El Consejo de Seguridad Nuclear da luz verde a la prórroga de Almaraz hasta 2030
El organismo considera que técnicamente los reactores pueden mantener su actividad tres años más. La última palabra la tiene ahora el Gobierno

El organismo considera que técnicamente los reactores pueden mantener su actividad tres años más.
El organismo considera que técnicamente, y con ciertas condiciones, los dos reactores pueden mantener su actividad tres años más. La última palabra la tiene ahora el Gobierno
El Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha dado luz verde este jueves a la prórroga de la actividad de la central nuclear Almaraz hasta 2030, tal como habían solicitado el pasado mes de noviembre las propietarias de la misma, Iberdrola, Endesa y Naturgy, a las que se ha impuesto condiciones añadidas a las ya previstas en la última autorización, según confirma el organismo. El organismo no impone inversiones, pero sí condiciones de obligado cumplimiento para las emrpesas.
El pleno ya se había convocado el lunes de la semana pasada con el objetivo de debatir el dictamen de los técnicos, pero finalmente quedó pospuesto a petición de uno de sus miembros, que pidió más tiempo para analizarlo. Según el estatuto del organismo, cualquier consejero puede pedir hasta dos aplazamientos para estudiar la documentación y el de la semana pasada había sido el primero. Se esperaba, en cualquier caso, que el pronunciamiento del CSN llegase antes de finales de este mes. El pleno del CSN lo componen el presidente Juan Carlos Lentijo; la vicepresidenta Pilar Lucio y tres vocales: Javier Dies, Francisco Castejón y Silvia Calzón.
El dictamen del consejo se circunscribe al ámbito de la seguridad. Ahora la última palabra (salvo que el CSN hubiese dictaminado en contra) la tiene el Gobierno, a través del Ministerio para la Transición Ecológica, que deberá aprobar una orden para formalizar la prórroga. Aunque el cierre del primer reactor de Almaraz estaba previsto para el 1 de noviembre de 2027 y el segundo para un año después, el 31 de octubre de 2028 (los grupos iniciaron su operación con un año de diferencia) las eléctricas decidieron pedir la ampliación de la vida de ambas hasta 2030 . Iberdrola, con una participación del 53% y Endesa con un 36% eran partidarias de solicitar una prórroga por 10 años, si bien, Naturgy, con un 11%, se opuso y ganó la partida pues, al estar constituidas las nucleares como comunidades de bienes (Centrales Nucleares Almaraz-Trillo, o CNAT), las decisiones deben adoptarse por unanimidad.
En aplicación del protocolo firmado en 2018 entre las propietarias del parque nuclear español y la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa), empresa dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, para el cierre ordenado del parque hasta 2035 , que fijaba un calendario de cierre ordenado de todas las plantas entre 2027 y 2035, las dos unidades de Almaraz eran las primeras en echar el cierre. Y aunque contaban con el visto bueno del CSN para funcionar durante 10 años (los permisos del organismo de seguridad se dan por una década) el calendario fijaba el cierre de las plantas cacereñas en siete y ocho años respectivamente. Esto es ya tenían permiso para funcionar 10 años, por lo que era de esperar que el CSN no se pronunciase ahora en contra.
Sin embargo, tras la firma del protocolo de cierre (que no es vinculante , de hecho, las eléctricas solicitaron en plazo la prórroga) se aprobó una orden ministerial con las fechas, que ahora el ministerio deberá derogar con otra orden, en el caso de que dé su autorización, en este caso política.
Endesa e Iberdrola habían venido batallando para lograr un recorte de los impuestos que gravan particularmente a estas plantas, esencialmente, el del combustibe nuclear gastado, que el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó en 2013 para hacer frente a la deuda del sistema eléctrico. Pero a medida que se acercaba el plazo límite para solicitar la prórroga al CSN (un año antes del cierre previsto), las compañías renunciaron a los recortes fiscales que venían reclamando y que el ministerio consideraba "una línea roja".
Por el momento, el Gobierno ha anunciado la desaparición progresiva (a finales de 2027) del impuesto del 7% a todo tipo de generación eléctrica que también se creó con el fin de atajar el déficit de tarifa. Pero este tributo, que afecta a todo tipo de instalaciones, no era el caballo de batalla de las nucleares. Sí lo es, sin embargo, la tasa de Enresa, cuya última revisión, han recurrido las dos grandes eléctricas en los tribunales.
La ampliación de la vida de la central extremeña hasta 2030 va a coincidir en el tiempo con el fin del permiso de funcionamiento de Cofrentes y Ascó I , propiedad al 100% de Iberdrola y Endesa, respectivamente. Estas deberán solicitar también su prórroga un año antes al CSN.
Tras conocerse la decisión, el Ministerio de Transición Ecológica ha asegurado que está a la espera de recibir el preceptivo informe del Consejo de Seguridad Nuclear sobre la solicitud de CNAT para renovar la autorización de explotación de la central nuclear de Almaraz hasta el 8 de junio de 2030. Fuentes próximas al departamento que dirige Sara Aagesen señalan que "siguiendo el procedimiento establecido, el ministerio estudiará el informe del CSN y toda la documentación que forma parte del expediente, antes de adoptar una decisión sobre la autorización de explotación de la central", si bien, no especifica plazos.
Sinergia Empresarial continuará el seguimiento de esta información sobre el Consejo de Seguridad Nuclear da luz verde a la prórroga de Almaraz hasta 2030 y ampliará la cobertura conforme se confirmen nuevos elementos relevantes para el ecosistema empresarial.

