Miguel Mancera Aguayo: el legado del primer gobernador de Banxico

En 1957 llegó a Banxico como economista; en 1982, fue nombrado Director General y en 1994 se convirtió en el primer gobernador del instituto central.
Miguel Mancera Aguayo, quien encabezó el Banco de México (Banxico) y se convirtió en su primer gobernador tras la autonomía de la institución, falleció este lunes 10 de agosto a los 93 años.
Mancera Aguayo fue una de las figuras más relevantes de la política económica y monetaria de México durante la segunda mitad del siglo XX.
En 1957 llegó a Banxico como economista. En 1982, fue nombrado Director General de Banxico por el presidente Miguel de la Madrid y le correspondió enfrentar fuertes crisis económicas y poner en marcha nuevos programas, como la nueva moneda de México, el Nuevo Peso en 1992.
Tras reformas legales que le dieron autonomía a Banxico, en 1994 se convirtió en el primer Gobernador del Banco de México. Dejó su cargo en 1998 y se retiró de las actividades públicas.
Economista egresado del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), donde también ejerció como catedrático, obtuvo una maestría en Economía por la Universidad de Yale.
Su vínculo con el ITAM se extendió por décadas. Fue miembro del Consejo Directivo de la Asociación Mexicana de Cultura, institución patrocinadora del ITAM, entre 1957 y 2007, y formó parte de la Junta de Gobierno del instituto desde su integración en 1967.
Mancera Aguayo comenzó su carrera profesional en el Banco de Comercio, hoy BBVA México , donde trabajó entre 1953 y 1955. En 1957 ingresó al Banco de México como economista. Dentro de la institución ocupó distintos cargos, entre ellos administrador del Fondo para el Fomento de las Exportaciones de Productos Manufacturados , gerente de Asuntos Internacionales, subdirector y subdirector general.
En 1982, el entonces presidente Miguel de la Madrid lo nombró director general del Banco de México.
Durante los 16 años que permaneció al frente de la institución, Mancera Aguayo enfrentó periodos de fuertes crisis económicas y cambios profundos en la economía mexicana.
Uno de los episodios más relevantes de su gestión ocurrió en 1992, cuando México puso en circulación el Nuevo Peso como parte de un proceso de estabilización monetaria que eliminó tres ceros a la moneda nacional.
Tras retirarse de las actividades públicas, Mancera Aguayo mantuvo una amplia participación en instituciones académicas , culturales, empresariales y filantrópicas.
Fue integrante de la Junta de Gobierno del ITAM, así como del Patronato del Museo Nacional de Arte y del Patronato de la Fundación Gonzalo Río Arronte.
También participó en los consejos directivos del Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza , la Fundación Mexicana para la Educación, Ciencia y Tecnología, Fundación Merced, Financiera Mexicana para el Desarrollo Rural, Profuturo y el Centro Mexicano para la Filantropía.
Asimismo, formó parte del Comité de Tesorería de la Fundación para las Letras Mexicanas, del Comité de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas y del Consejo Asesor Técnico del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado.
Su trayectoria fue reconocida dentro y fuera de México. Recibió la condecoración de Gran Oficial de la Orden de Rio Branco, otorgada por el Gobierno de Brasil; la de Oficial de la Legión de Honor, por parte del Gobierno de Francia; el Premio de Economía Rey Juan Carlos de España y el Premio Woodrow Wilson por Servicio Público.
En 2006, el ITAM le otorgó el grado de Doctor Honoris Causa.
El fallecimiento de Miguel Mancera Aguayo cierra la trayectoria de uno de los economistas mexicanos que participaron directamente en la construcción del actual marco institucional de la política monetaria del país y en la transición del Banco de México hacia su autonomía.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



