JP Morgan, BlackRock y Ashmore revelan qué necesita Colombia para atraer más inversión

Las firmas señalan la necesidad de reactivar proyectos de infraestructura, ofrecer reglas claras y profundizar el mercado de capitales. ANIF advierte que la inversión del país sigue rezagada frente a la región.
JP Morgan, BlackRock y Ashmore revelan qué necesita Colombia para atraer más inversión. Ese es el diagnóstico compartido por las cabezas de JP Morgan, BlackRock y Ashmore en Colombia quienes señalaron que la estabilidad regulatoria, la estructuración de iniciativas de infraestructura y la diversificación de las fuentes de financiamiento son fundamentales para atraer capital de largo plazo. (Bloomberg/Andres Cardona)
Bogotá — Colombia necesita recuperar la inversión, fortalecer su mercado de capitales y ofrecer condiciones que permitan movilizar recursos nacionales y extranjeros hacia proyectos productivos.
"Para un inversionista de largo plazo, muchas veces el problema no es tanto la carga impositiva como la falta de claridad sobre las reglas", afirmó Angela Hurtado, presidenta de JP Morgan en Colombia, al referirse a los obstáculos que enfrenta el país para competir por recursos internacionales.
El diagnóstico también coincide con el de ANIF. Según el centro de pensamiento, Colombia registra una tasa de inversión de 16% del PIB, inferior a la de Brasil, Perú, México y Chile, y todavía no recupera los niveles anteriores a la pandemia.
Las cifras de ANIF dimensionan el desafío. José Ignacio López, presidente de la institución destacó que, el país necesita proyectos por COP$76 billones para volver a tasas de inversión superiores al 20% del PIB.
En dos semanas el Gobierno de Abelardo De la Espriella adelantará en Nueva York un evento de promoción con el que espera atraer inversionistas al país. En el portafolio que se ofrecerá hay proyectos de infraestructura energética, vial, de salud, así como agroindustriales y comerciales.
El rezago no se limita a la inversión. Según ANIF, el ahorro bruto de Colombia equivale a 13,8% del PIB en 2026, con información hasta el segundo trimestre, frente a 16% en Brasil, 19% en México, 23,1% en Chile y 24,9% en Perú.
La formación bruta de capital fijo también evidencia la distancia. En el segundo trimestre de 2026, el indicador colombiano se ubicó en 90,8 puntos, tomando como base 100 el cuarto trimestre de 2019. En contraste, Perú llegó a 130,3 puntos, Brasil a 119,7, Chile a 114,9 y México a 109.
Para Hurtado, la respuesta debe contemplar distintas modalidades de financiamiento: la inversión extranjera directa, la inversión de portafolio y el acceso de las empresas colombianas al capital. Cada una depende de condiciones macroeconómicas y regulatorias que inciden en las decisiones de los inversionistas.
"Si pensamos en un país que quiere pasar de crecer al 2,5%, impulsado por el consumo, a crecer al 6%, impulsado por la inversión, estamos hablando de una señal positiva para cualquier tipo de inversionista", sostuvo.
La ejecutiva destacó la importancia del crecimiento económico, la situación fiscal y las tasas de interés. También advirtió que no debe asumirse que los intereses elevados benefician automáticamente a la inversión de portafolio.
Según explicó, los inversionistas extranjeros tienen más de US$40.000 millones invertidos en deuda pública colombiana, mientras que los fondos de pensiones locales mantienen más de COP$75 billones en TES.
"Los TES pueden estar ofreciendo tasas del 13%, pero si estas suben al 15%, los inversionistas que ya tienen esos títulos pueden perder dinero", señaló Hurtado. Por eso, consideró importante mantener una visión favorable hacia la inversión de portafolio y reconocer su papel en el financiamiento del país.
La volatilidad cambiaria también hace parte de las variables que, en su opinión, dificultan la toma de decisiones de largo plazo.
A esto se suman las complejidades regulatorias y tributarias en sectores como infraestructura, energía, construcción y salud.
Hurtado insistió en que las condiciones para atraer capital no dependen únicamente de los indicadores macroeconómicos.
También requieren un entorno regulatorio que permita a los inversionistas conocer las reglas y evaluar los proyectos con mayor certidumbre.
En su opinión, la dificultad no se limita al monto de los impuestos, sino a la claridad sobre su aplicación al capital y al trabajo. La complejidad normativa, dijo, puede dificultar las decisiones de quienes buscan invertir durante periodos prolongados.
La presidenta de JP Morgan en Colombia también planteó que el mercado de capitales debe tener un papel más importante en el financiamiento empresarial.
Explicó que el crédito bancario suele concentrarse en proyectos con plazos de hasta cinco años, mientras que los mercados de capitales pueden contribuir a financiar necesidades de más largo plazo mediante recursos de inversionistas institucionales y ahorradores.
"Hoy, más que nunca, el mercado de capitales debe convertirse en un mecanismo central para hacer posible ese financiamiento", afirmó.
La ejecutiva añadió que el país debe buscar inversionistas en distintos mercados y respaldar la promoción internacional de Colombia como destino de inversión.
A la vez, pidió avanzar en simplificación regulatoria y eficiencia para dinamizar la participación privada.
El diagnóstico de ANIF muestra que el reto también está en desarrollar el propio mercado de capitales. Según López, el crédito interno al sector privado representó 39,6% del PIB colombiano en 2025, frente a 75,9% en Brasil y 103,4% en Chile. Entre los miembros de la OCDE, el indicador llegó a 148,7%.
La capitalización de las empresas nacionales también refleja esa diferencia: equivale a 22,5% del PIB en Colombia, frente a 30,2% en Brasil y 79,3% en Chile.
Además, el país tenía 61 empresas locales listadas en bolsa en 2025, frente a 176 en Perú, 357 en Brasil y 433 en Chile.
Para ANIF, la baja profundidad del mercado se relaciona con factores como la estabilidad fiscal, la falta de recuperación de la inversión, la limitada participación de empresas emisoras y el diseño tributario.
Para Diego Mora, country manager para Colombia de BlackRock, una de las prioridades es fortalecer el círculo virtuoso que conecta el ahorro con la inversión, la generación de empleo y el crecimiento económico.
El ejecutivo explicó que el mercado de capitales permite canalizar los excedentes de ahorro hacia empresas y proyectos productivos, cuyos resultados generan nuevas rentabilidades que pueden reinvertirse.
A su juicio, ese proceso requiere ampliar las fuentes de ahorro y facilitar que más personas participen en las inversiones.
Mora también pidió ampliar la comprensión del mercado de capitales, que no se limita a las acciones y los bonos negociados públicamente. Los mercados privados también permiten financiar empresas y proyectos mediante deuda y participación accionaria.
Como ejemplo, se refirió a las inversiones en deuda de infraestructura que realiza BlackRock con recursos de inversionistas de largo plazo, incluidos fondos de pensiones que administran los ahorros pensionales de 18 millones de colombianos.
Según Mora, cada proyecto carretero genera entre 3.000 y 5.000 empleos en las zonas donde se construyen las vías. Además, los rendimientos de estas inversiones contribuyen a financiar las pensiones de los afiliados.
El ejecutivo recordó que las concesiones viales de cuarta y quinta generación acumularon inversiones cercanas a COP$84 billones, una cifra que permite dimensionar la capacidad de ejecución que puede alcanzar el país cuando estructura proyectos de inversión.
Mora de BlackRock también identificó necesidades de financiamiento mediante deuda cercanas a COP$20 billones para los próximos cinco años, considerando proyectos de infraestructura que ya cuentan con cierto grado de concreción, aunque todavía requieren estructuración o licitación.



