Kenneth Smith: "No hay que sacrificar el T-MEC por un acuerdo arancelario"
Kenneth Smith: "No hay que sacrificar el T-MEC por un acuerdo arancelario"
El exjefe de la negociación técnica del tratado comercial ve señales positivas para alcanzar un entendimiento con Estados Unidos antes de las elecciones legislativas.
La posibilidad de que México y Estados Unidos alcancen un acuerdo comercial en los próximos días ha comenzado a ganar fuerza, pero el optimismo tiene límites. Kenneth Smith Ramos, quien encabezó la negociación técnica mexicana durante la transición del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) al T-MEC, advierte que un entendimiento apresurado con Washington podría resultar contraproducente si compromete los mecanismos fundamentales del acuerdo comercial.
En entrevista con Mario Campos para MVS Noticias, el especialista reconoció que existen señales favorables para alcanzar un acuerdo antes del próximo martes. Sin embargo, insistió en que cualquier negociación debe preservar las reglas que protegen las inversiones, facilitan el intercambio comercial y garantizan certidumbre a las empresas de América del Norte.
Smith considera que México podría obtener un alivio frente a los aranceles impuestos por Estados Unidos, pero difícilmente una solución definitiva a las controversias comerciales que han marcado la relación bilateral.
Las declaraciones recientes de Donald Trump y Claudia Sheinbaum han alimentado las expectativas de un entendimiento. El presidente estadounidense aseguró durante un acto político que su Administración estaba cerca de alcanzar un acuerdo con México, mientras que el Gobierno mexicano ha transmitido señales de avances en las conversaciones.
Smith identifica un esfuerzo de negociación entre la Secretaría de Economía y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR). No obstante, pide cautela ante los mensajes procedentes de la Casa Blanca.
El especialista recordó que Trump también ha afirmado que las empresas automotrices están abandonando México para regresar a Estados Unidos, una declaración que calificó de falsa.
"Tampoco podemos confiar mucho en lo que diga Trump", advirtió.
Estados Unidos, añadió, ya ha comenzado a preparar una nueva etapa de consultas para principios de enero, lo que refuerza la expectativa de que la negociación se prolongará durante el próximo año.
A ello se sumaría la necesidad de recuperar las protecciones previstas en el tratado frente a medidas comerciales futuras.
Smith describió la amenaza de nuevos aranceles como una "espada de Damocles sobre nuestra cabeza", una situación que, a su juicio, impide ofrecer certidumbre a las empresas que invierten y producen en territorio mexicano.
La falta de una definición estadounidense sobre el trato arancelario ha sido, según su diagnóstico, uno de los principales obstáculos de las negociaciones durante los últimos dos meses.
Smith señaló que México ya ha adoptado medidas que coinciden con algunas de las prioridades de Washington, particularmente en materia de inversión extranjera, política arancelaria y vigilancia de importaciones.
Entre ellas mencionó la propuesta de establecer mecanismos para autorizar o rechazar inversiones extranjeras en sectores estratégicos por razones de seguridad nacional.
Otro elemento es el incremento de aranceles mexicanos a productos procedentes de países con los que no existen acuerdos comerciales preferenciales, una política que afecta especialmente a China.
El especialista recordó que México ha aplicado dos incrementos de este tipo y que se ha planteado la posibilidad de un tercer paquete.
Sin embargo, Smith rechaza que México deba aceptar modificaciones de fondo únicamente para anunciar un acuerdo antes de la cita electoral.
La arquitectura del T-MEC, recordó, abarca mucho más que la política arancelaria. Sus 34 capítulos establecen compromisos sobre inversiones, comercio, procedimientos aduaneros, sectores industriales y mecanismos de solución de controversias.
La conversación también abordó las consecuencias que podrían tener las elecciones legislativas estadounidenses sobre la relación comercial con México.
Smith consideró probable que los republicanos pierdan el control del Congreso, un resultado que representaría un revés político importante para Donald Trump.
Los demócratas podrían convocar audiencias, cuestionar los acuerdos bilaterales negociados por la Administración y promover iniciativas para limitar el uso discrecional de los aranceles.
No obstante, el presidente estadounidense conservaría una herramienta decisiva: el veto.
Para superar un veto presidencial, el Congreso necesita una mayoría de dos tercios en ambas cámaras, un umbral que Smith considera difícil de alcanzar.
"No creo que haya un impacto directo que pueda cambiar la política comercial del presidente Trump, mucho menos la negociación con México", afirmó.
El diagnóstico de Kenneth Smith combina un optimismo moderado sobre las conversaciones inmediatas con una advertencia sobre los riesgos de una negociación precipitada.
México podría obtener una reducción arancelaria y comprometerse a fortalecer los controles sobre determinadas inversiones e importaciones. Estados Unidos, por su parte, podría presentar esos compromisos como avances en su estrategia para proteger las cadenas productivas norteamericanas frente a China.
Para el exnegociador mexicano, el desafío consiste en evitar que la urgencia política termine debilitando un tratado que proporciona estabilidad a una de las relaciones económicas más importantes del mundo.
La próxima semana podría traer un anuncio comercial. La verdadera prueba, sin embargo, llegará cuando ambos gobiernos tengan que negociar las reglas que definirán el futuro de la integración económica de América del Norte.
La advertencia de Smith es clara: un acuerdo rápido puede aliviar la presión de los aranceles, pero no debería conseguirse a costa de las garantías fundamentales del T-MEC.
Sin embargo, insistió en que cualquier negociación debe preservar las reglas que protegen las inversiones, facilitan el intercambio comercial y garantizan certidumbre a las empresas de América del Norte. "Es importante tratar más temprano que tarde de tener un acuerdo en materia arancelaria, pero no sacrificar elementos torales, elementos centrales y fundamentales del tratado para llegar a un acuerdo arancelario", sostuvo.
Un acuerdo cercano, pero lejos de resolverlo todo Las declaraciones recientes de Donald Trump y Claudia Sheinbaum han alimentado las expectativas de un entendimiento.
El objetivo mexicano: reducir los aranceles y evitar nuevas amenazas Pero existe una segunda condición que considera igualmente importante: evitar que Washington pueda imponer nuevas medidas de manera unilateral. "Lo que busca México es, si no se puede eliminar el arancel, bajarlo al mínimo para que México enfrente el arancel más bajo de cualquier país que comercie con Estados Unidos", señaló.
China, el elemento central de las concesiones mexicanas Un eventual entendimiento también podría incluir compromisos mexicanos relacionados con la política estadounidense de contención económica de China.
El riesgo de negociar con el reloj electoral La proximidad de las elecciones legislativas estadounidenses introduce un elemento adicional de presión.
Sus 34 capítulos establecen compromisos sobre inversiones, comercio, procedimientos aduaneros, sectores industriales y mecanismos de solución de controversias. "No hay que apresurarnos en los temas clave para el T-MEC, como reglas de origen del sector automotriz u otros sectores industriales, o socavar los otros 33 capítulos del tratado", sostuvo.

