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El presupuesto de Colombia sí tiene espacio para recortes, pero no donde muchos creen

El nuevo gobierno de Colombia ha reconocido que se necesita hacer un recorte de gasto, pero a la vez se sabe que el margen es estrecho. Sin embargo, un análisis de Corficolombiana detalla cómo puede hacerse.

Por Redacción Sinergia Empresarial · 10 de julio de 2026 · 2 min
El presupuesto de Colombia sí tiene espacio para recortes, pero no donde muchos creen

El nuevo gobierno de Colombia ha reconocido que se necesita hacer un recorte de gasto, pero a la vez se sabe que el margen es estrecho.

Bloomberg Línea — El gobierno de Abelardo De la Espriella enfrentará el reto de ajustar las finanzas públicas en un presupuesto cuya capacidad de recorte depende menos de su tamaño y más de la naturaleza jurídica de cada partida.

Un análisis de Corficolombiana, la corporación financiera del Grupo Aval, sostiene que, aunque existe margen para reducir el gasto, ese espacio no está distribuido de manera uniforme y requiere identificar con precisión cuáles rubros pueden modificarse y cuáles cuentan con protecciones constitucionales o legales que limitan cualquier ajuste.

"La administración del presidente De la Espriella enfrentará una delicada situación fiscal. Las finanzas públicas requieren ajustes urgentes para garantizar la sostenibilidad de la deuda y reducir la presión asociada al pago de intereses en los próximos años", señaló Corficolombiana.

La entidad recordó que el debate ha cobrado fuerza luego de que el próximo ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, planteara la necesidad de un recorte cercano a COP$60 billones en el Presupuesto General de la Nación (PGN).

"Lo que queremos evitar es el impacto sobre las poblaciones menos favorecidas. Es no tocar esos sectores de los subsidios", dijo el ministro de Hacienda entrante.

A esto agregó que ese monto corresponde a una cifra que esté alrededor del 3% del PIB, pues es una cifra que debe ser un objetivo del Gobierno próximo. Es decir, unos COP$60 billones", dijo.

De acuerdo con Corficolombiana, una de las ideas más repetidas es que el presupuesto nacional es altamente inflexible.

Estimaciones del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF, 2025) y del propio Ministerio de Hacienda sitúan esa inflexibilidad cerca del 90%.

"Pero responder qué tan ajustable es realmente el presupuesto exige ir más allá de esa visión agregada. No todas las apropiaciones presupuestales enfrentan las mismas restricciones ni están sujetas al mismo grado de rigidez jurídica", indicó Corficolombiana.

El documento agrega que la posibilidad de reducir el gasto no depende únicamente de la voluntad política del gobierno.

"También está determinada por la estructura del gasto y por las restricciones jurídicas que respaldan cada apropiación", afirmó Corficolombiana.

Por esa razón, el estudio se concentra en analizar los gastos de funcionamiento del presupuesto de 2026 para identificar el margen de maniobra disponible dentro del marco jurídico vigente.

El Presupuesto General de la Nación para 2026 asciende a COP$546,9 billones. De ese total, el 65% corresponde a gastos de funcionamiento, equivalentes a COP$358,1 billones; el 18% al servicio de la deuda, por COP$100,4 billones; y el 16% a inversión, con COP$88,4 billones.

Según Corficolombiana, comprender esa composición es fundamental para evaluar cualquier ajuste fiscal, ya que los gastos de funcionamiento representan cerca de dos terceras partes del presupuesto.

El análisis también señala que el gasto de funcionamiento no está compuesto principalmente por burocracia estatal.

"Cerca de tres cuartas partes de este componente corresponden a transferencias corrientes (COP$270 billones), mientras que el funcionamiento sin transferencias representa una fracción mucho menor del total (COP$88,1 billones)", indicó Corficolombiana.

Además, señaló que desde la pandemia estos gastos han aumentado 56%, impulsados principalmente por un crecimiento de 64% en las transferencias corrientes entre 2019 y 2026.