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Exclusiva: banquero central ve tasas altas hasta que desinflación sea creíble y no sólo conveniente

En entrevista con Bloomberg Línea, Mauricio Villamizar, codirector del Banco de la República, advirtió que uno de los grandes riesgos que enfrenta Colombia que se normalice tener una inflación del 5% o 6%.

Por Redacción Sinergia Empresarial · 06 de julio de 2026 · 3 min
Exclusiva: banquero central ve tasas altas hasta que desinflación sea creíble y no sólo conveniente

En entrevista con Bloomberg Línea, Mauricio Villamizar, codirector del Banco de la República, advirtió que uno de los grandes riesgos que enfrenta Colombia que se normalice tener una inflación del 5% o 6%.

Bloomberg Línea — El Banco de la República mantendría una postura monetaria restrictiva hasta que el proceso de desinflación sea "creíble" y no simplemente oportuno para iniciar un ciclo de recortes .

Así lo aseguró Mauricio Villamizar, codirector del Banco de la República, quien afirmó en entrevista con Bloomberg Línea que el objetivo de la reciente decisión de elevar la tasa de interés al 12% es evitar que la economía colombiana se acostumbre a convivir con niveles elevados de inflación y preservar la credibilidad de la meta del 3%.

Villamizar explicó que la decisión de incrementar la tasa de referencia no respondió a la intención de sorprender al mercado, que mayoritariamente esperaba un aumento menor . Según dijo, la prioridad fue impedir que la inflación alta termine incorporándose de manera permanente en las decisiones de hogares y empresas.

"El aumento a 12% no buscaba como objetivo sorprender; busca evitar que la economía se acostumbre a una inflación alta", afirmó Villamizar.

Añadió que para considerar que el ciclo alcista ha terminado no basta con observar el comportamiento reciente de los precios, sino que es necesario evaluar las perspectivas de inflación en un horizonte superior a un año.

"Para pensar en una estabilidad prolongada no basta ver lo que está pasando o la que ya pasó, sino lo que prevemos se materializase en un horizonte de más de un año hacia adelante", señaló.

A juicio del codirector, la principal señal que permitirá pensar en una fase de estabilidad será comprobar que, bajo la postura monetaria restrictiva adoptada por la Junta, las diferentes medidas de inflación convergen nuevamente hacia la meta del 3%.

En ese contexto, sostuvo que el impulso fiscal del gobierno saliente ha ejercido presiones inflacionarias sobre la economía, "no como adjetivo político, sino como descripción macroeconómica", y agregó que "ha elevado demanda y costos en un momento en que la economía ya enfrentaba presiones inflacionarias", indicó.

Según Villamizar, ese entorno ayuda a explicar por qué las tasas de interés permanecen en niveles elevados.

"Esa es una razón por la cual las tasas son hoy altas. Si no lo fueran, el país tendría una inflación más desbordada, menor confianza en la moneda, probablemente una reversión cambiaria y al final, un mayor costo social", sostuvo.

Frente al momento en que podrían comenzar eventuales reducciones en la tasa de interés, Villamizar insistió en que la Junta no trabaja con decisiones automáticas ni anticipa el final del ciclo restrictivo.

"El fin del ciclo no se declara por anticipado", dijo. "La política monetaria no debe operar con piloto automático".

Agregó que, una vez la tasa alcance el nivel máximo que considere apropiado la Junta, la prioridad será conservar una política suficientemente restrictiva hasta tener evidencia de que la desinflación es sostenible.

"Lo responsable será mantener una postura suficientemente contractiva hasta que el proceso de desinflación sea creíble, no apenas sea conveniente", dijo.

El codirector también advirtió sobre los riesgos de flexibilizar la política monetaria antes de tiempo.

"Recortar antes de tiempo sería vender tranquilidad hoy y comprar un problema de menor crecimiento mañana. Por eso la prudencia no es demora; es parte de la estrategia para proteger la meta y su credibilidad", aseguró.

Respecto al reciente repunte de la inflación anual hasta 5,8%, Villamizar afirmó que el efecto del incremento del salario mínimo no debe entenderse como un fenómeno concentrado en un único mes, sino como un proceso gradual que se transmite a distintos sectores de la economía.