Nike cae a su nivel más bajo desde 2014: ¿Podría salir del Dow Jones?

Las acciones de Nike cayeron por debajo de 40 dólares y tocaron su nivel más bajo desde 2014.
Las acciones de Nike se desplomaron este lunes por debajo de los 40 dólares y tocaron su nivel más bajo desde septiembre de 2014 , profundizando una caída que ya eliminó más de 200,000 millones de dólares de capitalización bursátil desde el máximo histórico de la compañía en 2021. El desplome refleja que el mercado sigue sin encontrar señales convincentes de una recuperación sostenible en el gigante de ropa y calzado deportivo.
El castigo llega mientras Nike enfrenta una combinación particularmente difícil: ventas débiles, problemas persistentes en China, contracción del negocio directo y digital, cambios en las preferencias de los consumidores y una recuperación de márgenes que estuvo inflada por un beneficio extraordinario relacionado con aranceles . La compañía atraviesa así uno de los periodos más complicados de su historia reciente, pese al regreso de Elliott Hill como CEO y a los esfuerzos por reorientar la estrategia.
La caída de Nike dejó de ser solamente una corrección bursátil: el mercado está poniendo en duda la capacidad de la compañía para recuperar crecimiento y defender su posición frente a competidores más dinámicos .
El problema central es que algunos indicadores que podrían interpretarse como señales de recuperación, como el crecimiento del canal mayorista y la expansión del margen, no necesariamente representan una mejora estructural. Mientras el comercio mayorista crece, Nike Direct y el negocio digital siguen contrayéndose , y el margen del último trimestre estuvo sostenido por un ingreso extraordinario.
A esto se suma un factor estructural cada vez más relevante: la posibilidad de que Nike pierda su lugar en el índice Dow Jones . Su bajo desempeño relativo desde su incorporación en 2013, con apenas 29% de avance frente al 242% del índice, junto con su influencia limitada dentro del promedio, alimenta la percepción de que S&P Dow Jones Indices podría reconsiderar su permanencia en el selecto grupo mientras la compañía atraviesa un proceso de transformación multianual. En el último rebalanceo, salió Verizon para que entrara Alphabet al índice.
La cotización refleja, por tanto, una pérdida de confianza en el viraje de Elliott Hill. La pregunta para los inversionistas ya no es únicamente cuándo dejará de caer Nike, sino cuándo volverá a crecer de manera orgánica y si seguirá siendo parte del Dow en el futuro .
La acción cayó más de 4% este lunes y perforó los 40 dólares, extendiendo una tendencia bajista que ha convertido a Nike en uno de los grandes rezagados del sector deportivo. El nuevo mínimo implica una caída de aproximadamente 78% respecto de su máximo histórico alcanzado en 2021 .
En términos de valor bursátil, el retroceso significa que Nike ha perdido más de 200,000 mdd de capitalización desde aquel máximo.
Pero el problema no es solo reciente. Desde su incorporación al Dow Jones en septiembre de 2013, Nike ha quedado muy por detrás del mercado: mientras el índice ha subido 242%, la acción de la compañía apenas ha avanzado 29% . Este rezago prolongado refuerza el debate sobre su rol dentro del índice más emblemático de Wall Street.
Uno de los mayores obstáculos para Nike está en Greater China , un mercado estratégico donde la compañía ha sufrido una pérdida importante de tracción.
Durante el cuarto trimestre fiscal, los ingresos en la región cayeron 17% , mientras Nike Direct retrocedió 14%, el negocio digital disminuyó 25% y las ventas mayoristas bajaron 19%. El EBIT de Greater China también cayó 20%.
La debilidad no es nueva. En el conjunto del ejercicio fiscal 2026, Nike reportó una caída de 11% en las ventas de Greater China y de 13% en términos de moneda constante.
La dimensión digital es particularmente relevante: la estrategia de Nike de vender directamente al consumidor mediante sus propios canales no está compensando la pérdida de demanda. Por el contrario, el canal digital se encuentra entre las áreas de mayor contracción .
Elliott Hill regresó a Nike como CEO en octubre de 2024 con la misión de recuperar el impulso de una compañía que había perdido terreno frente a nuevas marcas y cambios en los hábitos de consumo.
Nike ha intentado acelerar el lanzamiento de nuevos productos, recuperar relevancia en categorías deportivas y reconstruir relaciones con sus socios mayoristas. La empresa también ha señalado avances en running, futbol y tenis.
Pero los inversionistas todavía no ven una recuperación suficientemente amplia.
El problema es que Nike necesita demostrar que puede volver a crecer sin depender de descuentos, beneficios extraordinarios o de un solo canal de distribución . Mientras esa evidencia no aparezca en los resultados, el mercado continuará cuestionando la valoración de la compañía.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



