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Pemex y Petrobras: ¿alianza estratégica o gesto político?

Por Redacción Sinergia Empresarial · 19 de agosto de 2026 · 4 min
Pemex y Petrobras: ¿alianza estratégica o gesto político?

Las dos empresas petroleras estatales se complementan y pueden beneficiarse de una colaboración. Aun así, los expertos son escépticos debido a malas experiencias históricas.

Este mes, dos de las gigantes petroleras estatales de Latinoamérica sorprendieron con el anuncio de una alianza: Pemex , de México , y Petrobras , de Brasil , firmaron un memorando de entendimiento , con vigencia inicial de dos años, para cooperar en exploración y producción de hidrocarburos .

Además, negociaron un segundo acuerdo, centrado a su vez en refinación y comercialización de biocombustibles como el etanol.

La noticia llegó envuelta en gestos de alto perfil: una videollamada entre la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum , y el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva , para respaldar personalmente la cooperación.

Tres expertos consultados por DW coinciden en que el potencial técnico es real, pero advierten que la política pesa más que la ingeniería.

Sobre el papel, las empresas se complementan: Petrobras domina la exploración en aguas profundas; Pemex conoce el terreno mexicano, pero arrastra rezagos tecnológicos. "Claro que en teoría hay complementariedad. Petrobras hoy es una gran detentora de tecnología de exploración en aguas profundas. Brasil es un exportador de diésel, de gasolina", explica Adriano Pires, consultor energético brasileño y doctor en Economía Industrial por la Universidad de París XIII.

Gonzalo Monroy, director general de la consultora GMEC y experto en petróleo y energía, coincide: "Brasil tiene muy buena experiencia atravesando capas de sal, eso le permitió explotar Santos; en México también hay posibilidad debajo de las capas salinas en el Golfo". Pero advierte sobre la letra pequeña: "Hay una palabra en el memorándum que hace que no sea muy optimista: dice que el acuerdo no es vinculante, no están obligados, ni Pemex ni Petrobras, a invertir nada". Y en la industria petrolera, sin una gran cantidad de dinero, nada funciona.

Para Elio Ohep, consultor independiente y editor del portal Energies.net , la asociación puede ser un buen negocio, pero a muy largo plazo: "Petrobras tiene gran experiencia en aguas profundas y es de bolsillos largos; Pemex aprenderá y México obtendrá sus regalías", comenta el experto venezolano. Pero advierte: "Obviamente esto es a largo plazo: 5, 10, 15 años".

Monroy, sin embargo, señala que en México, luego de la contrarreforma petrolera bajo el predecesor y mentor de Sheinbaum, Andrés Manuel López Obrador, no hay mecanismos legales y comerciales atractivos para que se cristalice esta alianza. "Un contrato de servicio o una asociación mixta, las figuras que actualmente estipula la ley, no ofrecen la rentabilidad a Petrobras para poder invertir en México", subraya.

Así, Ohep matiza el entusiasmo con que se presentó el acuerdo: "Sheinbaum lo presenta como algo concluido, y no es cierto. No hay nada concreto, solo un memorandum preliminar (MOU) con vigencia de dos años".

El segundo acuerdo incluye biocombustibles, pero Pires y Monroy lo separan del núcleo energético del pacto. "El etanol lo produce en Brasil el sector privado, no Petrobras. Se mezcla con la gasolina por las distribuidoras", señala Pires, fundador del Centro Brasileño de Infraestructura (CBIE), quien fue nominado en 2022 por el gobierno brasileño para presidir Petrobras, oferta que rechazó.

Monroy añade a ello la presión externa: "México está bajo presión para abrir su mercado y comprar más mezcla de etanol; hay presión de EE. UU., que produce etanol a base de maíz, y también de Brasil, que lo extrae del azúcar". Pero es escéptico sobre el beneficio: "El 96 por ciento de la flota mexicana no está adaptada para tomar etanol al 10 por ciento; aquí sería máximo al 6 por ciento." En Brasil, a cambio, se añade hasta el 30 por ciento de etanol a la gasolina E30, valor que el gobierno de Lula quiere aumentar a un 32 por ciento

La industria automotriz brasileña, además, desarrolló los motores flex fuel , que se pueden cargar con ambos combustibles. Un sensor en el sistema de control electrónico determina la mezcla y hace los ajustes de forma automática. Sin embargo, para esto habría que adecuar toda la infraestructura de movilidad en México.

Monroy calcula que esto implicaría un gasto enorme que la petrolera estatal, altamente endeudada, difícilmente podría hacer: "Pemex tendría que invertir entre 6.000 y 8.000 millones de dólares en adecuar almacenamiento y gasolineras."

Detrás del anuncio hay, según los expertos, cálculos de política interna más que una hoja de ruta industrial. Sheinbaum negocia bajo la sombra de la renegociación del T-MEC y la presión de Washington sobre el mercado energético mexicano.

En Brasil, el hallazgo de indicios de petróleo en la desembocadura del Amazonas, anunciado con la presencia de Lula, obedeció, según Pires, al calendario electoral. "Ese evento fue realizado porque Brasil está en año de elección. Si no fuera así, no habría ningún evento", indica. Según Pires, faltan todavía mínimo cuatro años de análisis para saber si este yacimiento amazónico es comercialmente viable.

Ohep resume la lectura política con una condición: "Ese acuerdo solo va a seguir si Lula repite". Como ambas empresas son estatales, cuando cambia el gobierno, puede cambiar el rumbo, recuerda por su parte Pires.

Los tres matizan sus expectativas con escepticismo histórico. Ohep lo resume sin rodeos: "La mayoría de los MOU quedan en letra muerta."

Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.