La historia de Ruth Ellis, la última mujer en ser ejecutada en la horca en Reino Unido y a la que ahora el rey indultó
70 años después de su ejecución, se reconoció lo que el tribunal nunca quiso escuchar: que actuó bajo el peso de años de violencia doméstica.

70 años después de su ejecución, se reconoció lo que el tribunal nunca quiso escuchar: que actuó bajo el peso de años de violencia doméstica.
En la noche del Domingo de Pascua de 1955, Ruth Ellis mató a su amante fuera del Magdala, un pub en el barrio londinense de Hampstead. Disparó seis veces. Cuatro de las balas alcanzaron su objetivo: David Blakely. Una de las otras dos hirió en el pulgar a un transeúnte casual.
Ruth fue arrestada en cuestión de segundos. Un agente de policía, Alan Thompson, que estaba de descanso tomando una copa cerca de allí, salió corriendo al oír los disparos y le quitó el revólver de la mano. Ella no opuso resistencia.
Al día siguiente, tras recibir el resultado de la autopsia, el inspector jefe le dijo a Ruth en la comisaría: "Se le acusará de asesinarlo".
Fue juzgada el 20 de junio en el tribunal conocido como Old Bailey. El jurado solo tardó 14 minutos en llegar al veredicto de que Ruth era culpable. La sentencia, la única posible entonces, era la muerte.
El 13 de julio fue ahorcada en la prisión de Holloway, mientras una multitud rezaba o guardaba un silencio solemne afuera.
Estos son los hechos básicos de la historia de Ruth Ellis. Hechos que no están abiertos a debate, cosa que no se puede decir de los argumentos que el caso planteó.
Ellis nunca se defendió, pero mucha gente lo hizo desde el principio.
Decenas de miles de personas firmaron peticiones, y cientos escribieron cartas, pidiéndole clemencia, en vano.
Pero su caso no murió con ella. Influyó en la abolición de la pena de muerte en el Reino Unido y ha sido reexaminado una y otra vez con perspectivas más modernas a lo largo de los años.
Para su familia, el recuerdo de Ruth y su muerte estuvo siempre presente.
"Sus hijos, nuestra madre y nuestro tío, nunca se recuperaron. Mi tío se quitó la vida. El trauma de mi madre la dejó incapaz de ser la madre que necesitábamos", dijo su nieta Laura Enston, tras confirmarse que su abuela había recibido un indulto provisional póstumo.
"Tengo el honor de decir que Su Majestad el Rey ha aceptado nuestro consejo de conceder un indulto condicional a Ruth Ellis, la última mujer en ser ahorcada en Reino Unido", anunció el viceprimer ministro David Lammy esta semana en la Cámara de los Comunes.
"Si bien el indulto no alega su inocencia en el asesinato de David Blakely, sí sustituye la pena de muerte por una sentencia de cadena perpetua para reconocer una profunda injusticia en este caso excepcional".
El rey tiene la facultad de conceder indultos o conmutar penas; en la práctica, solo se utiliza cuando el gobierno lo solicita.
"Esperamos que esto traiga algo de paz a la familia de Ruth Ellis, que ha cargado con el peso de lo que le sucedió durante más de 70 años", añadió Lammy.
El nuevo podcast de BBC Mundo sobre un amor que triunfó contra todo pronóstico
La relación de Ellis y Blakely era, como se diría ahora, tóxica: marcada por momentos de euforia y estallidos de ira, separaciones y reconciliaciones, y otras relaciones paralelas —él con varias mujeres, algunas con las que llegó a comprometerse; ella con un amante que se volvió amigo, Desmond Cussen, quien más tarde se supo que le había dado el revólver.
