De la estafa de amor al calvario en la fiscalía: El testimonio de Paulina Montesinos
De la estafa de amor al calvario en la fiscalía: El testimonio de Paulina Montesinos
Ser víctima de fraude a través de una "estafa de amor" no solo implica una afectación patrimonial y emocional, sino también enfrentarse a un sistema de procuración de justicia desgastante y a una sociedad que revictimiza a través de las redes sociales. Este es el panorama que vivió Paulina Montesinos luego de haber sido defalcada con 168 mil pesos por Alfonso "N", quien estafó a más de 15 mujeres a lo largo de una década, según la Fiscalía del Estado de México.
Tras alzar la voz y hacer su caso público, Montesinos, quien tuvo que vender su auto para saldar las deudas ocasionadas por el estafador de mujeres, logró su objetivo principal: evitar que el número de víctimas creciera.
A pesar de haber cumplido con su "chamba como ciudadana" al alertar sobre este delito, relata que enfrentó una ola de críticas sobre su aspecto físico y salud mental tanto en el ámbito digital como en el familiar. Sin embargo, enfatiza la importancia de no cargar con una culpa que no le corresponde.
Asimismo, reflexiona sobre los ataques recibidos y los límites del derecho a opinar en las redes sociales.
"Todo mundo tiene derecho a criticarte, a lo que no tienen derecho es a humillarte. Me criticaron todo, físico, estado mental, si mis papás son buenos o malos, al final lo único que fue mi intención era prevenir a otras personas y lo logré", destaca.
Frente a los miles de comentarios y juicios morales, recuerda especialmente uno que culpabilizaba a la educación en el hogar: "Yo leí un comentario, yo creo que se me quedó mucho de 'papás abrecen a sus hijas para que no les pase esto', pues yo lo dejaría al revés, 'papás abracen a sus hijos para que no comentan delitos', o sea no toda la culpa siempre va a ser de la víctima".
No obstante, el calvario no terminó en las redes sociales. El proceso legal para acceder a la justicia se convirtió en otra pesadilla institucional.
Ante esto, cuestiona la eficiencia del sistema judicial mexicano: "Sería bueno como sociedad que nos replanteáramos como sociedad por qué es tan difícil denunciar en este país y por qué es tan difícil llegar a un juez". En este sentido considera urgente que las autoridades reformen las fiscalías para garantizar una justicia pronta y expedita.
"¿Cuál es el gran problema de todo esto? Uno, las líneas de investigación, localizar a la persona porque usualmente en ese tipo de fraudes las personas suelen ostentarse con otra identidad, de ahí ya es difícil la investigación, sumémosle a la burocracia mexicana y en el tema de la legislación, quizá la única área de oportunidad que pudiera advertir, serían algunos filtros para que el ministerio público pudiera actuar de manera mucho más expedita", explica.
El académico de la UNAM también ve con buenos ojos que las aplicaciones de citas puedan regular sus filtros de seguridad.
"Qué debería regularse sí en cuanto a los mecanismos y filtros que se deberían tomar en cuenta, no necesariamente en cuanto a limitar el uso de esas redes, pero quizá sí los filtros de seguridad, quiénes son, qué documentos exhibes para que te puedas registrar, qué tipo de fotografías te llegan a pedir, qué tipos de documentos, en fin, mayor información para evitar caer en esas estafas porque es muy fácil que alguien se ostente con otra nacionalidad, con otra profesión, con otra fotografía que tomes de internet, es bastante sencillo, esta regulación considero que no tendría que ser penal, pero sí tendría que ser de carácter administrativo", detalla.
Hoy, tras haber sanado y con la conciencia tranquila, Paulina Montesinos concluye que el silencio frente a la estafa no era una opción.
"Parte de mi sanación fue enterarme que no era una, éramos muchas y el no quedarme callada, o sea porque yo me pregunto, después de leer muchos comentarios, qué hubiera pasado si me quedo callada, ¿hubiera podido dormir?, la respuesta es no", resalta.
Sin embargo, enfatiza la importancia de no cargar con una culpa que no le corresponde. [Instagram: https://www.instagram.com/p/DfaHHFVOmb0/] "Lo primero que yo creo es no sentir vergüenza por ser una buena persona y por confiar en alguien, al final tú no tienes la culpa de que alguien cometa un delito, eso es como lo principal que deberíamos entender", señala en entrevista con MVS Noticias.
Doloroso camino a la justicia El apoyo de su círculo cercano fue fundamental para mitigar el impacto del escrutinio público y familiar. "Incluso mi papá me llegó a defender de uno que otro comentario de la familia que hubo, entonces ese respaldo, que mis amigos me abrazaron, que estuvieron conmigo, todo eso yo creo que hizo que los comentarios no me afectaran al 100 por ciento, claro que afectan, claro que enoja, claro que dices por qué me estás juzgando, pero acepté la crítica, acepte mi responsabilidad e incluso en algunos comentarios lo he dicho, sí acepto que fui responsable por creer, pero eso no me hace a mí la culpable de que alguien cometa un delito", indica.
El proceso legal para acceder a la justicia se convirtió en otra pesadilla institucional. "Otra es que las fiscalías tienden a cansar mucho a las víctimas, a ver yo tuve la fortuna de tener apoyo legal por parte de mi familia, de contar con el apoyo de mis papás, de tener un trabajo que me daba chance por los días de vacaciones de ir a la fiscalía y todo eso, pero ¿y quién no lo tiene?", lamenta.
Banderas rojas A partir de su experiencia, Montesinos aconseja a los usuarios de aplicaciones de citas mantenerse alerta ante señales de alerta como el avance acelerado de una relación, las promesas de amor excesivas, la manipulación, el hecho de que la persona no utilice redes sociales o cuando comienzan a solicitar préstamos económicos. "Por más triste que sea una historia, por más cruel, por todo lo que tú creas, no presten dinero, yo lo aprendí a la mala", advierte.
Ruta legal Consultado sobre el pantano legal al que se enfrentan las víctimas de este tipo de estafas, el abogado penalista César Hernández Aguilar atribuye la problemática a la abundante carga de trabajo y a la burocracia. "¿Cuál es el gran problema de todo esto?
