"Calor, calor y más calor": 7 gráficos que muestran cómo ha cambiado el clima en Europa
En junio se batieron récords de temperatura en el Viejo Continente, y los científicos advierten de que se trata de un anticipo de lo que está por venir.

En junio se batieron récords de temperatura en el Viejo Continente, y los científicos advierten de que se trata de un anticipo de lo que está por venir.
Apenas han transcurrido unos días de julio, pero dos olas de calor estivales que han batido récords ya han ofrecido a Reino Unido y a Europa una muestra de su nueva realidad climática.
Tras el calor registrado en mayo, junio trajo temperaturas que no solo batieron récords, sino que los pulverizaron. La agencia meteorológica de las Naciones Unidas calificó este fenómeno de "extraordinario" en todo el continente.
Si esto parece inusual, es porque lo es. Pero también es exactamente lo que los científicos predijeron para un mundo más cálido, impulsado principalmente por la quema de combustibles fósiles que libera a la atmósfera gases de efecto invernadero que atrapan el calor.
"El cambio climático provocado por el ser humano ha hecho que fenómenos como este sean más probables e intensos", afirmó el profesor Stephen Belcher, científico jefe de la Oficina Meteorológica de Reino Unido.
La intensidad de estas olas de calor queda patente al observar cuánto superaron las temperaturas los valores normales durante mayo y junio en el conjunto de Reino Unido; un hecho que aquí se representa en rojo.
La ola de calor de junio probablemente resultó agobiante debido a la combinación de altas temperaturas y elevada humedad. Una humedad alta dificulta que nuestro cuerpo se enfríe mediante la sudoración.
Además, las temperaturas se mantuvieron muy elevadas incluso después de la puesta de sol, lo que dificultó conciliar el sueño. Nuestro cuerpo necesita temperaturas nocturnas más frescas para recuperarse del calor diurno.
Por ejemplo, en la ciudad galesa de Cardiff, situada a unos 244 kilómetros al oeste de Londres, la temperatura no descendió de los 23,5°C durante la noche del 24 al 25 de junio, lo que la convirtió en la noche de junio más cálida jamás registrada en Reino Unido.
La mayor parte de Inglaterra y Gales experimentó al menos una noche tropical en junio, es decir, una noche en la que la temperatura no desciende de los 20°C. Históricamente, este tipo de noches han sido muy poco frecuentes en Reino Unido.
"Sin duda cabe esperar cada vez más noches tropicales a medida que siguen aumentando las temperaturas globales", afirmó Hawkins.
El nuevo podcast de BBC Mundo sobre un amor que triunfó contra todo pronóstico
Aunque el calor de junio fue más intenso en el sur de Inglaterra y el sur de Gales, pocas zonas se libraron de las altas temperaturas.
Se alcanzó un pico de 37,7°C en la norte ciudad de Lingwood (a unos 200 kilómetros al noreste de Londres), según datos provisionales. Fue una de las varias estaciones que superaron el anterior récord de temperatura máxima para un mes de junio en Reino Unido —35,6°C—, establecido en 1957 e igualado en 1976.
"Ver temperaturas así en Reino Unido durante el mes de junio invita a la reflexión", señaló Belcher.
No todas las estaciones meteorológicas cuentan con registros que se remonten al famoso verano de 1976, pero incluso algunas de las estaciones con historiales más largos vieron cómo sus récords anteriores se superaban en 2°C o más.
"Normalmente, esperamos que los récords se superen por márgenes pequeños: décimas de grado o, a lo sumo, un grado aproximadamente", explicó Ed Hawkins, profesor de ciencias climáticas de la Universidad de Reading.
"Por eso, que se pulvericen por un margen tan amplio resulta llamativo y extraordinario; y, por supuesto, esto sucede tras un episodio similar ocurrido en mayo", agregó.

