El accidente de avión ocurrido en Puerto Rico hace más de 70 años que cambió para siempre la seguridad aérea (y por qué los restos solo fueron encontrados ahora)
La tragedia aérea de 1952 marcó un antes y un después en la seguridad aérea: desde entonces, las aerolíneas están obligadas a explicar a los pasajeros dónde se encuentran los chalecos salvavidas y cómo utilizarlos en caso de emergencia.

La tragedia aérea de 1952 marcó un antes y un después en la seguridad aérea: desde entonces, las aerolíneas están obligadas a explicar a los pasajeros dónde se encuentran los chalecos salvavidas y cómo utilizarlos en caso de emergencia.
Fuente de la imagen, Air/Sea Heritage Foundation and Deep Sea Vision
"Señores pasajeros, bienvenidos a este vuelo con destino a (...). Antes de despegar, les pedimos su completa atención mientras repasamos las instrucciones de seguridad".
¿Quién no ha escuchado este mensaje cuando se encuentra dentro de un avión, a punto de iniciar unas vacaciones, emprender un viaje de trabajo o simplemente regresar a casa?
Sin embargo, las indicaciones que comienzan con el recordatorio de abrocharse el cinturón de seguridad y no reclinar los asientos durante las fases de despegue y aterrizaje, y que continúan con la petición de ubicar las salidas de emergencia, así como la localización de los chalecos salvavidas y cómo emplearlos en caso de amerizaje, no siempre existieron.
Las instrucciones entraron en vigor tras un fatal accidente aéreo ocurrido en 1952 en la isla de Puerto Rico, una tragedia que se cobró la vida de 52 personas y que ha vuelto a ocupar titulares más de siete décadas después, luego de que un grupo de exploradores y científicos localizara los restos de la aeronave siniestrada en el fondo del océano Atlántico.
El hallazgo del DC-4, propiedad de la desaparecida aerolínea estadounidense Pan Am, se produjo el pasado 2 de junio, alrededor de las 19:00 horas, informó la Air/Sea Heritage Foundation.
La organización, junto con las empresas de exploración Deep Sea Vision (DSV) y Eco Minerals, así como la cadena estadounidense Discovery Channel, participó en la búsqueda que permitió ubicar la aeronave.
El accidente del vuelo 526A sigue siendo uno de los peores desastres aéreos en la historia de Puerto Rico.
El 11 de abril de 1952, un Viernes Santo, 64 pasajeros —incluidos seis niños— y cinco tripulantes subieron a bordo del Clipper Endeavour , un DC-4 de cuatro motores de hélice comparable en tamaño a un Boeing 737 moderno.
El avión partió del aeropuerto de Isla Grande, en San Juan, rumbo a Nueva York, a lo que hoy es el aeropuerto John F. Kennedy. Horas después, aquella jornada quedaría grabada en la memoria de la isla como la "Tragedia de Viernes Santo".
Fuente de la imagen, Pan Am Historical Foundation/John Johnson Collection
El nuevo podcast de BBC Mundo sobre un amor que triunfó contra todo pronóstico
El aparato despegó a las 12:11 de la tarde, pero apenas unos minutos después el motor número 3 comenzó a presentar fallas y luego le siguió el número 4.
Ante la continua pérdida de altitud, el capitán John C. Burn abandonó su plan inicial de regresar al aeropuerto.
Según el informe elaborado por los investigadores del accidente, al que tuvo acceso BBC Mundo, el piloto decidió alejarse hacia la costa para evitar un posible aterrizaje de emergencia en una zona poblada o sobre un arrecife de coral.
El comandante contaba con una amplia experiencia en vuelos transoceánicos y estaba familiarizado con las maniobras sobre el agua, ya que Pan Am había utilizado hidroaviones durante años en sus rutas internacionales durante las décadas previas, recoge un artículo publicado por la Pan Am Historical Foundation.
A pesar del enorme riesgo que implicaba la maniobra y de que la cola de la aeronave se desprendió tras el impacto, todos los ocupantes sobrevivieron en un principio.
