un costo menor que las redes de oleoductos, que requieren una inversión significativa en infraestructura y mantenimiento.
Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), alrededor de 20 millones de barriles de petróleo y productos derivados del petróleo transitan diariamente por el estrecho, lo que representa aproximadamente una cuarta parte del comercio mundial de petróleo por vía marítima.
Esta vía marítima también transporta casi una quinta parte de las exportaciones mundiales de gas natural licuado (GNL).
Qatar, uno de los mayores exportadores de GNL del mundo, depende de esta ruta para llegar a los mercados internacionales, y no existe, de momento, una alternativa a gran escala para sus exportaciones de GNL.
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Debido a que el estrecho de Ormuz otorga a Irán una influencia significativa sobre los mercados energéticos mundiales, los productores del Golfo han invertido durante mucho tiempo en infraestructuras diseñadas para transportar petróleo sin depender de esta vía marítima.
El mayor de ellos es el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, también conocido como Petroline, una red de 1.200 kilómetros que conecta los yacimientos petrolíferos orientales del reino con la terminal de exportación de Yanbu en el mar Rojo.
Fue construido en la década de 1980 durante la guerra Irán-Irak, cuando ambos países atacaban petroleros y otros buques mercantes en el Golfo.
La capacidad del oleoducto se amplió hasta un límite máximo de emergencia de 7 millones de barriles por día en 2019.
Emiratos Árabes Unidos ha desarrollado su propia ruta alternativa a través del oleoducto de crudo de Abu Dabi (Adcop), de 406 kilómetros de longitud, que conecta los yacimientos petrolíferos de Habshan en Abu Dabi con el puerto de Fuyaira en el golfo de Omán, lo que permite que las exportaciones eviten por completo el estrecho de Ormuz.
Según The Financial Times , que cita a fuentes familiarizadas con el asunto, DP World, el operador portuario con sede en Dubái, está en conversaciones para desarrollar un nuevo puerto multipropósito en Fuyaira, junto con una nueva terminal en el puerto actual.
