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Cuenta atrás para la flota española en Mauritania, su último gran caladero africano: más de 3.000 empleos en riesgo y "ni rastro" del Gobierno

Por Redacción Sinergia Empresarial · 30 de septiembre de 2026 · 7 min
Cuenta atrás para la flota española en Mauritania, su último gran caladero africano: más de 3.000 empleos en riesgo y "ni rastro" del Gobierno

Bruselas y el país africano siguen separados por 20 millones a mes y medio del vencimiento, mientras el sector reclama una prórroga de un año para evitar el amarre de los barcos Leer

Bruselas y el pas africano siguen separados por 20 millones a mes y medio del vencimiento, mientras el sector reclama una prrroga de un ao para evitar el amarre de los barcos

Las familias de los tripulantes me llaman todos los das para preguntarme qu va a pasar y yo ya no s qu responderles. No tenemos alternativa, no hay 'plan B' ni otro caladero donde puedan faenar nuestros barcos. La armadora gallega Mara Jos de Pazo lleva ms de dos dcadas ligada al sector pesquero, pero desde hace meses arrastra un quebradero de cabeza que la obliga a echar cuentas para saber cunto tiempo podr resistir cuando el prximo 14 de noviembre expire el acuerdo de pesca que la Unin Europea mantiene con Mauritania y la embarcacin de la que depende toda su actividad tenga que echar el ancla indefinidamente.

Nos jugamos poder salir adelante, advierte. Y no slo ella. Una eventual paralizacin afectara a buques espaoles de distintas comunidades, entre ellos los cuatro gallegos que actualmente pescan merluza negra en esas aguas y sostienen alrededor de 40 empleos directos. A ellos se sumaran otros 16 marisqueros de Huelva, vinculados a unas 480 personas.

Slo en el mar, por tanto, cerca de medio millar de trabajadores espaoles se quedaran sin una alternativa clara para seguir faenando. Y eso sin contar que, por cada puesto directo en el mar, tendramos que multiplicar la cifra por cinco para hacernos una idea de las repercusiones en tierra, explican desde la Confederacin Espaola de Pesca (Cepesca). Con ese clculo, la patronal estima que el impacto total podra alcanzar a unos 2.600 trabajadores.

La amenaza ha extendido entre el sector una sensacin de desidia y abandono, sobre todo por el peso que tiene este caladero para la flota europea. Bruselas y Mauritania mantienen relaciones pesqueras desde 1987 y el protocolo firmado en 2021 es actualmente el ms importante de cuantos mantiene la UE fuera de sus aguas, tanto por el volumen de capturas como por su dimensin econmica. Permite faenar all a barcos de 10 Estados miembros (Francia, Espaa, Portugal, Alemania, Lituania, Letonia, Polonia, Pases Bajos, Irlanda e Italia) a cambio de una aportacin comunitaria de 60,8 millones de euros al ao.

Su renovacin, sin embargo, lleva meses encallada. Bruselas y las autoridades mauritanas han celebrado ya cuatro rondas de negociaciones sin conseguir cerrar el siguiente protocolo y el principal escollo contina siendo econmico. Fuentes conocedoras de las conversaciones consultadas por EL MUNDO cifran en unos 20 millones de euros la distancia que todava separa a ambas partes.

Y lo peor es que han dejado pasar demasiado tiempo. Aunque maana hubiera un acuerdo, dos meses no bastan para completar toda la tramitacin. Todava tendra que pasar por el Consejo y por el Parlamento Europeo, y toda esa burocracia lleva tiempo. Pero los bancos no esperan y nosotros tenemos hipotecas que seguir pagando, denuncia De Pazo.

Por eso el sector ha empezado a reclamar una solucin intermedia que evite que los barcos tengan que amarrar el 14 de noviembre aunque el nuevo protocolo siga sin estar listo.

La patronal pesquera Europche y la seccin de Pesca de la Federacin Europea de Trabajadores del Transporte (ETF) enviaron el pasado 17 de septiembre una carta al comisario europeo de Pesca y Ocanos, Costas Kadis, para pedirle que intervenga en desbloquear las negociaciones y promueva, mientras tanto, una prrroga de al menos un ao del marco actual. De esta forma, la flota podra continuar faenando mientras Bruselas y Mauritania terminan de negociar y tramitar el siguiente texto.

Una salida que consideran indispensable y que, pese a la proximidad del vencimiento, no consta que se haya puesto todava sobre la mesa. No nos entra en la cabeza que el Ministerio de Agricultura y Pesca, sabiendo hasta qu punto nos afecta, todava no haya impulsado la prrroga. Nos hemos hartado de escuchar al ministro, Luis Planas, decir que se trata de una relacin fundamental para Espaa, pero luego no vemos movimientos. No hay ni rastro de inters por parte del Gobierno, lamenta De Pazo.

Adems, la falta de avances desconcierta al sector porque existen precedentes muy recientes. En 2019, ante una situacin similar y con el propio Luis Planas al frente del departamento, Espaa convirti en una prioridad evitar que la flota tuviera que detenerse y consigui extender el protocolo durante un ao. Solo 12 meses despus volvi a reclamar la misma solucin y logr prolongarlo de nuevo a peticin expresa de Espaa. De ah que ahora se pregunten qu ha cambiado.

Deberamos quemar todos los cartuchos posibles. Es fundamental lograr la prrroga porque Mauritania es prcticamente nuestra ltima puerta de entrada a las aguas africanas, advierte Jos Ramn Muriel, presidente de la Asociacin Nacional de Armadores de Buques Congeladores de Pesca de Marisco (Anamar).

No es una exageracin. El acuerdo que la UE mantena con Marruecos expir en 2023, el de Senegal en 2024, el de Gambia en 2025 y el de Gabn el pasado junio. A los marisqueros todava les queda Guinea-Bisu, pero para los merluceros como el de De Pazo ya no existe otro caladero al que trasladar su actividad.

Y si los barcos paran, el problema acaba inevitablemente llegando a tierra. Los marisqueros de Huelva dejaran de abastecer a buena parte de los mercados que reciben sus productos y los cuatro buques gallegos interrumpiran el suministro semanal que desde hace cuatro generaciones descargan en la lonja de Cdiz, la cuarta de Espaa por volumen de capturas y facturacin y el nico punto del pas donde se subasta la merluza negra procedente del norte de frica.

Perderamos un sabor que sentimos como propio y del que viven miles de familias. Es el pescado con el que se crio mi padre, con el que me he criado yo y con el que estoy criando a mis hijos. Sera una desgracia perder algo as, lamenta Ignacio Parada Vargas, 'El Remendao', presidente de la Asociacin de Comerciantes del Mercado Central de Abastos de Jerez de la Frontera (Cdiz).

De los 42 puestos que componen la zona, asegura que alrededor de 30 se abastecen habitualmente de la lonja gaditana y cifra en torno al 70% el peso que este pescado tiene en sus ventas. Seguramente tendran que cerrar muchos y los que aguantasen acabaran vendiendo un gnero distinto y mucho ms caro. Habra menos pescado para los mismos compradores y los precios subiran. Pero, adems, perderamos un sabor de toda la vida de Cdiz. Puedes traer otras especies, pero ese sabor no lo sustituyes.

LUIS PLANAS. El ministro ha pedido a la Comisin que intensifique sus contactos para evitar que la flota comunitaria, y en especial la espaola, tenga que abandonar el caladero. Por ahora, sin embargo, no ha hecho ninguna referencia a la prrroga, la nica salida inmediata que permitira evitar varios meses de parn mientras se completa la nueva tramitacin.

COMPETENCIA. El sector reprocha su inexplicable silencio sobre una posible extensin temporal y alerta de que una interrupcin de la actividad empujara a algunos buques a cambiar de bandera, dando terreno a China, Rusia o Turqua, cuyas flotas estn sometidas a menores exigencias de sostenibilidad y control pesquero.

«Las familias de los tripulantes me llaman todos los das para preguntarme qu va a pasar y yo ya no s qu responderles.

No tenemos alternativa, no hay 'plan B' ni otro caladero donde puedan faenar nuestros barcos».

Con ese clculo, la patronal estima que el impacto total podra alcanzar a unos 2.600 trabajadores. 20 millones en disputa La amenaza ha extendido entre el sector una sensacin de «desidia y abandono», sobre todo por el peso que tiene este caladero para la flota europea.

Pero los bancos no esperan y nosotros tenemos hipotecas que seguir pagando», denuncia De Pazo.

No hay ni rastro de inters por parte del Gobierno», lamenta De Pazo.

Solo 12 meses despus volvi a reclamar la misma solucin y logr prolongarlo de nuevo «a peticin expresa de Espaa».

LA LTIMA PUERTA A FRICA «Deberamos quemar todos los cartuchos posibles.

Los marisqueros de Huelva dejaran de abastecer a buena parte de los mercados que reciben sus productos y los cuatro buques gallegos interrumpiran el suministro semanal que desde hace cuatro generaciones descargan en la lonja de Cdiz, la cuarta de Espaa por volumen de capturas y facturacin y el nico punto del pas donde se subasta la merluza negra procedente del norte de frica. 'El Remendao', en la lonja de Cdiz. «Perderamos un sabor que sentimos como propio y del que viven miles de familias.

Sera una desgracia perder algo as», lamenta Ignacio Parada Vargas, 'El Remendao', presidente de la Asociacin de Comerciantes del Mercado Central de Abastos de Jerez de la Frontera (Cdiz).

Puedes traer otras especies, pero ese sabor no lo sustituyes».

El ministro ha pedido a la Comisin que «intensifique sus contactos» para evitar que la flota comunitaria, y en especial la espaola, tenga que abandonar el caladero.

El sector reprocha su «inexplicable silencio» sobre una posible extensin temporal y alerta de que una interrupcin de la actividad empujara a algunos buques a cambiar de bandera, dando terreno a China, Rusia o Turqua, cuyas flotas estn sometidas a menores exigencias de sostenibilidad y control pesquero.