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Los aranceles de Trump por "trabajo forzoso" generan dudas

Tras el fallo de la Corte Suprema contra sus aranceles de emergencia, Trump recurre a otra ley comercial vinculada a abusos laborales.

Por Redacción Sinergia Empresarial · 24 de julio de 2026 · 3 min
Los aranceles de Trump por "trabajo forzoso" generan dudas

Tras el fallo de la Corte Suprema contra sus aranceles de emergencia, Trump recurre a otra ley comercial vinculada a abusos laborales.

La administración de Donald Trump anunció nuevos aranceles para 60 economías, incluida la Unión Europea , alegando que no combaten suficientemente la importación de productos fabricados mediante trabajo forzoso .

La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) afirmó que investigó a sus principales socios comerciales y determinó que no aplican de forma efectiva prohibiciones contra bienes producidos mediante "esclavitud moderna".

Los nuevos gravámenes cubren más del 99 por ciento de las importaciones estadounidenses y sustituyen al arancel global temporal del 10 por ciento que estaba a punto de expirar.

Países como Argentina, India, Pakistán y Reino Unido enfrentarán un arancel del 10 por ciento, mientras que la UE, Taiwán, Japón, Corea del Sur y Suiza tendrán tasas del 10 por ciento o 12,5 por ciento, según el producto. China y otros 38 países estarán sujetos al nivel más alto.

Quedan excluidos productos como acero, aluminio, automóviles, aeronaves civiles, minerales críticos y bienes cubiertos por el acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá. Los nuevos aranceles entraron en vigor poco después de la medianoche de este viernes 24 de julio.

Estados Unidos sostiene que los productores extranjeros obtienen una ventaja injusta al utilizar mano de obra sometida a explotación y que las empresas estadounidenses no pueden competir con esos costos.

La USTR recordó que Washington prohíbe desde hace casi un siglo las importaciones vinculadas al trabajo forzoso y afirmó que, pese al consenso internacional, esta práctica "persiste en todo el mundo y se ha intensificado en los últimos años".

Sin embargo, varios analistas consideran que la medida es una nueva vía legal para mantener el amplio programa arancelario de Trump, anunciado en abril de 2025 y rechazado posteriormente por la Corte Suprema.

En ese momento, el presidente estadounidense utilizó la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por su siglas en inglés) de 1977 para imponer aranceles sin autorización del Congreso. La Corte determinó que esa norma no permite a los presidentes establecer aranceles por cuenta propia.

Los nuevos gravámenes contra el trabajo forzoso se basan ahora en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, una legislación más consolidada que, según expertos, podría ser más difícil de impugnar judicialmente.

En comparación con regiones de África, Asia y América Latina, el trabajo forzoso no representa un problema importante dentro de la Unión Europea, debido a sus leyes laborales y mecanismos de control.

La Organización Internacional del Trabajo ( OIT ) define el trabajo forzoso como aquel realizado bajo amenaza de castigo y sin consentimiento voluntario.

No obstante, algunos productos importados por la UE contienen materias primas o componentes relacionados con trabajo forzoso en otros países. Bruselas prepara para 2027 una de las prohibiciones de importación más estrictas del mundo, que impedirá la entrada, circulación o exportación dentro del mercado europeo de productos vinculados a esta práctica.

La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, defendió las normas laborales del bloque frente a las de Estados Unidos y destacó derechos como las vacaciones pagadas y mejores condiciones laborales.

Algunos expertos consideran que los nuevos aranceles podrían no respetar el espíritu del fallo de la Corte Suprema y ser nuevamente cuestionados.

"Estos nuevos aranceles representarían otro caso de extralimitación presidencial", escribió en un blog Alan Wolff, exdirector adjunto de la Organización Mundial del Comercio ( OMC ).

Según Wolff, no hay pruebas de que cambiar la justificación de los aranceles vaya a reducir de forma significativa el trabajo forzoso en otros países.