Los precios de la energía en Europa volvieron a escalar por encima del 10% en julio

Eurostat confirma que la inflación de la eurozona se situó en el 2,9%, con España como el país con mayor tensión en el IPC entre las grandes economías
Los precios de la energía en un todavía volátil contexto geopolítico están impulsando de nuevo la inflación en Europa . La oficina de estadísticas europeas Eurostat ha confirmado este miércoles su primera estimación de la tasa de inflación interanual de la zona euro, que se situó en julio en el 2,9%, una décima más que en junio. En el conjunto de la Unión Europea también aumentó una décima, hasta el 3%. Y en el análisis por componentes, destaca que los precios de la energía volvieron a escalar por encima del 10%, después de haber quedado ligeramente por debajo de esa barrera el mes anterior. Entre las grandes economías de la moneda común, España se sitúa como la de mayor tensión inflacionista, con un 3,9% (Europa usa un indicador armonizado, por lo que el porcentaje no corresponde exactamente a la medición que hace el INE, que calculó una subida del IPC del 3,5% en julio).
La causa del repunte inflacionista en Europa está clara. Se explica en su mayor parte por un encarecimiento de la energía del 10,3% en julio con respecto a un año antes. El porcentaje vuelve a acercarse así a los picos del 10,8% que alcanzó en abril y mayo. Desde que Estados Unidos e Israel atacaron Irán el pasado 28 de febrero, los mercados de productos energéticos contienen la respiración por el estrangulamiento del estrecho de Ormuz. Esta vía marítima es clave para el comercio de energía fósil y sigue siendo uno de los principales elementos de fricción y amenazas entre Washington y Teherán.
La energía es de hecho el segundo componente que más suma al indicador general en términos interanuales (0,94 puntos porcentuales), solo por detrás de los servicios (1,55 puntos, porque su peso en el consumo de los hogares es mucho mayor) y seguido de más lejos por los bienes industriales no energéticos y los alimentos, alcohol y tabaco (0,23 puntos porcentuales cada una de estas categorías).
De hecho, si se excluye el impacto de la energía, la tasa de la inflación de la eurozona en julio se situó en 2,2%, igual que en junio y en leve descenso respecto a los primeros meses del año. Pero la tasa de inflación subyacente, que además de la energía deja fuera otros precios volátiles como los alimentos frescos y que es un indicador de tendencia en el que se fijan tanto los gobiernos como los bancos centrales, repuntó en julio al 2,5%, frente el 2,4% del mes anterior.
En comparación con junio, la inflación (medida en términos interanuales) descendió en 15 Estados miembros, se mantuvo estable en tres y aumentó en nueve. Los países con las tasas más bajas fueron Suecia (0,3%), República Checa (1,3%), y Dinamarca y Hungría con 1,6%. Las mayores subidas de precios las sufrieron Rumania (8,2%), Lituania (5,4%) y Chipre y Bulgaria (ambos con un 4,4%).
Entre las grandes economías de la zona euro, España se situó con la inflación más alta (3,9%, tres décimas más que en junio), frente al 2,9% de Italia, el 2,8% de Alemania y el 2,4% de Francia. No obstante, España —al contrario que en junio— no es en esta ocasión la única gran economía que ha visto subir su tasa: también en Alemania y Francia la inflación aumentó en julio cuatro décimas frente al mes previo.
El economista jefe del Banco Central Europe (BCE), Philip Lane, anticipaba el martes en una entrevista con la cadena irlandesa RTE1 que la tasa de inflación de la zona euro rondará el 3% durante el resto de 2026, aunque la evolución de los precios dependerá en gran medida de si se se resuelve o no la crisis de Oriente Próximo. Según Lane, aunque la situación no es comparable con 2022, cuando se inició la guerra de Ucrania, se trata de un nivel "muy por encima del objetivo del 2%" que persiguen los bancos centrales. Además del precio de la energía, el economista irlandés advirtió de que fenómenos meteorológicos como El Niño "previsiblemente ejercerán una mayor presión al alza" sobre el IPC, principalmente en 2027, cuando la subida del precio de alimentos "será uno de los principales impulsores de la inflación".
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



