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Menos agua, más inflación: el costo de la sequía en Europa

Por Redacción Sinergia Empresarial · 17 de agosto de 2026 · 4 min
Menos agua, más inflación: el costo de la sequía en Europa

El calor y la sequía extrema en Europa están dejando a los ríos sin agua y provocando pérdidas de cosechas. Como consecuencia, aumentan los costos de transporte y se disparan los precios de los alimentos.

Es una espiral negativa con graves consecuencias: la persistente sequía en Europa provoca que los ríos se sequen y que se pierdan cosechas. Como consecuencia, aumentan los costos de transporte y se disparan los precios de los alimentos. ¿La sequía está impulsando la inflación ?

Los institutos de investigación económica todavía no pueden cuantificar con exactitud sus efectos sobre la tasa de inflación. Pero la tendencia es clara.

"Cuando los barcos que navegan por el Rin solo pueden transportar una fracción de su carga habitual, los costos de transporte por tonelada aumentan considerablemente", explica a DW Torsten Schmidt, director de coyuntura económica del instituto de investigación económica RWI, con sede en Essen.

Esto encarece, entre otras cosas, productos energéticos como el diésel y el combustible para calefacción, que en una proporción considerable se transportan por vía fluvial. Los mayores costos se trasladan a los consumidores.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) tiene en cuenta en sus estadísticas las consecuencias del aumento de las temperaturas a nivel mundial, los fenómenos meteorológicos extremos y las pérdidas de cosechas.

Desde 2020, por ejemplo, los precios de la carne y las semillas oleaginosas han aumentado considerablemente (véase gráfico). En conjunto, según la FAO, los precios de los alimentos se sitúan actualmente alrededor de un 30 por ciento por encima de los niveles de 2020.

Nuevos estudios apuntan también a que el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos repercuten en la tasa de inflación, sumándose a los problemas en las cadenas de suministro y a las fuertes subidas de los precios del gas y del petróleo provocadas por las guerras en Irán y Ucrania.

El estudio "Fenómenos climáticos extremos, subidas de los precios de los alimentos y sus riesgos más amplios para la sociedad", publicado en julio de 2025, advierte sobre una espiral inflacionaria de este tipo. En el estudio participaron cinco instituciones de investigación europeas, además del Banco Central Europeo (BCE) .

"Para los bancos centrales podría resultar cada vez más difícil garantizar la estabilidad de precios si fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes hacen que los precios de los alimentos sean más volátiles, tanto en los mercados nacionales como en los mundiales", señala el estudio. Esto se debe a que el aumento de los precios del café en Brasil o Vietnam también repercute en la inflación de la Unión Europea.

Estos desafíos podrían agravarse aún más si el aumento persistente de las temperaturas alimenta la inflación de forma duradera. Porque si fuera necesario combatir la inflación con tasas de interés más altas, también se frenaría el crecimiento económico.

El propio BCE ya había publicado en 2023 un estudio que llegaba a la misma conclusión. El documento "Los efectos asimétricos de los fenómenos meteorológicos extremos sobre la inflación en la zona euro" analizó las cuatro mayores economías de la UE.

"La frecuencia y la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos en Europa podrían generar una presión alcista persistente sobre la inflación", señala el estudio. "Debido a los diferentes efectos de estos impactos según la estación del año y el país, nuestros resultados sugieren además que el cambio climático podría acentuar las diferencias en la evolución de la inflación entre los países de la zona euro."

Según el BCE, la tasa de inflación de la UE osciló en junio entre el 5,4 por ciento de Lituania y el 2 por ciento de Francia. Alemania, con un 2,4 por ciento, se situó ligeramente por debajo del promedio de la UE, del 2,8 por ciento. Uno de los factores que impulsan la inflación son los elevados costos de transporte, que registran un aumento del 5,3 por ciento.

No está claro si el BCE volverá a subir las tasas de interés oficiales ante el aumento de los costos del transporte por vías fluviales y las previsiblemente considerables pérdidas de cosechas. La última vez había elevado la tasa de depósito en 0,25 puntos porcentuales, hasta el 2,25 por ciento, el 11 de junio de 2026.

"Para la política monetaria es decisivo determinar si se trata de un aumento puntual y transitorio de los costos o si este efecto se superpone con otros factores que impulsan los precios, como los precios de la energía a raíz de la guerra en Irán", explica Torsten Schmidt, director de coyuntura económica del RWI.

En caso de un "aumento de precios provocado por las condiciones meteorológicas", probablemente no se produciría un "endurecimiento de la política monetaria", señala Schmidt. La situación sería diferente si se superpusieran varias crisis y esto generara "una inflación más generalizada y persistente que el BCE ya no pueda ignorar".

Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.