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De equipo de adolescentes a negocio de 490 millones: cómo los Azcárraga convirtieron al América en un imperio

Por Expansión — Empresas · 09 de octubre de 2026 · 8 min
De equipo de adolescentes a negocio de 490 millones: cómo los Azcárraga convirtieron al América en un imperio

El América dejó de ser solo un equipo de futbol para convertirse en un activo financiero.

Amado u odiado, el Club América rara vez deja indiferente a alguien. A 110 años de su fundación, las Águilas pasaron de ser un proyecto impulsado por dos adolescentes de 13 años a convertirse en uno de los principales activos de un negocio deportivo que cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores y cuyo valor empresarial ronda los 490 millones de dólares.

Aunque el América está históricamente ligado a la familia Azcárraga , el club ya tenía 42 años de historia cuando fue adquirido por Emilio Azcárraga Milmo. La compra marcó un punto de inflexión en su desarrollo y contribuyó a consolidarlo como uno de los llamados cuatro grandes del futbol mexicano.

Con 16 títulos de liga, cuatro más que Guadalajara y Toluca, el América es el equipo más ganador del futbol mexicano. Sin embargo, su historia también se cuenta en cifras de negocio: ¿cómo pasó de ser un club de futbol a convertirse en una empresa con presencia en los mercados financieros? Esta es la evolución económica y empresarial de las Águilas.

La historia del Club América comenzó en 1916 con dos adolescentes de 13 años, Rafael Garza Gutiérrez y su primo Germán Núñez Cortina, quienes reunieron a compañeros del Colegio Mascarones para formar el equipo Récord. La camisa color crema y el pantalón azul marino que usaba Garza Gutiérrez inspiraron los colores que distinguirían al club.

Poco después, Récord se fusionó con Colón, otro equipo escolar que tenía dificultades para reunir a sus once jugadores. El 12 de octubre de 1916, en los llanos de la Condesa, Pedro "Cheto" Quintanilla, integrante del grupo y dibujante, propuso el nombre América y diseñó un escudo con el continente y las iniciales C y A. La elección hacía referencia a la fecha que conmemora la llegada de Cristóbal Colón a América.

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Cuatro décadas más tarde, el equipo enfrentaba problemas económicos y deportivos. Durante los años cincuenta, la crisis financiera fue tan severa que se nombró al cómico Mario Moreno "Cantinflas" presidente honorífico, con la intención de conseguir apoyo económico. El 22 de julio de 1959, Isaac Bessudo, entonces propietario del América, vendió el equipo a Emilio Azcárraga Milmo , dueño de Telesistema Mexicano (hoy Televisa).

Con Emilio Azcárraga Milmo, el América comenzó a operar con una visión empresarial. La apuesta no consistía únicamente en mejorar el rendimiento del equipo, sino en convertirlo en un negocio rentable, capaz de atraer figuras, generar interés entre la afición y ganar presencia en los medios.

La relación con la televisión fue otra pieza clave. Como propietario de Telesistema Mexicano, empresa que después se convertiría en Televisa, Azcárraga vinculó al club con el negocio televisivo. Con Televisa al frente, los derechos de transmisión en exclusiva se convirtieron en una ventaja estratégica para ampliar la exposición del equipo y fortalecer su valor comercial.

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Para consolidar el proyecto, confió la dirección del club al empresario Guillermo Cañedo de la Bárcena, quien encabezó una etapa de profesionalización durante dos décadas. En esos años, el América ganó títulos de Liga y Copa México, mientras fortalecía su posición como uno de los equipos protagonistas del país.

La construcción del Estadio Azteca, inaugurado en 1966, amplió las posibilidades comerciales del club. Además de darle una casa propia, el inmueble abrió la puerta a grandes partidos y eventos internacionales, con mayor exposición para el equipo y oportunidades para explotar su marca.

La transformación también pasó por la identidad. En 1981, Emilio Díez Barroso asumió la presidencia e impulsó un uniforme amarillo más intenso, con azul y rojo, en sustitución de los tonos crema. Ese año, el club adoptó oficialmente el mote de " Águilas del América", una imagen más reconocible para su proyección comercial.

Los años 80 fueron la época dorada del América en títulos, pero en los 90 el equipo entró en una sequía de campeonatos.

Tras la muerte de Emilio Azcárraga Milmo , en abril de 1997, su hijo Emilio Azcárraga Jean asumió el liderazgo de Televisa y quedó al frente del América. Bajo su gestión, el club avanzó hacia un modelo de negocio más sofisticado, en el que la marca, los derechos de transmisión, los patrocinios y la expansión de sus divisiones adquirieron mayor relevancia.

La recuperación deportiva también contribuyó a ese proceso. Después de una sequía de títulos en los años noventa, el América volvió a ganar la Liga en 2002 y mantuvo el protagonismo durante las siguientes décadas. En 2011, el nombramiento de Ricardo Peláez como presidente deportivo formó parte de una reestructuración que buscaba fortalecer la dirección del equipo y devolverle competitividad.

Los resultados en la cancha ayudaron a sostener el atractivo comercial de la institución y su capacidad para convocar audiencias, dos activos centrales para un club vinculado a una empresa de medios como Televisa. Al mismo tiempo, el desarrollo del América Femenil y el impulso a las fuerzas básicas ampliaron la estructura deportiva más allá del primer equipo varonil.

El América sale de Grupo Televisa, se integra a Ollamani y llega a la Bolsa

En 2024, el América salió de la estructura directa de Grupo Televisa y pasó a formar parte de Ollamani, una nueva empresa que reunió varios negocios de la televisora. La separación buscaba que cada compañía tuviera mayor libertad para administrar sus recursos y operaciones, según el comunicado enviado a la Bolsa con el que se anunció la creación del grupo.

La nueva empresa agrupó al América, el Estadio Azteca, la cadena de casinos PlayCity y los negocios de revistas y distribución. Aunque el club dejó de estar dentro de Televisa, permaneció en el grupo empresarial de la familia. Emilio Azcárraga Jean dejó la dirección general de Televisa y asumió la presidencia del Consejo de Administración de Ollamani.

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El 20 de febrero de 2024, Ollamani comenzó a cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores bajo la clave AGUILAS.CPOs. Esto permitió a los inversionistas comprar títulos de la empresa y participar en su desempeño financiero. El América se convirtió así en el primer club de futbol mexicano en llegar al mercado bursátil, aunque los títulos corresponden a Ollamani, que también tiene otros negocios.

El cambio empresarial coincidió con una etapa de éxito deportivo. En 2024, las Águilas conquistaron el bicampeonato y después lograron el tricampeonato de Liga, mientras el club iniciaba una nueva etapa dentro de una empresa que cotiza en Bolsa.

En diciembre de 2025, Ollamani anunció una alianza con el fondo de inversión estadounidense General Atlantic , que adquirió el 49% de Grupo Águilas. La operación fijó en 490 millones de dólares el valor de esta empresa, que reúne al América varonil y femenil, el Estadio Banorte y los terrenos aledaños. Por ello, la cifra no corresponde únicamente al equipo de futbol, sino al conjunto de estos activos.

Ollamani conservó el 51% de la sociedad y el control de las decisiones estratégicas, mientras Emilio Azcárraga Jean asumió la presidencia ejecutiva de Grupo Águilas. El acuerdo se cerró el 15 de mayo de 2026 y abrió una nueva etapa para atraer inversión al negocio deportivo y de entretenimiento sin ceder el control de la institución, se lee en el anuncio de la alianza .

El estadio también forma parte de esta estrategia empresarial. Ollamani obtuvo financiamiento de Banorte para renovar el inmueble rumbo al Mundial de 2026 y cedió al banco los derechos comerciales de su nombre. Así, el Estadio Azteca pasó a llamarse Estadio Banorte, aunque Ollamani mantiene la propiedad del recinto.

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La alianza también contempla la participación de Kraft Analytics Group (KAGR), firma especializada en análisis de datos deportivos y de entretenimiento. Su trabajo busca conocer mejor a los aficionados y aprovechar esa información para ampliar los ingresos por venta de boletos, servicios de hospitalidad y experiencias en el estadio.

La estrategia apunta a monetizar una afición que supera los 30 millones de seguidores en México y los 15 millones en Estados Unidos. Para el América, el desafío es transformar ese alcance en nuevas fuentes de ingresos y fortalecer el negocio alrededor del club y del Estadio Banorte.

Durante 2025, Grupo Ollamani reportó ventas por 6,315 millones de pesos y una plantilla de 1,877 empleados. Además del América y el Estadio Banorte, la empresa agrupa negocios como PlayCity, de casinos y apuestas, y las áreas de revistas y distribución, que contribuyen a diversificar sus fuentes de ingresos.

El Mundial de 2026 impulsó sus resultados en el segundo trimestre, cuando los ingresos crecieron 103.4% anual, hasta 3,084.7 millones de pesos. Sin embargo, Ollamani registró una pérdida neta de 806.8 millones en el sector futbol , afectada, entre otros factores, por compromisos extraordinarios con la FIFA. A esto se suma el crédito para remodelar el Estadio Banorte, cuyo capital comenzará a pagar en 2027.

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Tras la Copa del Mundo, el desafío es mantener el estadio como una fuente de ingresos mediante partidos, conciertos y otros espectáculos. La alianza con General Atlantic y el análisis de datos de los aficionados también apuntan a ampliar el negocio comercial, aunque su éxito dependerá de que estas iniciativas generen ingresos sostenidos.

En la cancha, el América no gana la Liga MX desde el Apertura 2024, cuando consiguió el tricampeonato. La afición espera otro título, mientras la empresa busca rentabilizar sus inversiones. A 110 años de su fundación, las Águilas enfrentan una doble exigencia: conservar su protagonismo deportivo y demostrar que el tamaño de su marca puede traducirse en un negocio rentable, incluso cuando los campeonatos no llegan.

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