negocios

Orlando Delgado Selley: Dificultades y posibilidades hacia 2027

Por Redacción Sinergia Empresarial · 27 de agosto de 2026 · 4 min
Orlando Delgado Selley: Dificultades y posibilidades hacia 2027

El gobierno federal debe entregar a la Cámara de Diputados el paquete económico el 7 de septiembre próximo, determinando su construcción presupuestal, es decir, egresos, ingresos, déficit y deuda.

l gobierno federal debe entregar a la Cámara de Diputados el paquete económico el 7 de septiembre próximo, determinando su construcción presupuestal, es decir, egresos, ingresos, déficit y deuda. Lo que proponga expresará sus estimaciones sobre la manera en que las condiciones externas nos afectarán, junto con las previsiones sobre el desempeño de la economía mexicana. Esta construcción tiene restricciones que derivan de variables ajenas al control del gobierno, así como variables cuya restricción deriva de la decisión del propio gobierno.

En cuanto a las condiciones externas, habrá que resolver la manera en que nuestro país se acomode al desempeño previsto para la economía mundial el año próximo. La economía global, según la directora gerente del FMI, parece "un barco azotado por una tormenta" de alta inflación, deuda y guerras, pero impulsada por la inteligencia artificial, que llevará a un crecimiento global en 2027 de 3.4 por ciento. La economía estadunidense crecerá menos, estimándose en 2.2 por ciento. Así que el panorama externo no muestra condiciones que permitan prever un impulso para nuestra economía.

Lo que ocurrirá en 2027 estará relacionado, además, con el desempeño de variables nacionales claves en 2026 que pudieran contribuir a un mejor desempeño general de la economía. Una variable con registros muy positivos es la inversión extranjera directa, que en el primer semestre alcanzó montos récord. El dato de este año registra un crecimiento de 2.2 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, sumando 34 mil 968 millones de dólares; 88.5 por cierto de estas inversiones es reinversión de utilidades y sólo 11.5 por ciento es inversión extranjera directa nueva.

Otro dato relevante es que la economía mexicana ha confirmado su condición de principal socio comercial de Estados Unidos, al tener un comercio bilateral de 493.7 mil millones de dólares, de los cuales 292.2 mil millones fueron exportaciones. El crecimiento de las exportaciones de México a Estados Unidos ha sido muy significativo desde 2021, pero en 2025 y 2026 fue mayor en buena medida por las decisiones comerciales del gobierno de ese país que afectaron los intercambios con China y otros países.

Mayores exportaciones y mayor inversión extranjera, sin embargo, no han significado que la economía mexicana crezca más rápidamente. El crecimiento de la economía se ubica por debajo de 2 por ciento, lo que da cuenta de que se requieren otros factores que impulsen un mayor dinamismo. Este dinamismo está dado por variables nacionales. La variable clave es la demanda agregada que, como sabemos, está compuesta por el consumo y la inversión. Del lado del consumo ha habido desempeños mejores que los de la economía, explicados por el aumento del salario mínimo, los programas sociales y las remesas recibidas. Pero el otro componente de la demanda, la inversión pública y privada, ha tenido desempeños alejados de los requerimientos para que la economía crezca a ritmos superiores.

Los datos dan cuenta de que la inversión se mantiene lejos de la meta establecida en el Plan México, que plantea que la inversión pública y privada alcancen 25 por ciento del PIB, en un rumbo que las lleve hacia 30 por ciento. La información disponible para un componente fundamental de la inversión, la formación bruta de capital fijo, registró en el primer trimestre una caída de 3 por ciento, producto de una disminución de la inversión privada de -4.5 por ciento. Por esto, para 2027 es importante que el gobierno decida que la inversión pública adquiera un mayor protagonismo, convirtiéndose en una verdadera palanca que jale a la inversión privada.

Para que esto ocurra es necesario que los ingresos públicos aumenten, lo que implica considerar las posibilidades de incremento de los tributarios y de los no tributarios. Estas posibilidades en el corto plazo son claramente limitadas, pero incluso con los recursos existentes pudiera haber efectos multiplicadores si la banca de desarrollo instrumenta directamente programas crediticios de apoyo a pequeños y medianos productores. Para que pudiese haber mayores recursos para la inversión pública es posible replantear la meta de consolidación fiscal, es decir, la meta de déficit fiscal para el siguiente año.

Frente a requerimientos importantes para generar un mayor dinamismo, que redundaría en empleos dignos, como señala el Plan México, mantener la meta de llevar el déficit fiscal a 3 por ciento del PIB es discutible. Los analistas económicos advierten que los mercados lo demandan, a lo que habría que responder con la consideración de los requerimientos de la población para conseguir mejores condiciones de vida.

Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.