Internacional

La victoria de La Roja: un catalizador para la economía española, pero a muy corto plazo

El triunfo en el Mundial abona el terreno para que el PIB crezca por el repunte de las exportaciones y la visibilidad internacional durante los próximos meses

Por Redacción Sinergia Empresarial · 22 de julio de 2026 · 6 min
La victoria de La Roja: un catalizador para la economía española, pero a muy corto plazo

El triunfo en el Mundial abona el terreno para que el PIB crezca por el repunte de las exportaciones y la visibilidad internacional durante los próximos meses

España ha ganado el Mundial. Durante semanas, el nombre del país aparecerá en los anuncios, en las redes sociales y en las conversaciones de millones de personas en todo el mundo. La selección conseguirá así, por unos días, algo por lo que las grandes empresas llevan años pagando millones: que una marca sea reconocida y asociada a una emoción positiva. La pregunta es si esa atención puede traducirse en un crecimiento para la economía española. La respuesta de los expertos es que sí, que el impulso puede añadir algunas décimas de PIB, pero solo a corto plazo.

La discusión sobre el valor de la imagen no es nueva en el deporte. Bancos, aseguradoras, aerolíneas y grandes compañías compiten desde hace años por poner su nombre junto al de los equipos y los jugadores más populares. Pagan por aparecer en una camiseta o por patrocinar un estadio. De manera similar, la victoria de España ofrece una campaña de publicidad protagonizada por un país entero. ¿Cuánto vale ese escaparate? Los estudios que han analizado el impacto económico de ganar un Mundial encuentran un efecto positivo sobre el aumento del PIB, aunque limitado en el tiempo. El principal beneficio, además, no parece estar en que los españoles salgan más a celebrar y gasten más dinero ― consumo interno―, sino en que el resto del mundo mire y desee los productos y servicios del país ganador ―exportaciones―.

El éxito de España llega además en un momento en el que la economía ya atraviesa una etapa de bonanza. En el primer trimestre de 2026, el PIB creció un 0,6% respecto al trimestre anterior y un 2,7% interanual, por encima de Alemania y Francia. En este contexto, "el éxito deportivo podría contribuir a reforzar el consumo privado y ayudar a consolidar la previsión de crecimiento del 2,1% que maneja Scope para el conjunto del año", explica Carlo Capuano, responsable adjunto del equipo de Ratings Soberanos de Scope Ratings y analista principal de la calificación del país. El analista insiste en que el campeonato ayudará a consolidar la buena marcha de la economía, pero no cambia las perspectivas de fondo. En suma, "la victoria probablemente tendrá un resultado positivo, pero pequeño, que no alterará la estructura de la economía ni su ratio de crecimiento potencial , que estimamos en torno al 1,8%-1,9% interanual".

La diferencia es importante. España puede ganar unas décimas de actividad gracias a la última conquista, pero no por eso crecerá más rápido de forma permanente. La expansión potencial depende de cuestiones mucho menos inmediatas que un campeonato de fútbol, como son la productividad , la inversión, el tamaño y la capacidad de las empresas, la innovación o la evolución de la población activa. Y el Mundial es solo un acelerador puntual.

La investigación académica permite poner una cifra aproximada al efecto positivo. Marco Mello, en un estudio publicado en 2024 en el Oxford Bulletin of Economics and Statistics a partir de datos de países de la OCDE, estima que ganar la Copa del Mundo puede elevar entre 0,45 y 0,68 puntos porcentuales el avance del PIB durante los dos trimestres posteriores a la final de la competición. Lo más llamativo es que este impulso procede de las exportaciones y no del consumo interno, como podría pensarse inicialmente. Su hipótesis es que la victoria aumenta la exposición internacional del país ganador al tener a sus jugadores en las portadas de los periódicos de todo el mundo , en sitios privilegiados como Times Square, en Nueva York, y en que millones de personas que quizá antes no tenían interés en el país pasen a reconocer sus colores y sus productos. Es una forma de marketing difícil de comprar y que, según esta investigación, tiene una ventaja económica tangible.

La cuestión es qué puede hacer España con esa atención internacional. En este caso, el efecto podría beneficiar a sectores como el turismo, la hostelería , la alimentación o la moda, todos ellos con una importante dimensión internacional. Desde China llega una pista. Este lunes, la plataforma de viajes Qunar registró un incremento en la búsqueda de vuelos a España tras la victoria futbolística. Según sus cifras, los vuelos de Shenzhen a Barcelona se buscaron 33 veces más respecto a la semana anterior, mientras que las de Kunming-Barcelona se multiplicaron por diez. El efecto se extendió a Madrid, Málaga y Tenerife. La plataforma Umetrip también constató el creciente interés, con aumentos superiores al 60% en las búsquedas sobre Barcelona y del 70% en las de Madrid. La interrogante es si las empresas serán capaces de aprovechar ese aumento de visibilidad y convertirlo en negocio durante el corto plazo que dura el escaparate.

Por otro lado, hay razones para no exagerar en los beneficios. Antes de que La Roja levantara la copa, el país ya atravesaba por un momento económico favorable. Los datos de actividad en tiempo real de Goldman Sachs sitúan la tasa anual de actividad española en el 2,8% en julio, por encima de la de otros países participantes en el Mundial. Es una fotografía que refuerza la idea de que el campeonato llega a una economía que ya registra un sólido comportamiento .

La comparación con 2010 ayuda a entenderlo. Cuando España ganó su primer Mundial, el país atravesaba una crisis financiera y una profunda destrucción de empleo que dos años después obligó al Gobierno a pedir un rescate para el sector bancario. El título no evitó ninguno de esos problemas ni supuso un aumento del PIB. Por tanto, la misma victoria deportiva puede coincidir con situaciones económicas completamente distintas y producir efectos diferentes.

La literatura económica contempla también otros escenarios. Algunos estudios han encontrado incluso resultados negativos asociados al Mundial. Los investigadores Craig Depken y Dennis Wilson analizaron en 2014 lo que denominaron el coste de la distracción , es decir, la posibilidad de que el seguimiento masivo del torneo reduzca temporalmente la actividad productiva. En países donde el fútbol tiene un peso especialmente elevado, como ocurre en buena parte de Europa y Latinoamérica, sus investigaciones apuntan a una posible disminución de alrededor de un punto porcentual en el PIB real por habitante durante el año del torneo.

La explicación es sencilla. Durante varias semanas, millones de personas están pendientes de los partidos. Los bares y restaurantes pueden beneficiarse de los encuentros, pero otros sectores pueden ver interrumpida su actividad. Cuanto más lejos llega una selección, más tiempo permanece el país pendiente de ella. Ese es el caso de España, que junto a Argentina ha tenido más semanas de fútbol que el resto de participantes.

El logro deportivo tampoco garantiza un comportamiento positivo de los mercados financieros . Un estudio de The Journal of Financial and Quantitative Analysis publicado en 2008 observó un efecto negativo agregado durante el tiempo que duraron los torneos . La explicación es emocional pues las derrotas de las selecciones generan un mayor impacto que el de las victorias. Como consecuencia ―y debido a que solo un país termina levantando la copa―, el sentimiento general de los inversores es pesimista.

España, sin embargo, sí puede obtener un beneficio bursátil a corto plazo. Las investigaciones citadas señalan que el mercado de valores del país ganador puede superar al mercado global en torno a un 3,5% durante el primer mes posterior a la final. De nuevo, se trata de una breve repercusión. La ventaja tiende a desaparecer antes del tercer mes, lo que reafirma la tesis de que el Mundial genera un impulso puntual.

El turismo es otro ejemplo de las oportunidades y límites del reciente éxito. España recibió más de 96 millones de visitantes internacionales en 2025, con un gasto turístico de 134.700 millones de euros. El triunfo puede aumentar el interés por el país y reforzar su imagen internacional, pero es un sector que ya se encuentra cerca de sus límites de capacidad en algunos destinos. Si la demanda aumenta más rápido que la oferta, el resultado no tiene por qué ser un crecimiento equivalente de la actividad y puede trasladarse a un repunte de precios en los hoteles, restaurantes y transporte. En ese caso, el Mundial contribuiría más a elevar la inflación de ciertos servicios que aumentar el volumen de producción.

Sinergia Empresarial continuará el seguimiento de esta información sobre la victoria de La Roja: un catalizador para la economía española, pero a muy corto plazo y ampliará la cobertura conforme se confirmen nuevos elementos relevantes para el ecosistema empresarial.