Caso Montemorelos: Fiscalía detecta alcohol y clonazepam; ¿qué provoca mezclarlos?
Caso Montemorelos: Fiscalía detecta alcohol y clonazepam; ¿qué provoca mezclarlos?
La Fiscalía de Nuevo León detectó pequeñas cantidades de alcohol y clonazepam en el organismo de la mujer señalada dentro de la principal línea de investigación por el caso de Montemorelos; especialistas advierten que combinar benzodiacepinas con alcohol puede intensificar sus efectos sobre el sistema nervioso central.
La detección de alcohol y clonazepam en el organismo de Cinthia Abigail Tamez Rivera se convirtió en uno de los elementos que analiza la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León dentro de la investigación por la muerte de una familia en Montemorelos.
El fiscal general Javier Flores Saldívar informó que los estudios toxicológicos revelaron cantidades pequeñas de alcohol y del medicamento controlado y que estos resultados forman parte de las diligencias encaminadas a reconstruir qué ocurrió antes de los hechos. La principal hipótesis de la Fiscalía apunta a que la mujer habría privado de la vida a sus hijos y posteriormente se habría quitado la vida.
Sin embargo, la sola presencia de ambas sustancias no permite establecer que la combinación haya provocado una conducta violenta ni explica por sí misma los homicidios. Para determinar qué papel pudieron tener serían necesarias, entre otras cosas, las concentraciones exactas, dosis ingeridas, tiempo transcurrido, antecedentes médicos y demás evidencia pericial.
El clonazepam pertenece al grupo de las benzodiacepinas y se utiliza, bajo prescripción médica, para determinados trastornos convulsivos y de ansiedad.
Entre sus efectos conocidos están la somnolencia, mareos, inestabilidad, problemas de coordinación y dificultades para pensar o recordar. Portales especializados en salud también advierten que puede causar sedación importante y, en determinadas combinaciones, problemas respiratorios graves.
La información oficial del medicamento señala expresamente que las personas que utilizan clonazepam deben evitar el consumo de alcohol, debido a que éste puede potenciar la acción depresora de las benzodiacepinas sobre el sistema nervioso central.
Tanto el alcohol como el clonazepam reducen la actividad del sistema nervioso central. Cuando se consumen juntos, sus efectos pueden sumarse e incluso potenciarse, en lugar de funcionar de manera independiente.
El Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo de Estados Unidos señala que la combinación de alcohol y benzodiacepinas puede incrementar la sedación, afectar el equilibrio, disminuir el tiempo de reacción y deteriorar la coordinación motora. También aumenta el riesgo de lesiones y accidentes.
Problemas de memoria e incluso lagunas o episodios de amnesia.
Mayor riesgo de sobredosis, pérdida del conocimiento, coma y, en casos graves, muerte.
Se advierte que el alcohol puede interferir con el metabolismo de algunas benzodiacepinas, entre ellas el clonazepam, lo que puede elevar sus concentraciones en sangre o prolongar su eliminación y, con ello, intensificar algunos de sus efectos.
Además, alcohol y medicamentos pueden interactuar incluso cuando no fueron consumidos simultáneamente, debido al tiempo que permanecen activos dentro del organismo.
La intensidad de la reacción puede variar ampliamente entre personas y depende de factores como la dosis de clonazepam, cantidad de alcohol, peso corporal, edad, tolerancia, enfermedades preexistentes y consumo de otros medicamentos.
La evidencia médica permite afirmar que la combinación puede afectar el juicio, memoria, coordinación e inhibiciones, pero no permite concluir de manera automática que una persona se volverá agresiva o cometerá actos violentos.
El alcohol por sí mismo puede reducir las inhibiciones y alterar la capacidad para tomar decisiones, mientras que las benzodiacepinas pueden producir alteraciones cognitivas y conductuales en algunas personas. Aun así, establecer que una determinada conducta fue causada por estas sustancias requiere una evaluación individual y no puede deducirse únicamente de un resultado toxicológico.
En el caso de Montemorelos, la Fiscalía ha señalado que un adolescente sobreviviente declaró que la mujer manifestó estar "enojada", pero aún no se conoce qué habría originado ese estado ni cuál fue el móvil concreto de los hechos.
Este punto es relevante porque un análisis toxicológico que únicamente confirma la presencia de una sustancia no permite, por sí solo, establecer qué grado de afectación tenía una persona en determinado momento.
Para estimarlo deben tomarse en cuenta concentraciones, metabolismo, hora aproximada de consumo, dosis y otros elementos médicos y forenses.
Por ello, aunque el consumo de alcohol junto con clonazepam representa una combinación médicamente desaconsejada, hasta ahora no existe información pública suficiente para atribuir a esa mezcla la causa de la conducta investigada en Montemorelos.
La Fiscalía continúa con análisis de telefonía, testimonios, balística y otras pruebas para establecer las circunstancias que antecedieron al caso.
Entre los posibles efectos de la mezcla se encuentran: Somnolencia intensa y mareos.
Alcohol puede prolongar los efectos del clonazepam El riesgo no depende únicamente de que ambas sustancias sean ingeridas exactamente al mismo tiempo.
Fiscalía detectó cantidades pequeñas Flores Saldívar precisó que las cantidades de alcohol y medicamento encontradas eran reducidas.



