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FIFA sanciona a Paredes, Molina, Ayala, Almada y Gavi tras final del Mundial

Por Redacción Sinergia Empresarial · 21 de agosto de 2026 · 3 min
FIFA sanciona a Paredes, Molina, Ayala, Almada y Gavi tras final del Mundial

FIFA sancionó a Leandro Paredes, Nahuel Molina, Thiago Almada, Roberto Ayala y Gavi por los incidentes posteriores a la final del Mundial 2026.

La final del Mundial 2026 sigue teniendo consecuencias fuera de la cancha. La Comisión Disciplinaria de la FIFA sancionó a Leandro Paredes, Nahuel Molina, Thiago Almada, Roberto Ayala y Pablo Martín Páez "Gavi" por los incidentes ocurridos tras el partido en el que España venció 1-0 a Argentina y conquistó su segundo título mundial.

Paredes recibió la sanción más dura: 10 partidos de suspensión y una multa de 90,000 dólares. Nahuel Molina fue castigado con siete partidos y la misma multa. Thiago Almada recibió un partido de suspensión y una multa de 30,000 dólares, mientras que Roberto Ayala, integrante del cuerpo técnico de Lionel Scaloni, fue sancionado con tres partidos y 30,000 dólares. Del lado español, Gavi recibió un partido de suspensión y una multa de 30,000 dólares.

España derrotó a Argentina 1-0 en la final del Mundial 2026, disputada el 19 de julio en el estadio de Nueva York/Nueva Jersey. El gol de Ferran Torres llegó al minuto 106 de la prórroga y le dio a la Roja su segundo campeonato mundial, después del conseguido en Sudáfrica 2010.

Pero la celebración terminó opacada por una serie de enfrentamientos entre integrantes de ambos equipos. Paredes y Almada incurrieron en conducta antideportiva con Eric García, Gavi intervino para defender a su compañero y fue derribado por futbolistas argentinos.

Molina, por su parte, golpeó en el torso a Rodri Hernández mientras celebraba el título, y Ayala agredió a Dani Olmo.

La FIFA había abierto el procedimiento disciplinario el 29 de julio, después de recibir el informe del procurador en casos disciplinarios y de ética sobre los incidentes de la final. En ese momento, el organismo informó que investigaba posibles infracciones por agresión contra Molina, Paredes y Ayala, así como conducta antideportiva contra Molina, Almada y Gavi.

La sanción no se limitó a jugadores y cuerpo técnico. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) fue multada con 321,000 dólares por distintas infracciones al Código Disciplinario de la FIFA durante el torneo .

La FIFA sancionó a la AFA por el uso de un evento deportivo para manifestaciones ajenas al deporte, conducta incorrecta del equipo, discriminación y agresiones racistas, además de incumplimientos relacionados con orden y seguridad en los partidos. Entre los hechos señalados está la exhibición de una pancarta con el mensaje de que las Malvinas son argentinas, así como cánticos y gestos discriminatorios de aficionados.

Además, Argentina deberá jugar sus próximos dos partidos como local con una restricción de espectadores de 50%. La FIFA también ordenó que 100,000 dólares de la multa sean invertidos en un plan para combatir la discriminación; una parte de la sanción quedó suspendida bajo un periodo probatorio.

Las sanciones deberán cumplirse en los siguientes partidos de selecciones nacionales. Esto significa que los jugadores argentinos castigados no podrán participar con la Albiceleste durante los encuentros que correspondan a cada suspensión, mientras que Gavi cumplirá un partido con España.

Las partes disponen de 10 días para solicitar la decisión fundamentada. Después, las sanciones pueden ser recurridas conforme al artículo 61 del Código Disciplinario de la FIFA. Medios deportivos españoles reportaron que las decisiones podrían llegar al Comité de Apelación de FIFA y, eventualmente, al Tribunal de Arbitraje Deportivo.

El caso va más allá de una pelea al final de un partido. En el futbol moderno, las selecciones nacionales también son marcas globales.

Sus jugadores venden camisetas, derechos audiovisuales, patrocinios, giras, contenidos digitales y reputación.

Una sanción de esta magnitud puede afectar la planificación deportiva de Argentina, pero también la relación con patrocinadores, aficionados, federaciones y organizadores de partidos. Para la AFA, la multa y la reducción de aforo implican un golpe económico y reputacional . Para FIFA, el mensaje es disciplinario: la final del Mundial no puede convertirse en una plataforma para agresiones, discriminación o manifestaciones políticas.

El caso también refuerza una tendencia: los organismos deportivos están bajo presión para actuar con más firmeza ante violencia, racismo, discriminación y conductas antideportivas. En torneos globales, cada gesto se vuelve contenido viral y cada crisis puede tener consecuencias económicas.

Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.