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España-Argentina: una lección de economía del comportamiento

Los trabajos de Finn Kydland, Edward Prescott, Daniel Kahnemann o George Akerlof ayudan a explicar el partido.

Por Redacción Sinergia Empresarial · 25 de julio de 2026 · 5 min
España-Argentina: una lección de economía del comportamiento

Los trabajos de Finn Kydland, Edward Prescott, Daniel Kahnemann o George Akerlof ayudan a explicar el partido.

Nadie necesita que le recuerden quin gan, ni quien jug mejor, ni quien port la elegancia para barrer la soberbia. Lo que vale la pena mirar es que Espaa no hizo nada distinto a lo que haba hecho contra cada rival del torneo: anul a Argentina con el mismo plan de siempre, sin variarlo por la ocasin ni por el marcador. La expulsin de Enzo Fernndez por doble amarilla, tras una entrada sobre Pau Cubars en el aadido de la segunda mitad, no cambi nada en el juego espaol. Tampoco cambi a Argentina porque sigui haciendo lo mismo de siempre: esperar el caos para pescar. Argentina jug toda la prrroga con diez hombres, Leandro Paredes termin el encuentro pese a estar amonestado y sigui acumulando faltas, incluso con el partido terminado. A Espaa se le anul un gol a Nico Williams por una falta previa que gener protestas propias sin que el equipo se descompusiera por ello. Las condiciones de juego -cielo despejado, sin lluvia, 27 grados, 42% de humedad- descartan cualquier factor externo que explique la diferencia. Lo que pas fue que un equipo sostuvo el mismo plan de siempre hasta el ltimo minuto, y el otro lo abandon justo cuando ms caro resultaba mantenerlo.

Con estos hechos, y sin forzar nada ms, hay tres marcos de economa del comportamiento que encajan sin estirar la metfora.

Al primero lo podramos llamar "la regla que se sostiene y la que se dobla". Espaa sostuvo su modelo de posesin y paciencia durante los 120 minutos. Argentina, sealada durante el torneo por acusaciones de juego sucio, lleg a la final con el propsito declarado de desmentirlo, y termin exactamente en el patrn contrario: un expulsado y mucha bronca. Cero elegancia en la derrota.

Esto tiene nombre en economa, y no es casualidad ni licencia literaria: es el problema de la inconsistencia temporal, formulado por Finn Kydland y Edward Prescott en 1977 ( Rules Rather than Discretion: The Inconsistency of Optimal Plans, Journal of Political Economy ), pensado originalmente para explicar por qu los gobiernos anuncian reglas de poltica monetaria que luego incumplen. La lgica es simple. Anunciar una regla es barato mientras el coste de cumplirla es bajo. El problema aparece cuando cambian las circunstancias y romperla empieza a ofrecer un beneficio inmediato que el compromiso original no anticipaba. Un banco central que promete estabilidad de precios y, ante una recesin, decide que un poco de inflacin sorpresa le vendra bien, hace lo mismo que hizo Argentina con diez hombres en la prrroga: sostener el plan mientras es gratis, abandonarlo cuando deja de serlo. Espaa, en cambio, se comport como una autoridad creble porque la regla no cambi entre el primer minuto y el ltimo, ni cuando el resultado segua abierto ni cuando Argentina se qued con un hombre menos y el partido pudo haberse abierto en transiciones. No era, adems, un plan improvisado para la ocasin. Buena parte de la plantilla campeona vena de procesos ya premiados -jugadores como Mikel Oyarzabal, Mikel Merino o Marc Cucurella, medalla de plata en Tokio 2020, y Pau Cubars, Eric Garca o lex Baena, oro olmpico en Pars 2024-, lo que sugiere que la disciplina tctica no se improvisa en una final, se arrastra de compromisos anteriores sostenidos en el tiempo. El trabajo de Kydland y Prescott, por cierto, les vali el Nobel de Economa en 2004, compartido, precisamente por formalizar esta distincin entre reglas y discrecin.

Hay una segunda capa, ms elemental, para entender por qu Argentina se desorden precisamente cuando el resultado empez a complicarse. Es la aversin a la prdida.

Daniel Kahneman y Amos Tversky documentaron, desde su teora de las perspectivas de 1979 ( Prospect Theory: An Analysis of Decision under Risk, Econometrica ), que los agentes no valoran simtricamente ganancias y prdidas. Una prdida percibida pesa ms que una ganancia equivalente, y esa asimetra empuja a asumir ms riesgo cuando el terreno de prdida ya parece probable. Un equipo con diez hombres y el marcador todava sin resolver deja de operar bajo el clculo de "qu maximiza mi probabilidad de ganar" y empieza a operar bajo un clculo distinto, menos fro, donde una falta ms deja de pesar como coste relevante. Kahneman recibi el Nobel de Economa en 2002 por incorporar precisamente esta clase de hallazgos psicolgicos al anlisis econmico; Tversky no pudo compartirlo porque haba fallecido en 1996.

Queda una tercera pieza, a la que llamaremos "La etiqueta que uno acaba llevando". Argentina lleg a la final cargando una reputacin de juego duro acumulada en rondas anteriores del torneo, y su propsito explcito era desmentirla. George Akerlof y Rachel Kranton, en su trabajo sobre economa de la identidad ( Economics and Identity, Quarterly Journal of Economics, 2000 ), mostraron que la etiqueta que un grupo lleva puesta desde fuera cambia la estructura de incentivos del propio grupo, incluso cuando ese grupo se propone explcitamente desmentirla. Cuando cualquier entrada dura va a leerse como confirmacin de lo que ya se pensaba, la entrada deja de tener, psicolgicamente, un coste marginal propio. El juicio ya estaba hecho antes del gesto. Akerlof, por cierto, es la otra mitad de un matrimonio con peso propio en la disciplina. Est casado con Janet Yellen, expresidenta de la Reserva Federal, lo que da a su trabajo sobre identidad e incentivos una curiosa resonancia biogrfica con la poltica monetaria que tambin atraviesa este artculo.

Qu nos queda? Espaa no gan por tener mejor plantilla sobre el papel, aunque la tena. Gan por sostener un sistema que no se rompi bajo presin y que poticamente mantuvo la elegancia y humildad que su rival ni atisba. Es la misma distincin que separa una economa con instituciones crebles de una que improvisa cuando aprieta la circunstancia: no importa tanto la regla que uno anuncia el primer da, importa la que uno sigue aplicando cuando ya nadie estara mirando si decidiera dejar de hacerlo.

Quien disea poltica econmica lleva toda la vida sabiendo esto, aunque lo formule con otro vocabulario. Ah estn las reglas fiscales que se abandonan en el primer trimestre malo, bancos centrales que prometen independencia y luego escuchan demasiado el ruido de los mercados o marcos regulatorios que se flexibilizan justo cuando ms falta hace que no se flexibilicen. La credibilidad no se mide por la solemnidad del anuncio inicial. Se mide en el minuto ciento veinte, cuando ya nadie tendra por qu enterarse si uno decide que esta vez, solo esta vez, va a hacer una excepcin.

El ftbol, de vez en cuando, tiene la decencia de mostrarlo sin necesidad de que nadie lo explique dos veces. La pica es para la humildad y eso fue el marco ms creble.

*Francisco Rodrguez es Catedrtico de Economa de la Universidad de Granada y director del rea Financiera y Digitalizacin de Funcas.

Sinergia Empresarial continuará el seguimiento de esta información sobre españa-Argentina: una lección de economía del comportamiento y ampliará la cobertura conforme se confirmen nuevos elementos relevantes para el ecosistema empresarial.