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El partido mundialista de Chile que solo duró 28 segundos en un estadio usado como centro clandestino de tortura

En 1973, la Unión Soviética se negó a jugar el partido de vuelta por el repechaje para el Mundial de Alemania 74, preocupada por su seguridad en Chile tras el golpe de Estado de Pinochet.

Por Redacción Sinergia Empresarial · 18 de julio de 2026 · 3 min
El partido mundialista de Chile que solo duró 28 segundos en un estadio usado como centro clandestino de tortura

En 1973, la Unión Soviética se negó a jugar el partido de vuelta por el repechaje para el Mundial de Alemania 74, preocupada por su seguridad en Chile tras el golpe de Estado de Pinochet.

Así definió para BBC Mundo el legendario defensa chileno Elías Figueroa uno de los momentos más insólitos que vivió en su larga y prolífica carrera como futbolista: el partido mundialista que duró apenas 28 segundos.

Ocurrió apenas dos meses después del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, en el que Augusto Pinochet derrocó al presidente Salvador Allende e instauró un régimen de terror.

Y, en medio de ese panorama, se programaron los partidos de repechaje entre Chile y la Unión Soviética por un cupo al Mundial de Alemania Occidental de 1974.

Chile se había clasificado tercera en las eliminatorias sudamericanas, especialmente gracias al talento de dos figuras históricas: Figueroa, considerado como el mejor futbolista chileno del siglo XX, y el delantero Carlos Caszely, el jugador con más goles en menos partidos de la historia de "La Roja".

Dentro del sorteo de probabilidades, Chile se debía enfrentar a la Unión Soviética, que en ese entonces había quedado primera dentro del grupo 9 de la zona europea y debía luchar con el tercero de la Conmebol por ese cupo al Mundial.

El partido de ida se realizó en Moscú el 26 de septiembre de 1973 y quedó empatado a cero.

Pero el de vuelta, realizado el 21 de noviembre de ese año, tuvo otro destino: duró apenas segundos, no hubo rival, se marcó un gol y se dio por finalizado.

La razón que esgrimieron los soviéticos para no asistir fue que la situación política de Chile no ofrecía garantías de seguridad para un equipo que provenía de un país comunista, el espectro político al que pertenecía el derrocado Allende.

Además se señaló que el Estadio Nacional, donde se disputaría el partido, era un centro clandestino de tortura.

Moscú había solicitado que se jugara en otros país que no fuera Chile.

Pero la FIFA señaló que las condiciones estaban dadas y que el Estadio Nacional de Santiago, del que habían sacado a los presos políticos antes de la fecha del encuentro, era el lugar adecuado para hacerlo.

"Imagínate que a los 20 años es muy difícil enterarte de las atrocidades que se cometen en las dictaduras. Nosotros estábamos preocupados por jugar, como selección chilena, por un país. No por un gobierno", le contó Caszely a BBC Mundo sobre esos dos partidos.

De acuerdo con el libro "El partido de los valientes", del periodista chileno Axel Pickett, tras varios escollos superados, la URSS y Chile se enfrentaron en el partido de ida el miércoles 26 de septiembre de 1973 por la noche en el Estadio Lenin de Moscú.

La estrategia de Chile dio resultado. El equipo soviético no logró sortear su muralla defensiva y comenzó a jugar a lo que Chile quería: a los centros.

Pero ahí estaban Figueroa y otro defensa de leyenda: Alberto "El Mariscal" Quintano.

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"Me quedó doliendo la cabeza de todos las pelotas que rechacé. Pero lo cierto es que por arriba siempre fui muy bien, así que no lograron hacernos mucho daño", le contó Figueroa a BBC Mundo en una entrevista hace un par de años.