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Obstaculos Fiscales Vs La Inversion

Por Mundo Ejecutivo · 29 de octubre de 2026 · 9 min
Obstaculos Fiscales Vs La Inversion

El fenómeno de la relocalización de cadenas de suministro, conocido globalmente como nearshoring, se ha presentado en el discurso oficial como una bendición histórica e ineludible para el país. Nuestra posición geográfica, integrada al mercado más grande del mundo, es una ventaja competitiva natural envidiable.

Sin embargo, la política tributaria reciente parece empeñada en enviarle una señal contradictoria al capital internacional: la puerta está abierta para instalarse, pero la factura impositiva por operar será cada vez más pesada y compleja de liquidar.

Los ajustes recientes a la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) no necesitan prohibir la entrada de capitales extranjeros ni imponer gravámenes explícitos a la Inversión Extranjera Directa (IED) para frenarla. El cerco tributario funciona por desgaste, mediante una arquitectura de candados fiscales que reducen la rentabilidad real de los proyectos y encarecen de forma sustancial la operación de las empresas multinacionales.

El golpe más certero a los grandes proyectos de inversión, aquellos de larga maduración en sectores como el automotriz, la energía y la infraestructura industrial, radica en la restricción para la deducción de intereses netos, recortada del 30% al 20% de la utilidad fiscal ajustada.

En un entorno global donde las inversiones transfronterizas se apalancan fuertemente con financiamiento corporativo o bancario, acotar este margen equivale a encarecer el costo del capital. A este freno financiero se suma la rigidez sobre las transacciones intragrupo.

La fiscalización intensiva sobre los pagos al extranjero, como las regalías por propiedad intelectual, uso de marca o servicios administrativos corporativos compartidos, entre otros, impone una carga probatoria desmedida.

Lo que en la teoría fiscal se justifica como un combate a la erosión de la base imponible, en la práctica se traduce en fricción operativa, duplicidad de costos de cumplimiento y el riesgo constante de caer en supuestos de doble tributación si los criterios del Servicio de Administración Tributaria (SAT) no se alinean con la dinámica corporativa internacional.

Si bien el poder legislativo y el Ejecutivo han presumido la permanencia de la tasa nominal del ISR en un 30%, la realidad contable de las filiales extranjeras en el país es muy distinta. Al limitar el volumen total de deducciones permitidas para los Grandes Contribuyentes y estrechar los criterios para el flujo de dividendos mediante las cuentas de utilidad (CUFIN y CUCA), la tasa efectiva de tributación aumenta de manera silenciosa. El Estado recauda más no porque las empresas ganen más, sino porque se les permite deducir menos.

Esta estrategia de fiscalización de precisión quirúrgica, respaldada por herramientas de inteligencia artificial y auditorías electrónicas instantáneas, puede resultar sumamente eficaz para llenar las arcas públicas en el corto plazo.

No obstante, plantea un dilema de fondo para la competitividad del país: México no puede darse el lujo de asumir que la relocalización de empresas ocurrirá por inercia o únicamente por su cercanía con Estados Unidos. Los capitales transnacionales responden a incentivos económicos fríos y calculados.

Si el régimen fiscal del ISR continúa apretando la tuerca sobre los inversionistas formales, restringiendo el financiamiento, encareciendo los servicios corporativos y elevando la tasa efectiva, la ventana de oportunidad del nearshoring corre el riesgo de cerrarse antes de tiempo. La política fiscal debe ser una herramienta para impulsar el crecimiento y la certidumbre, no un obstáculo que desincentive el capital que el país tanto necesita.

Este viernes comparecerá ante la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados, Víctor Hugo Carvente Contreras, titular del Órgano Interno de Control del Instituto Nacional Electoral (INE), para que informe de las indagatorias que realizaba, lo que encontró y, podría suponerse, por qué no ha iniciado acciones administrativas y penales.

Nada que ver con la reunión con la Comisión de Transparencia y Anticorrupción llevada acabo el 9 de septiembre pasado, cuando el contralor del INE informó que había detectado inconsistencias patrimoniales, depósitos bancarios superiores a los 5 millones de pesos de proveedores a funcionarios del INE; 57 personas físicas obtuvieron contratos al mismo tiempo que ejercían como funcionarios activos del Instituto y servidores públicos del mismo que no declararon su participación como accionistas en empresas. A los diputados les ha de haber parecido normal y hasta legal lo que escucharon porque no solo no reclamaron que no hubiera denuncias, ni siquiera hicieron cuestionamientos.

Cuando en la mañanera del jueves pasado la presidenta Claudia Sheinbaum sugirió que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) revise las contrataciones, no importó que dicho órgano fiscalizador dependa de la Cámara de Diputados para que el mismo día adelantara información específicamente del INE correspondiente a la auditoría a la Cuenta Pública 2024 y emitiera un comunicado donde informó que inició investigación de oficio por el uso indebido de recursos públicos, conflictos de interés, triangulación de recursos, colusiones, en el INE y OPLES, empresas, funcionarios y proveedores.

Aquello fue la señal inequívoca de que Guadalupe Taddei no tenía respaldo alguno y nadie iba a esperar a que se las cosas se "enfríen".

La pronta respuesta de la ASF a la petición de la presidenta —quien a diferencia de los diputados sí sabe para qué sirve la Auditoría—, reside en que su titular es pieza afín al Ejecutivo. Aureliano Hernández Palacios Cardel, es hijo de Fernando Aureliano Hernández Palacios Mirón, quien fuera secretario particular de Claudia Sheinbaum cuando fue jefa de Gobierno, y su director jurídico en la entonces delegación Tlalpan, quedando como delegado interino cuando Sheinbaum se fue a la campaña por la Jefatura de Gobierno.

Es un hecho. Benjamín Netanyahu podría conservar el gobierno de Israel, pero difícilmente saldrá de estas elecciones con la misma autoridad política con la que llegó a ellas. Después de ejercer el poder y de presentarse como el dirigente capaz de garantizar la seguridad de Israel, su liderazgo está en entredicho.

Los primeros resultados apuntan a un Parlamento dividido, sin una mayoría clara para el bloque del primer ministro ni para una oposición que busca reemplazarlo. Likud conserva una presencia importante, pero el primer ministro tendrá dificultades para reunir los apoyos necesarios para seguir gobernando.

La elección del martes fue la primera desde los ataques de Hamás el 7 de octubre de 2023. Desde entonces Israel ha vivido una guerra prolongada, enfrentamientos en varios frentes y una crisis de confianza por las fallas de seguridad que permitieron esos ataques.

Netanyahu ha defendido su experiencia y su relación con Donald Trump como ventaja para enfrentar las amenazas externas. Sin embargo, la guerra también ha mantenido abiertas las preguntas sobre la responsabilidad por los errores de seguridad, el destino de los rehenes y el costo de las operaciones militares. La seguridad que durante años ha sido uno de sus principales argumentos políticos no fue suficiente para evitar el voto de castigo de muchos de sus conciudadanos.

El desgaste no necesariamente significa que Netanyahu haya perdido todo su respaldo. Likud sigue siendo una fuerza importante y el primer ministro conserva su capacidad para negociar con otros partidos. Pero mantener unida a la derecha se ha vuelto más complicado.

Los sectores nacionalistas y religiosos que lo han acompañado tienen exigencias propias, desde el servicio militar de los ultraortodoxos hasta la política de asentamientos y la relación con los palestinos Si Netanyahu logra formar un nuevo gobierno, tendrá que hacer concesiones para conservar esos apoyos. Podría prolongar su permanencia en el cargo, aunque con menos libertad para decidir y una oposición que tendrá motivos para cuestionar cada acuerdo.

Gadi Eisenkot, antiguo jefe del Estado Mayor y una de las principales figuras de la oposición, tampoco tiene una tarea sencilla. Los partidos que buscan desplazar a Netanyahu coinciden en la necesidad de un cambio, pero discrepan sobre la guerra, los asentamientos, la cuestión palestina y el papel de la religión en la vida pública. Conseguir una mayoría exigirá negociar sobre esos asuntos, no solo sumar a quienes votaron contra el primer ministro.

Eisenkot tendrá que negociar con fuerzas que mantienen diferencias importantes y decidir qué acuerdos está dispuesto a aceptar. Si la oposición no logra ponerse de acuerdo, Netanyahu podría aprovechar las diferencias para intentar mantenerse. Por ahora, su debilitamiento es evidente, pero su salida no está asegurada.

El desenlace es vital para Medio Oriente. Donald Trump necesita un interlocutor capaz de sostener cualquier entendimiento sobre Irán y de contener una escalada regional, mientras que los gobiernos árabes que han buscado acercamientos con Israel tienen que calcular si existe espacio para avanzar sin que la cuestión palestina vuelva a bloquearlos.

Una continuidad de Netanyahu bajo mayores presiones internas podría dificultar acuerdos que exijan concesiones; su salida, en cambio, abriría una oportunidad, pero no garantiza un cambio en la política regional de Israel. Para Washington y sus aliados, la incógnita no es solo quién gobernará Israel, sino si el próximo gobierno tendrá margen político para reducir las tensiones o si la inestabilidad interna seguirá proyectándose sobre una región donde cualquier error puede ampliar el conflicto.

El norte del país está redefiniendo el mapa de la plusvalía inmobiliaria

Hay señales económicas que pasan desapercibidas hasta que los números las vuelven imposibles de ignorar. Eso parece estar ocurriendo en el norte de México, donde el crecimiento poblacional y la actividad habitacional avanzan a tal ritmo que están transformando el comportamiento del mercado de vivienda. Con más de 30 millones de habitantes y un aumento superior a 1.5 millones de personas en los últimos años, la región se ha convertido en uno de los principales polos de atracción para quienes buscan oportunidades de desarrollo y empleo.

De acuerdo con el último análisis de la consultora inmobiliaria Accumin Intelligence, la respuesta del mercado inmobiliario ha sido contundente. Entre 2020 y 2026, las principales zonas metropolitanas del norte acumularon más de 597 mil viviendas vendidas, impulsadas por una demanda que no ha dejado de crecer. Monterrey es el mejor ejemplo de esta dinámica: concentra más de la mitad de las operaciones registradas entre las ciudades analizadas y, además, mantiene una combinación poco común de precios elevados y una plusvalía de doble dígito.

Sin embargo, el fenómeno no se limita a los mercados más grandes. Regiones como La Laguna, que registra una plusvalía anual de 13%, o Saltillo, que destaca por su creciente participación de vivienda nueva, reflejan que existen distintas rutas para generar valor inmobiliario. Incluso mercados con una fuerte presencia de vivienda usada, como Juárez, superan el 10% de apreciación anual, lo que demuestra que la demanda sigue siendo el factor decisivo.

Quizá el dato más relevante es que el valor de la vivienda crece entre cuatro y doce veces más rápido que la población. Esto sugiere que el norte de México no solo está sumando habitantes, sino que también está consolidando una presión de demanda que favorece la valorización de los inmuebles. En un entorno económico cambiante, entender esta tendencia será clave para identificar dónde se está construyendo el valor inmobiliario del futuro.

La independencia financiera comienza con decisiones de crédito responsables

La incorporación de la Generación Z al sistema financiero mexicano plantea una oportunidad para fortalecer la educación financiera y ampliar el acceso responsable al crédito. En septiembre de 2026, esta generación concentró el 19.19% de los créditos activos registrados en Círculo de Crédito, una señal de su creciente participación en el financiamiento formal.

Desde la perspectiva de Círculo de Crédito, Sociedad de Información Crediticia, el desafío para las instituciones financieras consiste en acompañar esta evolución con productos adecuados a las necesidades y capacidades de pago de los nuevos usuarios.

El primer empleo, una cuenta bancaria o una tarjeta de crédito representan más que el inicio de una vida financiera con libertad; es el momento de tomar decisiones que pueden influir en las oportunidades económicas futuras.

La construcción de una relación saludable con el crédito exige comprender que el financiamiento no equivale a ingresos adicionales, sino a un compromiso que debe integrarse en la planeación financiera personal. Evaluar el costo total, los intereses, las comisiones, los plazos y la capacidad real de pago es indispensable para evitar el sobreendeudamiento.