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Los opositores atrapados por el precio del alquiler: "Renuncias a la plaza porque el sueldo no da para pagar un techo"

Un tercio de los opositores que logran obtener una plaza para trabajar como funcionario público tras un año de estudios la terminan rechazando por el precio del alquiler de la ciudad a la que están destinados Leer

Por Redacción Sinergia Empresarial · 23 de julio de 2026 · 6 min
Los opositores atrapados por el precio del alquiler: "Renuncias a la plaza porque el sueldo no da para pagar un techo"

Un tercio de los opositores que logran obtener una plaza para trabajar como funcionario pblico tras un ao de estudios la terminan rechazando por el precio del alquiler de la ciudad a la que estn destinados

Estaba ah, en mis manos, dice Edilson Sousa da Costa (40 aos) al recordar el da que rechaz la plaza tras opositar para Mdico Interno Residente y especializarse en medicina de familia y atencin primaria. En su relato repasa lo que lo llev a estar ese viernes enviando el correo para desistir de la plaza tres das antes de empezar a trabajar en Ibiza: Para encontrar un piso tenas que dar por adelantado los 11 meses y eran valores absurdos... Cmo voy a dar ms de 20.000 euros en un mes ?, recuerda sobre la odisea de conseguir un techo para su mujer y sus hijos de siete y nueve aos. Y es que el sueldo base de un residente de la salud ronda los 1.300 euros , mientras que le pedan 1.900 euros por un piso de dos habitaciones.

Con un panorama adverso, su sueo se desplom, al igual que el de ms de un tercio de opositores que se ven obligados a rechazar o postergar la plaza que obtuvieron por el alquiler en ciudades donde los precios estn disparados, segn el estudio Perspectiva y Retos del Empleado Pblico en Espaa de Supera Oposiciones . Una prdida de talentos que hoy amenaza al pas y que en muchos casos, si no rechazan la plaza, los empuja a vivir en condiciones casi insostenibles por mantenerla de por vida.

Pasados al menos tres meses tras ver sus sueos rotos, Costa vive a las afueras de Barcelona , trabajando como mdico en el sector privado mientras vuelve a estudiar para presentarse de nuevo al examen. Es muy triste que despus de estudiar durante seis aos una carrera, preparar la oposicin, entrar y elegir una plaza, no pueda asumir el compromiso. Lo veo como una prdida de talentos, reflexiona. En su opinin, el Estado debera ofrecer alternativas habitacionales para fidelizar a los residentes, advirtiendo que esta barrera es lo que provoca que muchos terminen fuera de Espaa .

Alquilar una habitacin en la isla ya supera los 1.000 euros al mes y un piso ronda los 2.100 euros. Adems, segn Idealista , el coste del alquiler en Baleares es de 20,2 euros/m. Es por esto que hace ms de dos semanas el Gobierno acord incrementar en un 100% la indemnizacin por residencia para los funcionarios que hoy viven este descalabro en Mallorca , y para los destinados en Menorca , Ibiza y Formentera . Si bien, la medida beneficia a 11.176 empleados pblicos y permite que perciban las mismas indemnizaciones por residencia que los funcionarios destinados en Canarias , este acuerdo no termina de resolver el salto al vaco al que se enfrentan los opositores y funcionarios con plaza en toda Espaa .

Prefiero dormir en mi autocaravana , dice Marina Mejas (45 aos) a EL MUNDO, al pasar por su cabeza el hecho de pagar un piso en Marbella . Esta interina en obstetricia en el Hospital Universitario Costa del Sol , no tiene -ni quiere- una plaza fija en esa ciudad. Su objetivo es aguantar el tiempo suficiente para sumar los puntos que le permitan trasladarse a un hospital ms cercano a su casa, ubicada en Estacin de Salina s , en la frontera malaguea con Granada . Lo que tena claro es que su sueldo no era suficiente para el mercado inmobiliario marbell: All los alquileres rondan por una habitacin los 1.000 euros. No iba a pagar eso, confiesa.

Hoy los precios en la provincia de Mlaga son inasumibles. En Estepona cuesta un 122% ms que hace cinco aos alquilar una vivienda y el precio medio de toda la provincia hace imposible que cualquiera pueda residir all: un piso de tres habitaciones cuesta en torno a los 1.800 euros al mes y, si un interino como Mejas quisiera alquilar un estudio para tener cerca su puesto de trabajo, tendra que abonar 1.100 mensuales , segn el ndice Inmobiliario de Fotocasa .

Ante esta barrera, Mejas encontr su propia va de escape aparcando su autocaravana en la explanada exterior del Hospital Costa del Sol, donde trabaja. Y no est sola. Al menos seis compaeros ms pernoctan a pocos metros, y otros tantos lo hacen en sus coches en las plantas subterrneas del parking. Para no tener que pasar demasiados das viviendo all, Mejas hace lo que en la jerga profesional se llaman dobletes: empalma jornadas laborales de 15 y hasta 17 horas seguidas para cubrir su cupo cuanto antes y poder volver a Estacin de Salinas. Pese a ello, agrupando los das libres para poder volver con sus dos hijos, gasta unos 400 euros mensuales en combustible .

Pese a tantas horas seguidas de trabajo, el descanso se le antoja casi imposible. Suele terminar su turno de noche a las siete y media de la maana, llega a la explanada, se ducha y se acuesta, pero el alivio no es real. Al no tener permiso para conectarse a la red elctrica del hospital, su aire acondicionado est de adorno. A medida que avanza el da, el sol calienta la caja de metal -as llama a su caravana- hasta rozar los 40 grados . A las 11 de la maana estoy despierta, porque te empiezas a ahogar, lamenta la interina. Sin embargo, se sigue considerando a s misma una privilegiada por el simple hecho de no entregarle su nmina a un arrendador. Mientras tanto, el ruego de este campamento de caravanas es apenas una cuestin de supervivencia: Una toma de luz es lo nico que pido, sentencia. Ella es el ejemplo de este colapso expuesto por el Sindicato Mdico de Mlaga: de 105 plazas de larga duracin ofertadas para mdicos de familia recin salidos del MIR en el Distrito Costa del Sol , nicamente se aceptaron 6 (un 5,7%) . Este dficit sostenido deja vacas las consultas y provoca que centros como el servicio de urgencias de Las Lagunas acumulen esperas de hasta seis horas por falta de profesionales.

La otra cara de la moneda son aquellos que deciden no renunciar y aceptan el destino, asumiendo el impacto en su calidad de vida. La historia de David Andrs (45 aos) ilustra esto. Tras aprobar la oposicin como ayudante de instituciones penitenciarias a travs de la academiadeprisiones.es, tuvo que dejar su hogar en Burgos para incorporarse a su plaza en la prisin de Soto del Real , en Madrid . Su aterrizaje en la capital implic vivir ms de dos meses de hotel en hotel, volviendo a su ciudad solo los fines de semana, mientras intentaba encontrar un techo para su mujer y su hija de 15 aos. En un mercado saturado, lleg a visitar ms de 15 propiedades, compitiendo con hasta 50 personas y vindose obligado a redactar cartas para explicar a los arrendadores su situacin.

Finalmente, logr alquilar un piso en la zona de la A-6 por el que paga 1.800 euros mensuales, devorando prcticamente los 2.000 euros de su nmina: Aceptar esto es elegir entre mantener tu plaza o darle de comer a tus hijos . Pese a las deficiencias del inmueble en el que no hay respuesta por parte del arrendador, pues ambas partes saben que la escasez de oferta no le deja alternativas. El propietario puede alquilarte lo que quiera. O lo coges o te vas debajo de un puente, resume.

Se mantiene gracias a los ingresos de su mujer y espera que en unos aos se resuelva un concurso de traslado, ya que, si rechaza la plaza ahora, corre un grave riesgo de perderla para siempre. Juan Carlos Romero , director docente de Supera Oposiciones y coautor del estudio: Con aprobar no es suficiente; eliges plaza en funcin del ranking, y si quedas el antepenltimo, te vas donde toque. Por un lado, un 73% defiende la creacin de sedes estatales fuera de las grandes capitales para descentralizar el talento. Por otro, un 52,5% apuesta por el teletrabajo para garantizar la movilidad sin forzar mudanzas obligadas.

Sinergia Empresarial continuará el seguimiento de esta información sobre los opositores atrapados por el precio del alquiler: "Renuncias a la plaza porque el sueldo no da para pagar un techo" y ampliará la cobertura conforme se confirmen nuevos elementos relevantes para el ecosistema empresarial.