Pattaya, la aldea de pescadores en Tailandia que la guerra de Vietnam convirtió en "la ciudad del pecado"

La llegada a Pattaya de casi 5.000 militares estadounidenses revive la historia de la conocida como "ciudad del pecado", cuya industria del ocio nocturno para adultos se remonta a la guerra de Vietnam.
La guerra de Vietnam nunca llegó a las playas de Pattaya, pero las transformó para siempre.
Situada unos 100 kilómetros al sureste de Bangkok, esta ciudad balneario recibió el año pasado a 12,8 millones de visitantes tailandeses y 10,6 millones de turistas extranjeros, según datos del Ministerio de Turismo y Deportes de Tailandia.
La cifra contrasta con los 116.000 habitantes registrados en la localidad, a los que se suma una población flotante de unos 460.000 visitantes de larga estancia y empleados estacionales.
Entre ellos hay, según estimaciones de diversas fuentes recogidas por la BBC, de 25.000 a 50.000 trabajadoras sexuales.
Este destino de playas y frenética vida nocturna, uno de los más populares y controvertidos de Tailandia, acaba de recibir una visita cargada de resonancias históricas.
Esta semana, el portaaviones USS Abraham Lincoln atracó en el cercano puerto de Laem Chabang con casi 5.000 marineros e infantes de marina a bordo.
Tras una prolongada misión que los mantuvo nueve meses en alta mar, muchos de estos militares fueron trasladados en autobuses hasta Pattaya para disfrutar de unos días de descanso.
Su llegada despertó grandes expectativas entre los negocios locales en esta ciudad conocida por su incesante actividad las 24 horas del día, si bien la vida en sus calles difiere según la hora que marque el reloj.
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Durante el día, turistas y familias toman el sol en la playa, saborean un pad thai en un puesto callejero, compran ropa en los mercadillos o reciben un reparador masaje tailandés sobre una camilla improvisada.
Al caer la noche, los neones iluminan calzadas repletas de bares, salones de masajes para adultos, discotecas con espectáculos eróticos y trabajadoras sexuales que tratan de captar clientes dentro y fuera de los locales de Walking Street, el corazón de la vida nocturna que ha dado fama mundial a esta ciudad.
Cuesta imaginar que este lugar fue, en un tiempo no tan lejano, una pequeña aldea donde los locales pescaban para subsistir.
¿Cómo se transformó Pattaya en uno de los destinos de turismo sexual más conocidos del planeta, que le ha valido el sobrenombre de la "ciudad del pecado"?
En la primera mitad del siglo XX, Pattaya era una pequeña comunidad costera sin alojamientos, servicios para visitantes ni, por supuesto, un solo neón en sus calles.
"Antes de la llegada de las Fuerzas Armadas estadounidenses, era una aldea de pescadores", le explica a la BBC la economista Warn Lekfuangfu, coautora del estudio "Guerra, migración y los orígenes de la industria del sexo tailandesa".
Su tranquilidad, sin embargo, escondía una ventaja geográfica: unos 30 kilómetros al sur se encontraba la base naval tailandesa de Sattahip, establecida en la década de 1920.
En plena Guerra Fría, en 1954, Tailandia y Estados Unidos fundaron junto con otros seis países la Organización del Tratado del Sudeste Asiático (Seato), un organismo regional de defensa para contener el comunismo.
Bajo este paraguas, el gobierno tailandés permitió a su socio estadounidense utilizar instalaciones tailandesas en sus operaciones en Indochina.
Las primeras operaciones llegaron durante la crisis de Laos: desde 1961, aviones estadounidenses con base en Tailandia abastecieron al gobierno laosiano y, en 1962, Washington desplegó tropas en territorio tailandés para disuadir un avance comunista.
Y, aunque Pattaya nunca albergó una base estadounidense, se convirtió en el destino civil de descanso de aquel corredor militar.
Estudios sitúan la llegada de los primeros soldados estadounidenses un poco antes, en 1959, cuando un grupo de militares destinados en la provincia interior de Korat pasó varios días de permiso en Pattaya, alquiló alojamientos junto a la playa y dio a conocer el lugar entre otros compañeros.
La prostitución no nació, sin embargo, con aquellos militares.
"Antes de que comenzaran a llegar soldados estadounidenses, en Tailandia ya existían negocios (de prostitución femenina) dirigidos a los hombres tailandeses", señala a BBC Mundo el sociólogo Ronald Weitzer, autor del libro "Turismo sexual en Tailandia: una mirada desde dentro al principal parque de recreo erótico de Asia".
En todo caso, aunque las fuentes discrepan sobre la fecha y el número exactos de los primeros visitantes, estos fueron los precursores de la transformación que vendría después con la guerra de Vietnam.
Cuando EE.UU. intensificó su presencia en la guerra de Vietnam —el conflicto entre el Norte comunista y el Sur respaldado por Washington— con el despliegue masivo de tropas en 1965, Tailandia le ofrecía la combinación militar perfecta.
Era un aliado anticomunista en tiempos de paz, estaba cerca de Vietnam y compartía fronteras con Laos y Camboya, de modo que sus aeródromos permitían lanzar misiones, abastecerlas y recibir a las tripulaciones lejos de los principales frentes.
Cerca del 80% de los ataques de la Fuerza Aérea estadounidense sobre Vietnam del Norte partieron de bases situadas en territorio tailandés, según el estudio de Lekfuangfu, publicado por la London School of Economics (LSE).
La base aérea de U-Tapao, al sur de Pattaya y adyacente a la antes mencionada base naval de Sattahip, se convirtió en una pieza fundamental de esa red.
Construida con ayuda estadounidense, su gran pista entró en servicio en 1966, recibió los primeros bombarderos B-52 en abril de 1967 y dos años después pasó a ser base principal de operaciones de la Fuerza Aérea de EE.UU.
Desde U-Tapao los B-52 tardaban entre dos y cinco horas en completar sus misiones en Vietnam, frente a 12 o 15 horas desde la base estadounidense de Guam.
Así, la presencia militar creció rápidamente: a finales de 1966 había en Tailandia más de 25.000 miembros de la Fuerza Aérea estadounidense que ascendieron a unos 50.000 en el punto álgido de la guerra, y en total más de 700.000 pasaron por sus bases entre 1962 y 1976, según la investigación publicada por la LSE.
Algunos permanecían durante meses en las bases tailandesas para participar en misiones aéreas o tareas de apoyo, mientras otros viajaban directamente desde Vietnam durante sus permisos de "descanso y recreación".



