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El oro cae por debajo de US$4.000 por primera vez desde 2025, mientras Wall Street recorta proyecciones

Por Redacción Sinergia Empresarial · 24 de junio de 2026 · 6 min
El oro cae por debajo de US$4.000 por primera vez desde 2025, mientras Wall Street recorta proyecciones

La expectativa de tasas más altas en el marco de más tiempo, un dólar fortalecido y la salida de flujos de inversión llevaron a ING, Deutsche Bank y Goldman Sachs a recortar sus previsiones para el metal, pese al respaldo que siguen aportando los intermediarios financieros centrales.

La expectativa de tasas más altas durante más tiempo, un dólar fortalecido y la salida de flujos de inversión llevaron a ING, Deutsche Bank y Goldman Sachs a recortar sus previsiones para el metal, pese al respaldo que siguen aportando los bancos centrales.

El oro cae por debajo de US$4.000 por primera vez desde 2025, mientras Wall Street recorta proyecciones.Bandejas de lingotes de oro de 100 gramos en la Casa de la Moneda polaca, también conocida como Mennica Polska SA, en Varsovia, Polonia.(Bloomberg/Damian Lemanski)

Bloomberg Línea — El oro cayó por primera vez desde noviembre de 2025 debajo de los US$4.000 y sigue perdiendo terreno después del rally que lo llevó a máximos históricos a comienzos de año, mientras los inversionistas reajustan sus expectativas sobre las tasas de interés en Estados Unidos y los principales bancos de Wall Street reducen sus proyecciones para el metal.

Ver más: El oro se acerca a los US$4.000 ante un dólar más fuerte y una Fed más restrictiva

La caída refleja un cambio en la narrativa que impulsó el rally del oro. Las tensiones geopolíticas y las compras de bancos centrales continúan presentes, pero los inversionistas han desplazado su atención hacia la evolución de la política monetaria estadounidense, el comportamiento de los rendimientos de los bonos del Tesoro y la fortaleza del dólar.

Desde el máximo histórico de US$5.417,21 alcanzado a finales de enero, el metal acumula una caída superior al 25% y el precio spot se negocia en torno a los US$3.997,21 por onza. Sobre las 8:52 ET, rompió el piso de los US$4.000 y cotizó sobre los US$3.999,99.

Ewa Manthey, estratega de commodities de ING, considera que la corrección del activo "se ha vuelto cada vez más difícil de ignorar". Para la experta, "el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro, la fortaleza del dólar estadounidense y la menor demanda de los inversores han lastrado el mercado".

ING reduce previsiones tras el deterioro del entorno financiero

La magnitud del ajuste llevó al banco neerlandés a revisar sus estimaciones para el mercado. El banco considera que varios de los factores que presionaron al metal durante los últimos meses podrían mantenerse durante más tiempo del previsto inicialmente.

La entidad redujo sus previsiones para el tercer trimestre de 2026 a US$4.300 por onza, frente a los US$4.850 estimados previamente. Para el cuarto trimestre, la expectativa pasó de US$5.000 a US$4.600 por onza.

Detrás de esa revisión aparece un cambio en las expectativas sobre las tasas de interés. Tras la última reunión la Reserva Federal, los mercados retrasaron las previsiones de flexibilización monetaria, impulsando los rendimientos de los bonos del Tesoro y fortaleciendo al dólar. Ambos factores suelen restar atractivo al oro, porque aumentan el costo de oportunidad de mantener un activo que no genera rendimiento.

Manthey considera que "el principal impulsor detrás de la reciente caída del oro ha sido una importante reevaluación de las expectativas sobre las tasas de interés". El banco también destacó que las tensiones geopolíticas no han generado los flujos de refugio observados en episodios anteriores de incertidumbre.

A la presión derivada de los tipos de interés se suma una menor participación de los inversionistas financieros. ING destacó que las tenencias globales de ETF respaldados por oro se ubican alrededor de un 1,5% por debajo de los niveles con los que comenzaron el año, después de una ola de toma de ganancias que revirtió parte de las entradas registradas durante el rally inicial.

Láminas de oro expuestas para una fotografía.(Damian Lemanski)

Pese a ello, el banco mantiene una visión positiva para horizontes más largos. Las compras oficiales continúan aportando soporte al mercado. Durante el primer trimestre de 2026, bancos centrales e instituciones oficiales incorporaron alrededor de 244 toneladas de oro a sus reservas, con Polonia entre los mayores compradores y China extendiendo a 19 meses consecutivos su ciclo de adquisiciones.

La revisión de ING coincide con la visión presentada por Deutsche Bank y Goldman Sachs, que identifican a la Reserva Federal como el principal factor detrás de la corrección del metal.

Michael Hsueh, analista de Deutsche Bank, sostiene que la relación que había vinculado al oro con los precios de la energía perdió relevancia durante los últimos meses. Según el informe, "la vinculación del oro con las expectativas sobre la Fed fue más persistente y ganó la partida frente a unos precios del petróleo más bajos".

Ver más: El oro pierde impulso y se acerca a los US$4.000: el precio ahora depende de la Fed

Ese cambio resulta relevante porque modifica la variable que el mercado observa para determinar la dirección del oro. La atención pasó de las tensiones energéticas y geopolíticas hacia la posibilidad de que la inflación obligue a mantener una política monetaria más restrictiva durante más tiempo.

Deutsche Bank espera que el oro promedie US$4.631 por onza en 2026 y alcance US$4.800 durante el cuarto trimestre. En su escenario base, la Fed mantendría las tasas sin cambios durante un período prolongado. Sin embargo, el banco contempla un escenario alternativo en el que el mercado llegue a descontar entre tres y cuatro aumentos adicionales de tasas, situación que podría llevar al metal hasta US$3.800 por onza.

Goldman Sachs también ajustó sus proyecciones. El banco redujo en US$500 por onza su objetivo para finales de año y ahora prevé que el metal alcance US$4.900 por onza en diciembre.

Lingotes de oro de un kilogramo dispuestos en la refinería Perth Mint, operada por Gold Corp., en Perth, Australia, el jueves 5 de febrero de 2026.(Bloomberg/Matt Jelonek)

Lina Thomas y Daan Struyven afirmaron la semana pasada que sus "perspectivas sobre el precio del oro siguen siendo estructuralmente optimistas, pero tácticamente cautelosas, con riesgo a la baja a corto plazo y riesgo al alza a medio plazo".

La revisión responde principalmente a una expectativa más moderada de entradas hacia los ETF respaldados por oro después de que el banco retrasara sus previsiones sobre futuros recortes de tasas en Estados Unidos. Goldman también advirtió que una Reserva Federal aún más restrictiva podría generar presiones adicionales sobre el metal.

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Los analistas indicaron que, si la Fed decidiera aumentar las tasas, "la demanda de oro como cobertura frente a la política macroeconómica podría reducirse de forma más persistente".

La evolución de la inflación estadounidense, las expectativas sobre las tasas de interés y la capacidad de las autoridades monetarias para mantener el ritmo de acumulación de reservas aparecen ahora como las variables que determinarán si el oro logra estabilizarse tras la corrección o prolonga las pérdidas observadas desde comienzos de año.

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