Día de Muertos moverá 53 mil millones de pesos: ¿quiénes se quedan con ese dinero?

Concanaco anticipa una derrama económica de 53,000 millones de pesos durante los nueve días de celebraciones de Día de Muertos.
El Día de Muertos no solamente llena de flores, veladoras y ofrendas los hogares mexicanos. También representa una de las temporadas de consumo más importantes del año para miles de pequeños negocios, desde productores agrícolas y panaderías hasta restaurantes, hoteles y operadores turísticos.
Para 2026, las celebraciones dejarán una derrama económica estimada de 53,000 millones de pesos, equivalentes a unos 2,944 millones de dólares, de acuerdo con la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur).
La cifra representa un crecimiento cercano al 7% respecto a 2025, cuando la organización empresarial calculó una actividad económica de 49,500 millones de pesos.
El pronóstico contempla nueve días de consumo, del 25 de octubre al 2 de noviembre, periodo en el que se concentran buena parte de las compras, reuniones familiares, celebraciones y viajes relacionados con esta tradición.
Para los emprendedores mexicanos, la temporada abre oportunidades de venta en sectores que combinan productos tradicionales, experiencias culturales y servicios turísticos.
Las proyecciones de Concanaco muestran una tendencia de crecimiento durante los últimos tres años.
En 2024, el organismo estimó una derrama de 45,318 millones de pesos. Para 2025, el monto ascendió a 49,500 millones, mientras que en 2026 se prevén 53,000 millones.
La diferencia entre las estimaciones de 2025 y 2026 es de 3,500 millones de pesos adicionales.
Aunque el aumento esperado refleja una mayor actividad comercial en términos monetarios, no significa necesariamente que todos los negocios venderán 7% más unidades o que sus ganancias crecerán en esa proporción.
El costo de las materias primas, la inflación, los salarios, los gastos operativos y las condiciones de cada destino también influyen en la rentabilidad de los establecimientos.
La cifra describe el valor estimado de la actividad económica asociada con la celebración, no las utilidades que obtendrán las empresas.
Cempasúchil, pan de muerto y ofrendas: los productos que impulsan las ventas
Una parte importante del consumo se concentra en los productos utilizados para elaborar altares y participar en las celebraciones.
Concanaco identifica entre los principales motores comerciales de la temporada las flores de cempasúchil, el pan de muerto, los alimentos tradicionales, las veladoras, los dulces, los disfraces y los artículos decorativos para ofrendas.
Esta demanda beneficia a distintos eslabones de la cadena productiva.
Los agricultores abastecen mercados y florerías; las panaderías incrementan su producción de temporada; los artesanos ofrecen objetos decorativos; y los comercios locales comercializan alimentos, flores y accesorios.
En el caso del cempasúchil, la actividad comienza varios meses antes de noviembre.
La Secretaría de Agricultura explica que los productores seleccionan y siembran sus semillas desde junio y julio para contar con flores durante octubre y noviembre, cuando aumenta su demanda.
Así, una compra realizada para una ofrenda familiar puede involucrar a productores, transportistas, comerciantes y artesanos que participan en diferentes etapas del proceso.
El movimiento comercial no se limita a los productos tradicionales. La festividad también favorece servicios vinculados con reuniones familiares, celebraciones y viajes.
Entre los sectores que Concanaco identifica con oportunidades de mayor actividad se encuentran:
Panaderías y reposterías: elaboración de pan de muerto y productos tradicionales de temporada.
Florerías y productores agrícolas: venta de cempasúchil, arreglos florales y otras plantas ornamentales.
Mercados y comercios de barrio: alimentos, veladoras, papel picado, calaveritas y elementos para las ofrendas.
Restaurantes y negocios gastronómicos: atención a visitantes y venta de platillos regionales.
Hoteles, transporte y agencias de viajes: servicios para turistas nacionales e internacionales que visitan destinos con celebraciones tradicionales.
El crecimiento de estos mercados puede generar oportunidades para pequeñas y medianas empresas, especialmente aquellas capaces de ofrecer productos auténticos, atención personalizada y servicios adecuados a la demanda estacional.
Sin embargo, el volumen de ventas dependerá de factores como la ubicación del establecimiento, los precios, la competencia y las preferencias de los consumidores.
El turismo de Día de Muertos impulsará cinco destinos mexicanos
Las celebraciones también movilizan viajeros hacia distintas regiones del país.
Concanaco destacó cinco destinos por su oferta cultural durante la temporada.
En Ciudad de México, el Gran Desfile de Día de Muertos y las celebraciones de Mixquic forman parte de los principales atractivos.
En Oaxaca, las comparsas y muerteadas mantienen expresiones comunitarias que combinan música, vestimenta y tradición.
Michoacán es otro de los destinos emblemáticos, especialmente por las vigilias en Janitzio y Tzintzuntzan, relacionadas con las tradiciones purépechas.
En Puebla destacan los altares monumentales de Huaquechula, mientras que la Huasteca Potosina conserva el Xantolo, una celebración de gran relevancia cultural en San Luis Potosí.



