España anula a la Argentina de Messi y consigue su segundo Mundial con un gran juego de equipo
Tras conseguir el título en Sudáfrica 2010, la Roja de Luis de la Fuente logra su segunda estrella al imponerse a Argentina en la prórroga.

Tras conseguir el título en Sudáfrica 2010, la Roja de Luis de la Fuente logra su segunda estrella al imponerse a Argentina en la prórroga.
Fuente de la imagen, Michael Regan - FIFA/FIFA via Getty Images
La reciente de España en fútbol comenzó un 29 de junio de 2008 en Viena, Austria, cuando venció en la final de la Eurocopa a Alemania y deslumbró al mundo con su juego de posesión, de mimar la pelota, tratarla bien, tenerle paciencia al resultado.
Dieciocho años después cambió la generación, pero no el estilo.
Con ese venció en la final del Mundial de 2026 a Argentina por 1-0 en el estadio Metlife de Nueva Jersey en Estados Unidos con un gol de Ferran Torres en el 106' del tiempo adicional.
Es el segundo Mundial en la historia de España. Desde aquella Eurocopa de 2008 ha acumulado el Mundial de 2010 y las Eurocopas de 2012 y 2024.
En este siglo XXI ninguna selección ha sido más laureada que la Roja.
Venció con merecimiento a la Argentina de Lionel Messi, a la que España borró del campo.
Los números no mienten. Los europeos se llevan la dorada con un 65% de posesión, 20 remates y 12 entre palos por 2 tiros de los argentinos, ninguno al arco, y con un 51% de duelos ganados.
Ni en la pugna y el choque Argentina fue superior, esos atributos que tantos especialistas señalaron como algunas de las principales bazas de los de Messi para esta final.
El eterno 10 no tuvo su día, porque el colectivo español se adueñó del balón y el tiempo y jamás los soltó.
Sabor amargo para el que presumiblemente pudo ser el último partido mundialista de Messi, aunque nadie puede jurarlo después de su excelente torneo con ocho goles a sus 39 años.
Algunos dirán que el resultado fue hasta corto, vista la cantidad de ocasiones que fallaron los ibéricos y que convirtieron al meta 'Dibu' Martínez en el mejor jugador de los argentinos.
Puede decirse que la gesta argentina fue aguantar la furia roja hasta forzar la prórroga y sobrevivir el tiempo reglamentario, especialmente tras la expulsión de Enzo Fernández por doble amarilla en el 93'.
Tuvo incluso la posibilidad del empate casi al término en dos acciones protagonizadas por Giuliano Simeone, pero el Dios del fútbol, si existe, estaba del lado de España y una chance se fue a córner y la otra por encima de la portería.
Empató a cero contra la sorpresa Cabo Verde en el primer partido. Desde ahí no paró de crecer.
En el camino dejó fuera a varias de las favoritas, como la Portugal de Cristiano Ronaldo en octavos de final, la Bélgica de Thibaut Courtois en cuartos y la Francia de Kylian Mbappé, máximo goleador del torneo con 10 tantos, en semifinales.
España gana con 14 tantos a favor y solo uno en contra en todo el campeonato. Ningún equipo defendió mejor y por eso la Roja acaparó los reconocimientos individuales.

