La IA amplía la brecha de productividad en los negocios: "Las empresas rezagadas no podrán sostener los salarios y atraer personal"
Los analistas temen que muchas firmas queden obsoletas. El diferencial de eficiencia entre las que usan la inteligencia artificial y las que no se ha más que duplicado entre 2022 y 2025

Los analistas temen que muchas firmas queden obsoletas. El diferencial de eficiencia entre las que usan la inteligencia artificial y las que no se ha más que duplicado entre 2022 y 2025
La irrupción de la inteligencia artificial está transformando el trabajo, aunque el principal riesgo no reside tanto en la sustitución del empleado como en la pérdida de competitividad de las empresas que no logren adaptarse. Para muchos analistas, la amenaza ya no es que la máquina reemplace la mano de obra , sino que muchos modelos de negocio queden fuera de juego por su incapacidad para incorporar tecnologías que mejoran costes, salarios y eficiencia. En este contexto, la cualificación de un solo profesional deja de ser suficiente. Un profesional puede tener una buena formación y una elevada especialización, pero si trabaja en una organización que no integra la nueva tecnología en sus procesos, su capacidad para generar valor añadido se reduce frente a otros rivales que ya han incorporado estas herramientas informáticas.
Los últimos datos del Banco de España publicados en el Informe Anual reflejan con claridad esta tendencia. La diferencia de productividad entre las organizaciones que han adoptado la inteligencia artificial y aquellas que permanecen al margen se ha más que duplicado en apenas tres años. Si en 2022 ―cuando el uso de herramientas digitales repuntó con fuerza― la brecha se situaba en 2.700 euros por trabajador, en 2025 alcanzó los 6.300 euros. La cifra va más allá de una mera referencia macroeconómica; es una muestra de que el mercado laboral va a dos velocidades muy distintas.
Las compañías más avanzadas tecnológicamente no solo registran niveles de productividad un 40% superiores, sino que sus plantillas crecen un 52% más rápido que las de sus competidores porque ofrecen mejores salarios, según un informe publicado este mes por PwC. Ante estas cifras, Javier Blasco, profesor de Derecho del Trabajo en la Universidad Carlos III y director de Blasco de Luna y Asociados, advierte de que "para las empresas rezagadas, las mejoras salariales por encima de lo establecido en convenio se convertirán en un techo de cristal inalcanzable, ya que, sin los retornos en rendimiento que ofrece la IA, les será imposible mantener los niveles retributivos de las firmas que lideran la carrera". "En suma, no podrán sostener los salarios y atraer personal".
Una mirada más detallada al informe de PwC reafirma los temores de Blasco. Según sus datos, en el sector financiero, los trabajadores con estas capacidades pueden llegar a ganar un 97% más que el resto de sus compañeros, mientras que en el sector de tecnología y telecomunicaciones la diferencia alcanza el 66%, lo que evidencia que el valor añadido se concentra en las áreas más innovadoras de la economía . Además, los indicadores del Banco de España muestran que la ventaja competitiva supone una aportación que, a día de hoy, alcanza una media de 1,5 millones de euros en las firmas tecnificadas, frente a los apenas 976.000 euros de las convencionales. Esta superioridad nace, según la propia entidad, de la optimización de procesos administrativos, de seguridad y logísticos.
El panorama actual sugiere que el país está ante un cambio de era en el que la digitalización ya no es una opción técnica, sino una política de supervivencia empresarial. Jorge Santamaría, director territorial de LHH Recruitment Solutions del Grupo Adecco, insiste en que "muchas organizaciones poseen el presupuesto y las herramientas, pero carecen de perfiles híbridos —financieros, comerciales u operativos— capaces de trasladar la tecnología a la cuenta de resultados. Esta carencia genera un círculo vicioso peligroso para las más analógicas porque su menor productividad les dificulta transformarse".
Antes de quedarse rezagados, los negocios parecen decididos a subirse al tren de esta tecnología. El último barómetro sobre las tendencias en España, presentado hace unos días de forma conjunta por el Gobierno de Aragón, Microsoft e Ibercaja, refleja la velocidad de esta transición: cerca del 70% de los usuarios ya emplea herramientas de IA generativa , frente al 51% registrado un año antes, mientras que cuatro de cada diez pymes y autónomos aseguran que esta tecnología ya ha reforzado su posición en el mercado. Pero la mayoría de estas pequeñas empresas no tiene protocolos de uso, planes de capacitación o mecanismos de supervisión para garantizar un buen uso de la inteligencia artificial.
Desde la perspectiva de los trabajadores, Comisiones Obreras defiende que las ganancias de eficiencia derivadas de la IA deben trasladarse a los empleados mediante mejoras salariales negociadas en convenio y una reducción de la jornada laboral que, en su opinión, es uno de los beneficios que deberían suponer los avances tecnológicos. Además, subrayan la necesidad de garantizar que la formación se realice dentro del horario laboral y que su aprendizaje corra a cuenta de las corporaciones.
El impacto de estos sistemas informáticos en el mercado laboral ya se percibe en los procesos de selección. Roberto Rodríguez, CEO de Dathum, una consultora especializada en tecnología, asegura que en los últimos seis meses, el requerimiento de que el personal domine herramientas de IA ha pasado de ser una preferencia en el 60% de las empresas a una exigencia en todos los procesos de selección. Este nuevo "filtro" del mercado laboral es el nuevo equivalente a lo que antes fueron las licenciaturas o los másteres : una barrera de entrada.
Rodríguez apunta además a un cambio en las labores de cualquier organización porque tareas que antes requerían dos personas a tiempo completo pueden ser asumidas ahora por un único trabajador que se apoye en algoritmos. En su opinión, las compañías que limitan o prohíben el uso de estas tecnologías "corren el riesgo de perder al personal más proactivo".
Lo cierto es que la presión sobre el personal se está reflejando con fuerza al inicio de las carreras profesionales. Santamaría insiste en que el primer escalón se ha vuelto más exigente porque "se les pide aportar valor, ser analíticos y entender el negocio desde el primer día debido a que las tareas mecánicas de aprendizaje que hacían antes ahora las hace la IA".
En el terreno legal, la brecha de productividad también altera el valor relativo de ciertos puestos. "El trabajo ya no va a ser de igual importancia si una parte de la plantilla tiene el multiplicador de la tecnología y la otra no", explica Blasco. Así, el atraso tecnológico de una empresa podría acabar siendo una "causa técnica" legítima para justificar un despido colectivo . Ante este riesgo, el analista considera que los trabajadores deben exigir una formación continua mucho más estricta, pues la tecnología está cambiando las tareas "dos veces y media más rápido que en los empleos no tecnificados".
Desde la perspectiva institucional, la CEOE enfatiza que la respuesta a los problemas que se plantean con el auge de esta tecnología pasa por facilitar una adopción gradual y estratégica de las herramientas digitales. Para la patronal, la clave no es una implantación indiscriminada en todos los departamentos, sino hacerlo allí donde se pueda demostrar su eficiencia. Defiende que proyectos como el Kit Digital han sido instrumentos útiles, pero urge avanzar en programas de alfabetización digital.
La necesidad de impulsar el aprendizaje en este terreno también se refleja en el informe del Banco de España, pues una amplia mayoría de negocios que consideraron implementar IA no lo hicieron por falta de conocimientos especializados internos. Esta carencia valida la premisa de que el talento individual no puede dar frutos si la compañía es poco eficiente.
Sinergia Empresarial continuará el seguimiento de esta información sobre la IA amplía la brecha de productividad en los negocios: "Las empresas rezagadas no podrán sostener los salarios y atraer personal" y ampliará la cobertura conforme se confirmen nuevos elementos relevantes para el ecosistema empresarial.
