Más de 73,000 mujeres mineras se abren paso entre la brecha salarial del 30% y los techos de cristal

Lejos de su familia y enfrentando la brecha salarial o los techos de cristal, las mujeres mineras se están abriendo paso en el sector.
Lo echaba tanto de menos que todas las noches al llegar a su campamento se conectaba para jugar con su hijo por medio de una videollamada. Además de ingeniera en la minería, Karla Ortega debía ser madre . Quería estar presente en la crianza de su pequeño Hansel, aunque fuese a la distancia .
"¿Cómo es el oro?" " ¿Cuánto oro sacaste hoy, mamá?" "¿Cuando regreses puedes traer un pedacito para verlo?" Son algunas de las preguntas que Karla Ortega tenía que responderle a Hansel por medio de una pantalla. Escuchar a su hijo le hacía olvidar el cansancio de una jornada de 12 horas en las entrañas de la tierra.
"En ese momento yo tenía un rol de 20 por 10 (20 días de trabajo y 10 de descanso). Fue una etapa muy compleja por la crianza . La verdad quería tirar la toalla, porque es muy triste. Pero tu trabajo te reconforta, el llevar el sustento a tu casa y que no falte nada, porque la minería siempre ha pagado bien ", dice en entrevista con EL CEO, Karla Ortega, quien desde hace 15 años se dedica a la ingeniería geotécnica , infraestructura y otros proyectos de minería subterránea.
El testimonio de Karla refleja lo que viven algunas de las 73,663 trabajadoras del sector minero ; especialmente las que se encuentran en la producción .
La presencia de mujeres en la industria minera mexicana ha ido creciendo —no de forma lineal— en la última década. Tan solo en 2025, las mujeres mineras representaron un 18.4% de la fuerza laboral en este ramo , según datos de la Cámara Minera de México (Camimex).
En 2024, del total de trabajadores en áreas de producción el 7.4% eran mujeres ; en ingeniería representaban el 10.3%; y en exploración el 14.6%, según datos de Camimex .
Donde hay mayor presencia de trabajadoras, es en áreas como la legal, con 47.9%; finanzas y contabilidad con un 41.4%; administración y soporte, 37.8%; y recursos humanos, con 37.5%.
La organización WIM México —la cual impulsa la equidad en oportunidades y condiciones laborales de las mujeres en la industria minera— ha registrado casos de trabajadoras de la minería en México que ganan menos que hombres en el mismo puesto de trabajo. Hace una década la brecha salarial tenía un promedio aproximado del 50% menos para las mujeres en comparación con los varones.
Marisol Barragán Mendoza, presidenta de WIM México, refiere que en la actualidad la brecha salarial promedia un 30% . Sin embargo, algunas compañías siguen justificando que el sueldo de los trabajadores varones es mayor porque supuestamente tienen más experiencia.
"Se va acortando, pero todavía tenemos muchos casos en los que por el hecho de ser mujeres tenemos que demostrar mucho más que merecemos tener un tratamiento igualitario al resto de nuestros colegas . Y nuestras demandas no se basan en género, se basan en talento y entrega de resultados", explica Barragán.
"Hemos logrado poderosamente demostrar que tenemos las habilidades y las capacidades para llevar a cabo muchas actividades dentro de la minería. Por ejemplo, ya hay más mujeres que están trabajando en áreas en las que se ocupa maquinaria pesada y está comprobado que las mujeres tienen una eficiencia operativa respecto de estos equipos, pues es mucho mayor la vida útil de estos aparatos", dice la representante de WIM México.
La directora Barragán comenta que muchas empresas han aumentado su personal femenino. Es el caso de la empresa Camino Rojo, que según datos de WIM México, tiene un 35% de mujeres en su plantilla laboral.
Poco a poco, l as mujeres han ido rompiendo mitos, así como la brecha salarial o los techos de cristal, aunque siguen existiendo, de acuerdo con datos de WIM México.
"Una de las barreras que tenemos muy identificadas, es el desafío en la conciliación de la actividad laboral y la actividad personal y familiar . Es una barrera y un desafío muy importante dentro de la minería. (…) No permite una conciliación con nuestras actividades como madres, como cuidadoras o simplemente las vinculadas con el con el vivir nuestra nuestra vida ", explica Marisol Barragán Mendoza, presidenta de WIM México.
Barragán agrega que la mayoría de las operaciones mineras se encuentran en lugares remotos , donde se manejan horarios de trabajo atípicos y muchas mineras tienen que permanecer días en los campamentos . Eso dificulta que las mujeres puedan tener otras actividades vinculadas a su vida personal.
Karla Ojeda comenzó a laborar desde hace 15 años en la industria minera. Sin embargo, en los primeros años quería seguir estudiando , pero tenía horarios complejos y prácticamente solo llegaba a descansar al campamento de la mina. Finalmente años después lo consiguió: la minera Aranzazu Holding le pagó la maestría en la Universidad Iberoamericana , campus Saltillo. Pero no dejó de ser un desafío.
"En esa empresa sí me dieron más capacitaciones, los geólogos me enseñaban. Era un trabajo más profesional. Después la empresa me ofreció seguir estudiando, siempre y cuando yo estuviera dispuesta a seguirme capacitando. Y acepté, estudié la maestría los viernes en la tarde y sábados por la mañana y los demás días trabajaba en la mina ", cuenta Ojeda.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



