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LUUM AGENCY y Erik González dos empresas y un libro antes de los 25

Por Redacción Sinergia Empresarial · 02 de octubre de 2026 · 5 min
LUUM AGENCY y Erik González dos empresas y un libro antes de los 25

Antes de cumplir 25 años, Erik González ya había fundado dos empresas y llevado un libro a imprenta. La frase funciona como titular, pero detrás de ella hay años de decisiones, negociaciones, entregas y aprendizaje acelerado. LUUM AGENCY ocupa el centro de esa trayectoria: fue la primera empresa que convirtió su impulso creativo en una operación capaz de responder ante clientes de gran escala.

La agencia mexicana se especializa en BTL 360 y reúne estrategia, producción, talento, activaciones, stands, promotoría, contenidos y experiencias de marca. Desde ahí, Erik ha desarrollado proyectos para marcas mexicanas e internacionales con alcance mundial.

"Mi edad puede llamar la atención al principio, pero ningún cliente se queda por eso. La confianza se sostiene cuando entregas, resuelves y cuidas el proyecto como si fuera propio", explica Erik González.

LUUM AGENCY nació con una promesa clara de ejecución. Su frase, El lujo no se improvisa, se produce, resume la disciplina que Erik busca trasladar a cada proyecto. En una industria donde una idea puede perder valor por una mala operación, la agencia trabaja desde el concepto hasta el último detalle en piso.

Ese modelo obliga a tomar decisiones que rara vez aparecen en un render: defender alcances, ordenar presupuestos, coordinar proveedores, cuidar al talento, reaccionar ante cambios de última hora y responder cuando el tiempo juega en contra. Para Erik, esa parte menos visible define la reputación de una agencia.

"No quería construir una empresa que solo vendiera ideas bonitas. Quería una estructura capaz de convertirlas en algo real y de responder cuando la producción se vuelve compleja. Ahí es donde una agencia demuestra quién es", afirma.

La llegada de proyectos con marcas mexicanas e internacionales de alcance mundial no eliminó la presión; la volvió más precisa. Cada colaboración exigió comprender lineamientos globales y aterrizarlos en experiencias relevantes para el público mexicano. LUUM AGENCY creció al asumir esa responsabilidad sin esconderse detrás de la juventud de su fundador.

"Quiero que LUUM sea reconocida como una empresa mexicana con estándar global. La creatividad abre la puerta, pero la operación determina si vuelven a llamarte", señala Erik.

Fundar temprano también significó aprender frente al equipo, los proveedores y los clientes. Erik tuvo que construir criterio al mismo tiempo que la empresa avanzaba. No esperó a sentirse completamente listo porque la operación diaria no ofrecía esa pausa.

Su forma de dirigir combina cercanía con control de detalle. Como fundador y director de cuentas, participa en la conversación comercial y permanece involucrado cuando la propuesta llega a producción. Esa continuidad le permite entender qué se prometió, qué necesita el cliente y qué puede ejecutar el equipo de manera responsable.

"Emprender tan joven me obligó a crecer en público. Había decisiones que no podían esperar a que yo tuviera más experiencia. Tenía que escuchar, preguntar, decidir y hacerme responsable del resultado", recuerda.

El aprendizaje también incluyó poner límites. Una agencia sostenible necesita procesos, contratos, márgenes claros y equipos que puedan trabajar sin depender de la improvisación permanente. Erik reconoce que construir esa estructura ha sido tan importante como conseguir nuevas cuentas.

En paralelo a LUUM AGENCY, Erik publicó Aún estoy aquí, con una primera edición de 750 ejemplares. El libro ocupa un territorio distinto al de la agencia: parte de experiencias personales y utiliza la escritura para nombrar emociones que muchas personas atraviesan en silencio.

"Aún estoy aquí nació de una parte de mi historia que no quería maquillar. Escribí para ordenar lo vivido y para que alguien que se sintiera solo pudiera encontrar una voz cercana", comparte.

La escritura añadió otra dimensión a su liderazgo. Le permitió hablar de vulnerabilidad sin convertirla en espectáculo y entender que una historia puede tener impacto cuando se cuenta con claridad. Esa sensibilidad también aparece en su manera de producir experiencias: detrás de cada audiencia hay personas que necesitan sentir algo auténtico, no únicamente recibir un mensaje.

"En la agencia convierto ideas en experiencias; en el libro convertí vivencias en palabras. En ambos casos hay una responsabilidad con quien recibe lo que haces", dice Erik.

Antes de cumplir 25 años, Erik abrió una segunda empresa. ASTREA fue concebida como una propuesta de experiencias presenciales y hospitalidad premium, con formatos capaces de reunir a las personas alrededor de la música, el servicio, el entretenimiento y la conversación.

El proyecto aprovecha el conocimiento operativo de LUUM AGENCY, pero desarrolla una identidad y un modelo propios. Mientras LUUM crea para marcas, ASTREA produce experiencias dirigidas a su propia comunidad. Esa diferencia permite que Erik pase de responder a un brief a construir una plataforma desde cero.

"ASTREA nace de una inquietud muy concreta: podemos estar rodeados de gente y seguir ausentes. Quiero crear experiencias donde estar presente vuelva a importar", explica.

LUUM AGENCY, ASTREA y Aún estoy aquí responden a necesidades distintas. La agencia resuelve objetivos de negocio para sus clientes; ASTREA crea encuentros propios; el libro establece una conversación personal con sus lectores. Erik los conecta mediante una idea común: entender a las personas antes de diseñar lo que recibirán.

Ese punto de unión evita que su trayectoria se lea como una acumulación de títulos. Cada proyecto exige un lenguaje diferente y, al mismo tiempo, fortalece al fundador que toma las decisiones. La producción le dio método, la escritura le dio perspectiva y la segunda empresa amplió su visión comercial.

"No quiero que el dato de haber hecho todo esto antes de los 25 sea lo único que se recuerde. Quiero que se vea la calidad del trabajo, el equipo que estamos construyendo y la capacidad de sostenerlo", afirma.

El siguiente objetivo de Erik es consolidar los sistemas de LUUM AGENCY, ampliar su participación en proyectos de mayor escala y desarrollar ASTREA sin perder el control operativo que dio credibilidad a la agencia. También busca que Aún estoy aquí llegue a más lectores y mantenga su propósito original.

La juventud seguirá formando parte de su historia durante un tiempo, pero la empresa ya se mide con otros criterios: calidad de ejecución, relaciones de largo plazo y capacidad de responder. Erik lo resume con una frase sencilla: "La edad cambia cada año. La reputación se construye proyecto por proyecto".

Antes de cumplir 25 años, Erik González convirtió LUUM AGENCY en una agencia BTL 360 con proyectos para marcas mexicanas, internacionales y con alcance mundial, fundó ASTREA y publicó Aún estoy aquí.

Su historia combina dirección empresarial, producción y escritura.