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"No podía aceptar que nunca encontrarían a mi amiga desaparecida y me fui al otro lado del planeta a buscarla"

Cuando su mejor amiga desapareció mientras hacía senderismo en una selva tropical en Australia, Justine Ropet supo que tenía que conseguir respuestas.

Por Redacción Sinergia Empresarial · 21 de julio de 2026 · 2 min
"No podía aceptar que nunca encontrarían a mi amiga desaparecida y me fui al otro lado del planeta a buscarla"

Cuando su mejor amiga desapareció mientras hacía senderismo en una selva tropical en Australia, Justine Ropet supo que tenía que conseguir respuestas.

Durante casi tres años, Justine Ropet se había estado "despertando y yendo a dormir con las mismas preguntas".

Este año, finalmente obtuvo algunas respuestas sobre lo que le sucedió a su amiga de la infancia, Céline Cremer.

"Siempre pensé en Céline, y siempre me pregunté por qué, si estaba en ese bosque, no podíamos encontrarla", dice Justine, una instructora de buceo de 33 años de edad.

La mochilera belga Céline Cremer fue vista con vida por última vez en Waratah, una ciudad en el noroeste de la isla australiana de Tasmania, el 17 de junio de 2023.

Había emprendido una excursión por la selva tropical en dirección a un paraje natural de gran belleza, la pintoresca cascada Philosopher Falls.

Tras dos semanas en que sus amigos y familiares no pudieron contactarse con ella, acudieron a las autoridades.

La policía encontró el auto de Céline al comienzo del sendero que lleva a la cascada.

Las extensas búsquedas por tierra y aire, utilizando drones, helicópteros y equipos terrestres, se prolongaron durante meses, pero no lograron encontrarla.

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La motivación de Justine para encontrar a Céline siempre ha sido su amistad, extendida por más de tres décadas.

"Literalmente, ha sido mi mejor amiga desde siempre. Forma parte de mi familia y quizás sea una extensión de mí misma", declaró a la BBC.

Se conocieron en la guardería donde trabajaba la madre de Justine en Trasenster, un pequeño pueblo rural del este de Bélgica.

Su infancia estuvo llena de actividades al aire libre y de sueños sobre el gran mundo que les rodeaba.

"Desde muy pequeñas hacíamos muchas actividades juntas: montar a caballo, esquiar y bailar", recuerda Justine.

"Siempre quisimos viajar, vivir bajo el sol y trabajar duro", narra.

Para Justine, lo único lógico cuando le dijeron que Céline había desaparecido era reservar un vuelo y viajar más de 17.000 kilómetros para encontrar a su amiga.

Habían vivido juntos los altibajos de la vida: desamores, la escuela, mudanzas de ciudad, de país e incluso de continente, pero su amistad se mantuvo todo ese tiempo.