El Santander, el BBVA y otros cuatro grandes bancos pagarán 75 millones para cerrar el litigio por la venta de bonos mexicanos

Fondos de pensiones estadounidenses acusan a las dos entidades españolas y a Bank of America, Citi, Deutsche Bank y HSBC de venderles deuda a precios inflados
El escándalo que estalló por las quejas de un grupo de fondos de pensiones estadounidenses a varios bancos de postín por venderles bonos mexicanos inflados de precio llega a su final. Habían acusado al Santander, al BBVA, a Bank of America, a Citi, a Deutsche Bank y a HSBC de manipular las cotizaciones y venderles los títulos a un precio superior al del mercado. Hace unos días, las filiales mexicanas de las entidades mencionadas han acordado pagar 86,4 millones de dólares (unos 75 millones de euros) para cerrar una demanda colectiva abierta hace ocho años.
Las prácticas arrancaron en 2006 de acuerdo con los demandantes. Diversos documentos enviados por las entidades acusadas al supervisor estadounidense de los mercados, la SEC, resumen tres prácticas que la demanda señala, como pujas colusorias en subastas de Banxico, la reventa a precios hinchados en el mercado secundario y el ensanchamiento artificial del diferencial de compraventa. De entrada, la Comisión Federal de Competencia Económica ( Cofece ) comenzó una investigación antimonopolio en 2017 sobre supuestas prácticas monopolísticas , entre ellas las mencionadas.
La investigación se cerró con multas de 35 millone s de pesos mexicanos (unos 1,8 millones de euros al cambio actual) a las entidades. La Cofece comunicó que había encontrado pruebas de que los operadores se comunicaron a través de mensajes electrónicos y pactaron más de 140 acuerdos ilegales para manipular los precios de ciertos bonos. La conducta afectó algunas operaciones del mercado secundario de valores gubernamentales entre 2010 y 2013, de acuerdo con el análisis del vigilante mexicano de la competencia. El periodo en el que las prácticas ilícitas se remontaban a 2006, según los afectados.
Pero los afectados no se conformaron con la sanción del organismo mexicano y recurrieron a los tribunales estadounidenses. Los inversores institucionales presentaron una demanda colectiva en 2018 ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York. Las acusaciones eran de conspiración para establecer los precios en tres ámbitos. Primero, al compartir información y presentar ofertas coordinadas en las subastas del Banco Central Mexicano (Banxico). Segundo, al revender posteriormente esos bonos a los inversores a precios por encima de su valor. Y, tercero, al pactar la ampliación del diferencial entre el precio de compraventa que ofrecían a sus clientes. Las prácticas denunciadas abarcaban el periodo comprendido entre 2006 y 2017.
La reclamación estuvo a punto de fracasar por un tema de competencia. En 2020, el juez del caso admitió los argumentos de los bancos, que alegaban que el tribunal neoyorquino carecía de jurisdicción porque las operaciones de fijación de precios habían tenido lugar en México. Entonces, se desestimó la demanda. Sin embargo, en 2024, el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito revocó esa decisión y devolvió el caso al ruedo judicial. Consideró que la venta activa de los bonos a través de intermediarios con sede en Nueva York era más que suficiente para otorgar jurisdicción a los tribunales estadounidenses. Sin esa sentencia, el acuerdo alcanzado el pasado viernes no habría sido posible. En su momento, los demandados afirmaron que las operaciones se hicieron a través de intermediarios y que eso los exoneraba.
Una vez reabierto el caso, los demandantes presentaron en junio de 2024 una demanda enmendada ante el Tribunal de Distrito del Distrito Sur de Nueva York. Los bancos intentaron de nuevo que se desestimara y así lo solicitaron en julio de 2024, pero el juez rechazó esa solicitud en enero del año pasado, lo que dejó el caso activo, según un documento enviado por el BBVA a la SEC.
Ahora, después de un recorrido judicial de varios años, se ha presentado un acuerdo preliminar el pasado viernes ante el tribunal federal de Manhattan, que está pendiente de su aprobación por un juez, según Reuters y como corroboran los registros judiciales consultados. Los bancos han negado haber actuado de forma indebida al aceptar el pago. Con la cifra que aportarán los seis bancos, el desembolso total del caso asciende a 107,1 millones de dólares (unos 93 millones de euros), sumando los 20,7 millones de dólares (17,9 millones de euros) que Barclays y JP Morgan ya habían pagado por separado en 2020 para cerrar su parte del litigio: 15 millones el segundo y 5,7 millones el primero.
Los abogados de los demandantes podrán reclamar hasta un tercio del importe total del acuerdo, unos 28,8 millones de dólares, en concepto de honorarios. El caso se suma a más de una década de litigios en los tribunales de Manhattan contra grandes bancos por presunta colusión en la fijación de tipos de interés de referencia, bonos del Tesoro estadounidense, otros mercados de deuda, divisas y materias primas.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.


