Los supermercados españoles soportan un sobrecoste mensual de 20 millones por la energía y el impacto se extiende ya a los envases

El sector acumula una factura de 130 millones de euros desde que estall la guerra de Irn, segn la patronal Asedas
Macroeconoma La inflacin escala al 4,9% en septiembre por el golpe de los carburantes
Ciberataque El gran hackeo a supermercados franceses sorprende al sector espaol en plena renovacin de sus neveras
Unos 20 millones de euros al mes. Es el sobrecoste que soportan los supermercados espaoles por la escalada energtica que ha desatado la guerra de Oriente Prximo, y que acumula ya 130 millones de euros desde que estall el conflicto. Son estimaciones de la patronal Asedas, que agrupa a cadenas como Mercadona, Lidl, Ahorramas o Consum, y que empez a calcularlo en mayo, despus de que el impacto de la guerra se hiciera evidente en las cuentas de resultados de las empresas de distribucin.
A la factura de la luz y del gasleo se suma ahora la de los envases. La guerra ha golpeado a la industria petroqumica, muy concentrada en Oriente Prximo, y las materias primas para fabricar plstico se han encarecido un 25% en el ltimo ao, segn Asedas. Es un coste que afecta de lleno a los supermercados, porque gran parte de lo que venden va envasado. Y es tambin el ms difcil de medir, por lo que la patronal admite que el sobrecoste real podra ser mayor.
Mes a mes, la cuenta no ha dejado de crecer, y a un ritmo casi constante. Segn los datos que maneja la patronal, el sobrecoste acumulado pas de 51 millones en mayo a 70 en junio, 90 en julio, 110 en agosto y 130 en septiembre. La energa y la logstica siguen siendo, segn Asedas, los dos focos ms relevantes. Los servicios de ajuste, el componente de la factura elctrica que remunera la estabilidad del sistema, cuestan un 53% ms que hace un ao. Y el gasleo se ha disparado un 35,5%, con un efecto en cadena sobre el transporte de mercancas y el abastecimiento de las tiendas.
El IPC de septiembre confirma que la presin no afloja. La inflacin escal seis dcimas hasta el 4,9%, la tasa ms elevada desde febrero de 2023, con los carburantes de nuevo como principal motor. Tampoco la electricidad ofrece tregua a las empresas, con un encarecimiento del 11,4% anual que, al quedarse por debajo del umbral del 15%, no activa las rebajas automticas del IVA ni del impuesto elctrico.Pese a todo, la cesta de la compra resiste. Los alimentos y bebidas no alcohlicas suben un 2,7% interanual, ms de dos puntos por debajo del ndice general, aunque han repuntado ocho dcimas desde junio, cuando marcaron un 1,9%, su tasa ms baja desde principios del ao pasado.
La patronal atribuye esa contencin a la competencia entre cadenas, que hace que las subidas de costes lleguen al consumidor lo ms tarde y lo menos posible. Tambin a la variedad de enseas y formatos, que permite a los hogares cambiar a productos ms baratos. Es el llamado downtrading, que segn Asedas puede reducir hasta en tres veces el impacto de la inflacin en la alimentacin.
Lo que el sector no aventura es cunto tiempo podr sostener la situacin. Asedas evita hacer previsiones sobre los precios por razones de competencia. Ya en junio, en plena tregua, la patronal adverta de que la incertidumbre geopoltica haca muy difcil anticipar el segundo semestre. Para reducir su exposicin, las empresas del sector destinan en torno a 3.000 millones de euros anuales a renovar tiendas y plataformas logsticas, con medidas de eficiencia energtica incluidas.
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