El auge del cobre sacude los mercados: por qué sube, quiénes ganan y qué esperar para 2027

El repunte del metal responde a las restricciones de producción y a la demanda china. Chile y Perú figuran entre los principales beneficiados.
El auge del cobre sacude los mercados: por qué sube, quiénes ganan y qué esperar para 2027.Un trabajador traslada un rollo de cobre en Revere Copper Products, en Rome, Nueva York (EE.UU.).(Bloomberg/Lauren Petracca)
Bloomberg Línea — El cobre atraviesa uno de sus ciclos alcistas más intensos, impulsado por las dificultades para aumentar la producción minera y una demanda que resiste los precios elevados. El movimiento beneficia a América Latina, aunque abre interrogantes sobre su sostenibilidad.
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El metal repuntó el viernes en la Bolsa de Metales de Londres (LME), después de las pérdidas del jueves, ante la recuperación de las bolsas mundiales y las señales de una mayor demanda china tras las festividades nacionales.
Los futuros avanzaron hasta 1,4% durante la jornada y cotizaban a US$14.478 por tonelada, con una ganancia semanal cercana al 1,5%. La atención del mercado se concentra en China, las restricciones de suministro y las decisiones arancelarias de Estados Unidos.
El área de fundición de cobre en una planta de procesamiento en Machalí, Chile.(Bloomberg/Cristobal Olivares)
Para Giovanni Staunovo y Kayden Lee, estrategas de UBS, "el crecimiento de la oferta minera sigue decepcionando y la disponibilidad de concentrados continúa siendo excepcionalmente limitada", un escenario que golpea a los precios
La producción minera constituye una de las principales explicaciones del encarecimiento. Citi proyecta una contracción mundial de 0,2% en 2026, hasta 23,49 millones de toneladas, pese a los incentivos que representan las cotizaciones actuales.
Chile concentra buena parte de las dificultades. UBS estima que su producción acumulada cae 7% interanual y advierte que podría situarse por debajo de cinco millones de toneladas en 2026, frente a los 5,3 millones del año anterior.
Codelco y BHP, responsables conjuntamente de alrededor de la mitad de la producción chilena, explican una proporción importante del retroceso. A ello se suman menores leyes minerales, dificultades operativas y tensiones laborales en las minas de Centinela y Escondida.
Precisamente, una huelga en Centinela, una de las principales minas chilenas de Antofagasta, amenaza con afectar la producción en un plazo de dos semanas, según los sindicatos. La compañía, sin embargo, mantiene sus previsiones de producción.
Panamá constituye otra fuente de incertidumbre. La posibilidad de reabrir Cobre Panamá, operada por First Quantum Minerals, provocó tomas de ganancias, aunque todavía no existe una decisión definitiva sobre su reactivación.
Unos camiones transportan minerales en el interior de la mina de cobre a cielo abierto Chuquicamata de Codelco.(Bloomberg/Cristobal Olivares)
"Todavía no hay claridad sobre el momento, la escala o la vía legal para una reapertura, y no se ha tomado ninguna decisión final", dijeron Staunovo y Lee.
Citi contempla una reanudación hacia finales de 2027 y calcula que Panamá podría producir 80.000 toneladas ese año y 240.000 en 2028. Son proyecciones condicionadas a que se materialice la reapertura.
La escasez también afecta al mineral que utilizan las fundiciones para producir cobre refinado. Según UBS, la falta de materia prima ha llevado a niveles récord los descuentos que estas plantas consiguen por procesarla, una señal de las dificultades para abastecerse y de la presión sobre sus márgenes.
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China continúa como principal centro de consumo. Milagros Cruzado, analista de mercados de Capitaria Perú, estima que representa entre 50% y 57% de la demanda mundial, con un consumo cercano a 16 millones de toneladas durante 2026.
La recuperación manufacturera es moderada. El índice PMI oficial chino avanzó de 49,8 puntos en agosto a 50,1 en septiembre, mientras las inversiones en redes eléctricas, energías renovables y vehículos eléctricos sostienen el consumo del metal.
Felipe Cáceres, analista de mercados de Capitaria, destaca que "los inventarios en los almacenes del LME cayeron 36% desde junio y los del mercado chino se desplomaron 79% en el mismo período, reflejando un mercado físico genuinamente ajustado".
Un trabajador manipula placas de cobre en una planta de electrólisis de cobre de la mina Zijinshan, operada por Zijin Mining Group Co.(Bloomberg/Qilai Shen)
Citi calcula que cada US$1.000 millones invertidos en transición energética requieren 2.360 toneladas de cobre, frente a 860 toneladas para centros de datos y 570 toneladas para otros sectores económicos.
No obstante, el consumo tradicional todavía representa 74% de la demanda mundial, frente al 24% de la transición energética y las redes eléctricas y el 2% de los centros de datos.
Los inventarios muestran otra particularidad. Citi estima que las existencias estadounidenses aumentaron de 100.000 toneladas a comienzos de 2025 a aproximadamente 1,2 millones en septiembre de 2026, impulsadas por la incertidumbre arancelaria.
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La acumulación en Estados Unidos contrasta con la reducción de existencias en otros mercados. Según Renta4, los inventarios de Shanghái cayeron 73% durante el año, hasta 38.744 toneladas al cierre de septiembre.
César Huimán y el equipo de Renta4 advierten, sin embargo, que la acumulación estadounidense puede hacer que el mercado mundial esté menos ajustado de lo que sugieren las cifras de Shanghái y Londres.
También existen diferencias sobre el balance físico. UBS proyecta un déficit de 219.000 toneladas en 2026, mientras Citi estima un superávit de 102.000 toneladas de cobre refinado. Las cifras corresponden a metodologías y previsiones de cada entidad.
Rollos de cobre en Revere Copper Products, en Rome (Nueva York, EE.UU.(Bloomberg/Lauren Petracca)
Los precios elevados tienen consecuencias directas para las economías productoras. Chile y Perú destacan por su dependencia del metal, aunque el impacto sobre las exportaciones, las monedas y las cuentas fiscales depende también de los volúmenes extraídos.
En Chile, el cobre representó cerca del 59% de las exportaciones de 2025, según Capitaria. El aumento de las cotizaciones favorece los ingresos externos, pero las dificultades de producción limitan el aprovechamiento de los precios récord.
Perú presenta una situación diferente. Renta4 destaca que la inversión privada creció 17,6% real durante el segundo trimestre de 2026, su mayor expansión desde 2021, mientras el ciclo favorable de los metales sostiene las perspectivas empresariales.
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Cruzado, de Capitaria Perú, sostiene que "el cobre alto fortalece las exportaciones y da soporte a las monedas de Chile y Perú, ya que el ingreso de divisas apoya a las monedas".
El efecto monetario, sin embargo, convive con presiones inflacionarias. Según Cruzado, la inflación de Chile se aproxima al 4,1%, mientras la de Lima Metropolitana alcanzó 4,55% en septiembre, cifras superiores a los objetivos de sus respectivos bancos centrales.



