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Canadá y la UE estrechan lazos comerciales en respuesta a los aranceles de Trump

Canadá y Estados Unidos mantienen una estrecha relación comercial. Pero, ante la guerra arancelaria de Trump, Canadá busca nuevos socios en la Unión Europea y otras regiones.

Por Redacción Sinergia Empresarial · 23 de julio de 2026 · 4 min
Canadá y la UE estrechan lazos comerciales en respuesta a los aranceles de Trump

Canadá y Estados Unidos mantienen una estrecha relación comercial. Pero, ante la guerra arancelaria de Trump, Canadá busca nuevos socios en la Unión Europea y otras regiones.

La última andanada del impredecible conflicto comercial del presidente de Estados Unidos , Donald Trump , podría tener consecuencias desastrosas para las empresas canadienses. Pero las nuevas amenazas arancelarias también podrían abrir oportunidades comerciales en otros mercados, que China y la Unión Europea (UE) podrían aprovechar.

El arancel del 50 % que Trump planea imponer a una serie de productos importados abarca desde vino hasta palos de hockey, aunque deja fuera otros sectores clave como la energía, la potasa y el pescado.

Se espera que la medida afecte a alrededor del 5 % de las exportaciones canadienses a Estados Unidos, equivalentes a unos 20.000 millones de dólares. "El impacto podría ser devastador para las personas y las empresas involucradas", dijo a DW Julian Karaguesian, profesor de Economía de la Universidad McGill, en Canadá.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, prometió adoptar "todas las medidas necesarias" para proteger a los trabajadores, agricultores y empresas del país, lo que probablemente implicará reducir la dependencia de un único gran socio comercial.

"Hace ya un tiempo que la política canadiense apunta a diversificar el comercio con socios distintos de Estados Unidos. Por eso, esta nueva amenaza no va a cambiar esa estrategia", dijo a DW Mark Camilleri, de la Asociación Canadá-UE de Comercio e Inversión.

"Con Mark Carney como primer ministro hemos visto una estrategia mucho más ambiciosa de diversificación comercial, especialmente hacia Europa y también hacia la región del Indo-Pacífico".

La relación comercial entre Canadá y la Unión Europea se ha fortalecido de forma significativa durante la última década, en gran medida gracias a la entrada en vigor del Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA, por sus siglas en inglés), firmado en 2016 y aplicado de manera provisional desde 2017.

El acuerdo eliminó casi el 98 % de los aranceles al comercio entre Canadá y el bloque europeo. Como resultado, el intercambio comercial entre ambas partes alcanzó los 130.800 millones de euros en 2025, un aumento del 81,2 % respecto de 2016, según cifras de la UE. El bloque también sostiene que "el PIB de la UE ha aumentado en 3.200 millones de euros al año gracias al acuerdo".

La maquinaria, los productos farmacéuticos y los minerales figuran entre los principales motores del comercio entre ambas partes. Los recursos naturales de Canadá, como las tierras raras y otros minerales estratégicos, resultan especialmente atractivos para la UE, que busca reducir su dependencia de China en este ámbito y, al mismo tiempo, cumplir sus objetivos ambientales.

"Esta ha sido una de las principales áreas en las que se ha estrechado la cooperación entre Canadá y la UE", afirmó Camilleri. "Seguirá siendo una parte importante de esa relación. Además, también ocurre a nivel bilateral. Canadá y varios Estados miembros de la UE, entre ellos Alemania y Francia, están desarrollando alianzas en torno a materias primas. Canadá dispone de estos recursos y de tierras raras, y la UE los necesita".

Otro recurso que necesita la UE —y Alemania en particular— es la energía. Sin embargo, en este ámbito el principal problema es la infraestructura. "El inconveniente es que transportar petróleo y gas natural resulta costoso, y Canadá necesita ampliar su capacidad de exportación en la costa este para poder abastecer de gas y petróleo a los consumidores europeos", explicó Karaguesian.

"Diría que China sería el principal destino de un aumento de las exportaciones canadienses. La razón es que las economías de Canadá y China son muy complementarias: China es una superpotencia manufacturera y Canadá es una superpotencia en recursos naturales", agregó el experto de la McGill.

Karaguesian destacó que dos de las tres principales exportaciones de Canadá son la energía y los productos alimentarios, y que China es el mayor comprador de estos bienes después de Estados Unidos.

Sin embargo, la diversificación comercial de Canadá no parece que vaya a limitarse a China —ya uno de sus principales socios comerciales— y a la Unión Europea.

La ministra de Exteriores de Canadá, Anita Anand, participó esta semana en una reunión de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático ( ASEAN ), celebrada en Indonesia, donde reiteró el interés de su país en ampliar el comercio con la región mediante un tratado de libre comercio.

"Asegurarnos de que exista consenso para concluir el tratado de libre comercio entre la ASEAN y Canadá es nuestra máxima prioridad en esta cumbre", afirmó Anand.

Karaguesian señaló que el deterioro de las relaciones comerciales con Estados Unidos ha llevado a Canadá a buscar oportunidades en mercados más lejanos, entre ellos India y América Latina. En su opinión, esto podría convertirse incluso en una ventaja. Podría poner en entredicho la afirmación de Trump de que "sin nosotros [EE. UU.], no hay forma de que ellos [Canadá] puedan sobrevivir".