"Lejos de ser catastrófico": el mercado del lujo se frena y LVMH explica por qué no está preocupado

Mientras las ventas de marcas como Louis Vuitton enfrentan dificultades, Antoine Arnault defiende el futuro del sector y destaca el impacto de un cambio creativo en Dior.
Antoine Arnault reconoció una desaceleración del sector, pero descartó una crisis profunda.
Dior apuesta por la renovación creativa de Jonathan Anderson.
El mercado del lujo atraviesa un período de desaceleración que afecta a algunas de las marcas más reconocidas del mundo. Sin embargo, Antoine Arnault, director de Imagen y Medio Ambiente de LVMH, considera que la industria no enfrenta una crisis estructural y que el consumo de productos y experiencias de alta gama volverá a crecer.
En una entrevista concedida a CNBC el 16 de octubre, el ejecutivo del grupo propietario de Louis Vuitton, Dior, Tiffany & Co. y Bulgari reconoció que la demanda perdió impulso, aunque rechazó las interpretaciones más pesimistas sobre el futuro del sector.
"Como se puede ver en las cifras, tal vez se haya estancado un poco, pero está lejos de ser catastrófico", afirmó Arnault, hijo de Bernard Arnault, presidente y director ejecutivo de LVMH.
Sus declaraciones llegaron cuatro días después de que el conglomerado francés publicara resultados trimestrales que mostraron un crecimiento moderado de los ingresos y una nueva caída de su principal división de negocios.
El mercado del lujo se desacelera: qué muestran los resultados de LVMH
Durante el tercer trimestre de 2026, LVMH registró ingresos por 18,504 millones de euros, con un crecimiento orgánico de apenas 1% respecto del mismo período del año anterior.
La división de moda y artículos de cuero, que reúne marcas como Louis Vuitton, Dior, Fendi y Celine, experimentó una caída orgánica de 5%. Se trata de un segmento fundamental para el grupo, ya que representa cerca de la mitad de su facturación.
Los resultados contrastaron con la recuperación de 1% que esa división había conseguido durante el segundo trimestre, después de varios períodos de retroceso.
La desaceleración estuvo relacionada principalmente con la debilidad del consumo en China. Según informó Reuters, las ventas de LVMH en Asia, excluido Japón, retrocedieron 5%, mientras que Estados Unidos registró un crecimiento de 5%.
El mercado chino, durante años uno de los motores de expansión de las marcas de lujo, enfrenta una menor confianza de los consumidores y un contexto económico que afecta las compras discrecionales.
A pesar de estas dificultades, otros negocios del conglomerado mantuvieron resultados positivos. La división de distribución selectiva, que incluye Sephora, creció 8% en términos orgánicos durante el trimestre, mientras que relojes y joyería avanzó 6%.
En los primeros nueve meses de 2026, LVMH acumuló ingresos por 57,148 millones de euros, con un crecimiento orgánico de 2%, de acuerdo con el reporte oficial publicado por la compañía.
Frente a estos números, Antoine Arnault defendió la capacidad de recuperación del mercado del lujo y sostuvo que las fluctuaciones de la demanda forman parte del funcionamiento habitual de la industria.
"El lujo, por supuesto, atraviesa ciclos, como la mayoría de los sectores", explicó durante la entrevista con CNBC.
Para el ejecutivo, el deseo de adquirir productos exclusivos y disfrutar experiencias de alta gama continuará existiendo, incluso cuando las condiciones económicas provoquen períodos de menor consumo.
"Siempre querremos complacer a la persona que amamos, a nuestros hijos, a nuestros padres o a nosotros mismos", señaló.
También mencionó ocasiones especiales, como disfrutar una copa de champaña o alojarse en un hotel de alta categoría, para ilustrar por qué considera que la demanda de lujo tiene fundamentos que van más allá de las fluctuaciones económicas.
"Lo que queremos es estar lo más preparados posible para seguir siendo relevantes para esos clientes y esos mercados cuando vuelvan a recuperarse un poco", agregó.
Arnault insistió en que LVMH mantiene una perspectiva optimista y rechazó que el momento actual represente una etapa especialmente difícil para toda la industria.
«Ningún sector crece para siempre. Se ha estabilizado un poco y volverá a repuntar cuando llegue el momento adecuado y se den las condiciones», sostuvo.
La posición del ejecutivo contrasta con la preocupación de los inversionistas. Según Reuters, las principales compañías europeas del lujo perdieron alrededor de 350,000 millones de dólares de valor bursátil durante 2026, en medio de las dudas sobre la recuperación de la demanda.
Dior y Jonathan Anderson: la creatividad como estrategia de recuperación
Otro de los temas abordados durante la entrevista con CNBC fue la renovación de los directores creativos en las grandes casas de moda, una estrategia que varias marcas están utilizando para recuperar el interés de sus consumidores.
En particular, Arnault fue consultado por la llegada de Jonathan Anderson a Dior y por la posibilidad de que sus propuestas ayuden a atraer nuevos públicos, incluidos consumidores más jóvenes.
El ejecutivo evitó responder directamente sobre la gestión de la marca, encabezada por su hermana Delphine Arnault, pero expresó una valoración favorable del cambio.
«Tendrías que preguntárselo a mi hermana, que es la directora ejecutiva de Dior. No puedo responder en su lugar, pero lo que sé y lo que veo es que es un cambio muy positivo», declaró.
Arnault explicó que LVMH suele establecer relaciones de largo plazo con sus diseñadores y que sus propuestas creativas necesitan tiempo para consolidarse.
Como ejemplos, mencionó a Nicolas Ghesquière, quien lleva más de una década en Louis Vuitton, a Marc Jacobs, que también permaneció durante un período prolongado en la firma, y a Maria Grazia Chiuri, quien estuvo al frente de la dirección creativa femenina de Dior durante varios años.
Sin embargo, consideró que Anderson logró generar resultados favorables desde sus primeras colecciones.
«En el caso de Jonathan, creo que realmente no necesitó tiempo y está teniendo un impacto inmediato, lo cual es excelente para nosotros y para Dior», afirmó a CNBC.
La evaluación coincide con el comunicado de resultados de LVMH, que destacó la buena recepción de los diseños de Anderson y una demanda especialmente favorable en las líneas de ropa y artículos de cuero de Dior.
Para el grupo, la renovación creativa forma parte de una estrategia orientada a mantener el atractivo de sus marcas sin depender exclusivamente de promociones o reducciones de precios.
En la presentación de resultados, la directora financiera de LVMH, Cécile Cabanis, descartó que las rebajas drásticas fueran la solución para recuperar las ventas de Louis Vuitton y señaló la necesidad de equilibrar innovación y herencia de marca.



