El modelo de ropa ultrabarata de Shein empieza a mostrar sus grietas

Shein cayó 10.7% en Hong Kong después de reportar un desplome de 66.6% en su beneficio ajustado. Latinoamérica gana peso frente a EE.UU. y Europa.
El modelo que convirtió a Shein en uno de los gigantes mundiales de la moda rápida enfrenta una prueba importante: mantener precios extremadamente bajos mientras aumentan los aranceles, los costos logísticos y las restricciones al comercio electrónico internacional.
Las acciones de la compañía cerraron este 29 de septiembre con una caída de 10.71% en la Bolsa de Hong Kong, después de perder hasta 13.95% durante la sesión. El desplome llegó tras la publicación de sus primeros resultados financieros desde su salida a bolsa el pasado 1 de septiembre.
Entre abril y junio, Shein facturó 11,082 millones de dólares, apenas 0.9% más que un año antes. Su beneficio ajustado cayó 66.6%, hasta unos 228 millones de dólares, mientras los ingresos operativos retrocedieron 66.3%.
Reuters señaló que la caída llevó las acciones a mínimos desde su debut y redujo la capitalización de mercado de la empresa desde unos 26,000 millones de dólares al momento de su oferta pública a alrededor de 17,000 millones.
Shein reportó un beneficio neto de aproximadamente 2,398 millones de dólares, 247% más que un año antes. Sin embargo, al excluir determinados efectos contables relacionados principalmente con cambios en la valoración de acciones convertibles, la utilidad ajustada cayó hasta 228 millones de dólares.
Esta última cifra ofrece una fotografía más cercana a la evolución operativa del negocio.
El margen de beneficio se redujo de 6.2% a aproximadamente 2.1%, según Reuters, reflejo de una compañía que está absorbiendo costos para evitar trasladarlos completamente al consumidor.
El fundador y presidente de Shein, Chris Xu —también conocido como Xu Yangtian—, explicó que el incremento de los precios del petróleo y del transporte derivado de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio encareció de manera significativa la logística.
La empresa decidió mantener buena parte de esos costos dentro de sus propias cuentas para preservar precios y pedidos.
El problema resulta especialmente visible en los dos mercados que históricamente han sostenido buena parte de la expansión internacional de Shein.
Los ingresos en Estados Unidos cayeron 6% interanual, mientras que en Europa retrocedieron 13.9% durante el trimestre.
El cambio regulatorio está erosionando una de las grandes ventajas competitivas de Shein: enviar directamente millones de paquetes de bajo valor desde Asia hacia consumidores occidentales.
En Estados Unidos, la desaparición de beneficios aduaneros para envíos pequeños elevó los costos de importación. En Europa ocurrió algo similar: desde el 1 de julio de 2026, la Unión Europea eliminó la exención arancelaria para paquetes de hasta 150 euros e introdujo temporalmente un cargo aduanero de 3 euros por artículo comprado en línea e importado desde fuera del bloque.
La Comisión Europea justificó la medida por el crecimiento explosivo del comercio electrónico de bajo valor: en 2025 ingresaron al bloque 5,900 millones de artículos de este tipo, cuatro veces más que en 2022.
Para Shein, ese cambio golpea directamente la economía de su modelo.
El gran problema de Shein: vender una prenda barata cuesta cada vez más
La propuesta de valor de Shein se construyó sobre una fórmula muy difícil de replicar: miles de proveedores flexibles, producción en pequeños lotes, análisis casi inmediato de tendencias digitales y envíos internacionales directos al consumidor.
El modelo funcionó especialmente bien cuando los paquetes pequeños podían atravesar fronteras prácticamente libres de aranceles.
Ahora el costo logístico está creciendo más rápido que los ingresos. Reuters reportó que los costos de cumplimiento de pedidos aumentaron 18.1%, incluso antes de que algunos de los nuevos cambios europeos mostraran su efecto completo.
Eso plantea un dilema clásico de negocio: subir precios puede proteger el margen, pero también debilita el principal atractivo de la compañía frente a competidores como Temu, AliExpress, Amazon y cadenas tradicionales de moda.
Absorber esos costos, en cambio, protege al consumidor, pero castiga los beneficios.
Latinoamérica se convierte en una pieza más importante para Shein
Mientras Estados Unidos y Europa retrocedieron, el resto del mundo tomó mayor protagonismo.
Los mercados fuera de esas dos regiones pasaron de representar 36.1% de la facturación a mediados de 2025 a 43.7% un año después, impulsados por un crecimiento de 21.6%.
Shein destacó especialmente el crecimiento en Latinoamérica, donde aumentaron tanto el volumen de pedidos como su base de clientes, según los resultados divulgados por la compañía.
Este cambio puede hacer que México, Brasil y otros mercados latinoamericanos adquieran más importancia en la estrategia global de la plataforma.
Para marcas, marketplaces y emprendedores mexicanos, también refuerza una tendencia: las plataformas asiáticas no están viendo América Latina solamente como mercado emergente, sino como una región capaz de compensar parte de la desaceleración en Estados Unidos y Europa.
Shein debutó en Hong Kong apenas el 1 de septiembre después de varios años intentando cotizar primero en Nueva York y posteriormente en Londres.
Su oferta pública inicial recaudó alrededor de 1,700 millones de dólares y valoró a la empresa en aproximadamente 26,500 millones, muy por debajo de los cerca de 100,000 millones que llegó a valer en rondas privadas durante 2022.
El debut tampoco fue espectacular: las acciones llegaron a caer cerca de 10% durante su primera sesión antes de recuperar buena parte de las pérdidas.
Ahora, menos de un mes después, el título acumula una pérdida cercana a 35% frente a su precio inicial.
Para los inversionistas, el interrogante ya no es si Shein puede vender enormes volúmenes de ropa barata. La pregunta es si puede hacerlo con márgenes atractivos bajo un régimen comercial mucho menos favorable.
Entre sus prioridades para la segunda mitad del año está aumentar el inventario almacenado directamente en Europa para reducir dependencia de envíos individuales desde Asia y aprovechar sistemas más avanzados de predicción de demanda y automatización logística.
La compañía también pretende impulsar prendas y marcas de mayor precio, una estrategia orientada a elevar el ticket promedio y recuperar rentabilidad.
Reuters reportó que Shein ha aumentado su capacidad de almacenamiento en Polonia como parte de esta adaptación.



