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España lidera el encarecimiento de los carburantes en Europa tras la retirada progresiva de ayudas

Por Redacción Sinergia Empresarial · 19 de agosto de 2026 · 5 min
España lidera el encarecimiento de los carburantes en Europa tras la retirada progresiva de ayudas

Los expertos también achacan el fenómeno a una fiscalidad más baja, que hace los surtidores sean más reactivos a las cotizaciones internacionales

El encarecimiento de los combustibles en España está acercando la gasolina y el gasóleo a sus máximos anuales en plena temporada alta turística, en la que se producen millones de desplazamientos por carretera. Los datos del Boletín Petrolero de la UE , que recopila semanalmente los precios reportados por cada país miembro, muestran un repunte general de los importes que ha coincidido con el rebrote de las tensiones en el estrecho de Ormuz. Pero también evidencian que esa subida no está produciéndose con la misma intensidad en todas partes. Desde el arranque del verano, en las últimas seis semanas, el precio de la gasolina ha repuntado un 18,4% en España y el del gasóleo lo ha hecho un 21,1%. Ambos porcentajes se sitúan por encima de la subida media experimentada en la UE (8,8% en el caso de la gasolina y 17,3% en el del gasóleo). Y sitúan los surtidores españoles entre los que más rápidamente han escalado del continente, aunque ambos combustibles son comparativamente más baratos respecto a otros territorios.

Los expertos explican la mayor subida de los importes por dos fenómenos que a primera vista pueden parecer contradictorios: la subida de impuestos que los carburantes sufrieron a partir de julio, conforme el Gobierno retiraba parte del paquete de ayudas que había puesto en marcha tras estallar la guerra de Irán; y el hecho de que estos combustibles tengan una menor carga fiscal en España que en otros países.

Los dos grandes impuestos que gravan la gasolina y gasóleo en España son el impuesto especial de hidrocarburos y el IVA, que representaban tradicionalmente un 49% del precio final en la gasolina y un 44% en el gasóleo . En las primeras semanas de conflicto en Oriente Próximo el Ejecutivo aprobó rebajas en ambas figuras para mitigar el impacto de la crisis energética. Y para Jorge León, jefe de análisis geopolítico en Rystad Energy, la retirada progresiva de esas ayudas explica la distinta evolución de los importes en España y en el resto de la UE. El IVA recuperó el tipo general del 21% el 1 de julio y las bonificaciones en el impuesto especial de hidrocarburos se redujeron a 15 céntimos en julio y 10 céntimos en agosto. Hasta el sexto mes se calculaba que el conjunto de ayudas fiscales suponía una rebaja de unos 20 céntimos por litro.

Roberto Gómez-Calvet, profesor de la Universidad Europea de Valencia, pone el acento sin embargo en la menor fiscalidad de los carburantes respecto a otros mercados comunitarios. "Los impuestos que gravan a los hidrocarburos son más bajos respecto a otros países y eso hace que cuando sube la cotización internacional de la materia prima, en este caso el petróleo, el precio sea más volátil", explica. Es decir, que la parte móvil del precio, la que oscila con los vaivenes energéticos globales, tiene más peso en España.

Esa diferencia es aún más evidente en la comparación con las tres mayores economías de Europa, con Italia a la cabeza, donde el peso de los impuesto representa el 55% del precio de venta al público de la gasolina y el 51% del gasóleo. Eso hace que las oscilaciones en las cotizaciones internacionales tengan menos influencia en el importe final, pero también lleva a tener unas tarifas mucho más elevadas. En Alemania y Francia, el precio de venta al público supera con holgura los dos euros. Y el caso alemán muestra que no se trata de un blindaje absoluto: allí el gasóleo ha escalado este verano un poco más que en España (21,9%, frente al 21,1%).

Inés Cardenal, directora de Comunicacion y Asuntos Legales de la Asociación de la Industria del Combustible en España (AICE), la patronal que representa a grandes petroleras como Repsol, Moeve, Galp o BP, también achaca la diferencia con el resto de países europeos al menor peso de los impuestos en el precio final del litro de carburante. "Que el porcentaje suba más en España no significa que se estén trasladando las subidas o las bajadas con mayor o menor rapidez. Quiere decir que la parte que representan los impuestos es menor y por lo tanto es mayor la no impositiva, que se ve afectada por las subidas o bajadas de la cotización internacional".

Entre las asociaciones de consumidores, sin embargo, existen dudas sobre la efectividad de las rebajas fiscales y la manera en que las estaciones de servicio responden. "Bajar el impuesto de hidrocarburos es un mero maquillaje fiscal que no garantiza que las estaciones de servicio lo repercutan directamente a los precios que cobran a los consumidores", recalca un portavoz de Facua. "De hecho hemos detectado en reiteradas ocasiones cómo numerosas gasolineras aprovechaban los descuentos en los precios y las bajadas fiscales aprobadas por el Ejecutivo para aumentar aún más sus márgenes de beneficio", añade.

La sospecha es desmentida categóricamente por AICE: "En España se están trasladando correctamente los cambios en las cotizaciones internacionales a las estaciones de servicio", afirma Cardenal. " El último informe de la CNMC corrobora lo que venimos diciendo desde hace tiempo: que nuestras compañías están actuando con transparencia y responsabilidad en el traslado de estos costes internacionales y que no se ha producido ninguna desviación".

Jordi Perdiguero, profesor agregado del departamento de Economía Aplicada de la UAB, cree que la retirada de estímulos fiscales ha sido diferente entre ambos tipos de carburantes. "Hemos podido comprobar que al menos seis o siete céntimos de la rebaja del gasóleo no llegaron al surtidor, algo que sí ha sucedido de forma íntegra en el caso de la gasolina". El académico también apunta al escaso margen de las gasolineras de cajo coste, cada vez con una mayor cuota de mercado, como otra causa de que los precios hayan subido con más fuerza en España. "Trabajan con márgenes muy pequeños y no tienen capacidad para absorber una subida repentina de precios, por lo que cualquier subida de costes la tienen que trasladar sí o sí a precios", explica.

El repunte del precio del petróleo y sus derivados ha obligado a activar una de las cláusulas de salvaguarda que el Ejecutivo contempló en el paquete anticrisis. Al subir el gasóleo más del 15% interanual en el IPC de julio, el descuento sobre el impuesto de hidrocarburos será a partir de septiembre de 20 céntimos por litro. La gasolina, en cambio, pasará de la reducción actual de 10 céntimos a una de cinco céntimos, conforme a la hoja de ruta diseñada originalmente.

Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.