Crece economía de EU un 0.8% en el tercer trimestre de 2026
El repunte alcanzó una tasa anualizada de 3.4% impulsado por inversiones en inteligencia artificial y el gasto público.
La economía de Estados Unidos creció un 0.8 por ciento en julio-septiembre con respecto al segundo trimestre del año, mientras que en tasa anualizada, la primera potencia mundial creció un 3.4 por ciento frente al 2.2 por ciento anterior, a tono con los pronósticos de los analistas.
La primera estimación del dato, publicada este jueves por la Oficina de Análisis Económico (BEA), refleja sobre todo incrementos en la inversión de capital, motivados por el auge de la inteligencia artificial (IA), el consumo de los hogares y el gasto público, los cuales fueron contrarrestados parcialmente por una disminución en las exportaciones, que cayeron un 5.7 por ciento anualizado.
Las importaciones, que restan en el cálculo del Producto Interior Bruto (PIB), aumentaron un 19.7 por ciento según el informe, publicado apenas cinco días antes de las elecciones de medio mandato, en las que se decidirá el control del Congreso, con la marcha de la economía entre las mayores preocupaciones de los votantes.
La inversión de capital privado creció el 19.4 por ciento en tasa anualizada en el tercer trimestre. En concreto, la inversión corporativa subió un 12.7 por ciento y la de equipamiento, principalmente informático, creció un 20.9 por ciento.
Mientras, la inversión residencial cayó un 3.3 por ciento después de haberse incrementado un 2.8 por ciento en el periodo anterior.
El gasto privado aumentó en un 3.8 por ciento, al mismo nivel del dato del segundo trimestre, y reflejó incrementos tanto en servicios, impulsados por un auge en la atención sanitaria y la hospitalidad, como en bienes, debido a un aumento en el apartado de medicamentos recetados.
Por su parte, el gasto público se incrementó en un 5.3 por ciento, movido principalmente por un alza del 15.8 por ciento en el gasto federal, sobre todo el incremento del 22.2 por ciento del consumo no relacionado con la defensa, el cual venía de caer un 12.7 por ciento en el trimestre anterior.
En julio-septiembre, el índice de precios de gastos de consumo personal (PCE) aumentó un 2.1 por ciento anualizado, mientras que el dato subyacente, que excluye alimentos y energía por su volatilidad, creció un 2.5 por ciento.
El PIB, junto a la inflación -incluyendo las cifras del PCE- y los datos de empleo, son indicadores clave para la Reserva Federal (Fed) en sus decisiones de política monetaria.
En su reunión de este miércoles, el banco central decidió dejar estables los tipos de interés en la horquilla 3.75 a 4 por ciento, a pesar de la presión de la Casa Blanca por una bajada más agresiva de las tasas.


