Braskem, vinculada a Carlos Slim en México, tiene tres días para evitar la bancarrota

Braskem, se encuentra contrarreloj para concretar un acuerdo con sus acreedores y dar paso a una eventual reestructuración.
Braskem , el aliado brasileño de Carlos Slim , se encuentra contra las cuerdas, ya que las negociaciones para reestructurar su deuda se mantienen sin un acuerdo definitivo, tan solo a tres días de que venza el plazo.
La petroquímica brasileña informó que las conversaciones se han intensificado y que recibió propuestas indicativas y no vinculantes de distintos grupos de acreedores para una eventual reestructuración.
Entre las alternativas planteadas, que aún se mantienen bajo revisión, se encuentran una inyección de capital y la constitución de garantías sobre activos de la compañía.
La empresa está evaluando la adopción de posibles medidas de protección frente a los acreedores, teniendo en cuenta que expira la suspensión de las acciones de ejecución. Hasta la fecha, no se ha tomado ninguna decisión respecto a los términos de la reestructuración", señaló a través de un comunicado.
Braskem tiene hasta el 24 de agosto para alcanzar una reestructuración extrajudicial y evitar recurrir a la figura de "recuperación judicial" , un mecanismo que en Brasil es equivalente a la protección por bancarrota.
Para concretar un acuerdo extrajudicial, la compañía necesita el respaldo de los tenedores de al menos un tercio de su deuda. En caso de conseguirlo, las partes contarían con otros 90 días para definir los términos finales de la reestructuración.
La situación adquiere mayor importancia debido al escrutinio público y político sobre la participación de Petrobras , la petrolera estatal brasileña que controla Braskem junto con la gestora de fondos IG4 Capital.
A finales de junio, Braskem solicitó protección de emergencia frente a sus acreedores después de que las negociaciones para alcanzar una solución extrajudicial se estancaran. La medida suspendió durante 60 días las acciones de ejecución promovidas por los acreedores.
Entre los grupos que han presionado a Petrobras para asumir un mayor compromiso financiero se encuentran Elliott Investment Management y Contrarian Capital Management. Algunos acreedores han planteado alternativas que incluyen aportaciones de capital, capital de trabajo o deuda subordinada.
En ese sentido, Petrobras analiza la posibilidad de ofrecer mejores condiciones de pago a Braskem en determinados contratos, mientras busca una salida que permita aliviar la presión financiera de la petroquímica.
Esta situación se entrelaza con la reciente situación de Braskem Idesa —la empresa conjunta entre Braskem y Grupo Idesa —, en la que Carlos Slim mantiene participación accionaria.
Braskem Idesa anunció que se declaró en bancarrota bajo el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos, como parte de una estrategia para reducir su deuda en más de 900 millones de dólares.
Como parte del acuerdo, la compañía deberá recaudar nuevo capital y reducir la deuda senior total de aproximadamente 2,500 millones de dólares a unos 1,600 millones.
La decisión se tomó luego de que la compañía alcanzara acuerdos con acreedores y accionistas, con el objetivo de que pueda salir del proceso de insolvencia en un plazo de 60 a 90 días, de acuerdo con la información compartida por la propia empresa.
Pese al proceso de bancarrota, la alianza entre la brasileña Braskem y Grupo Idesa, donde Carlos Slim es accionista a través de Grupo Financiero Inbursa , afirmó que continuará con sus operaciones diarias y funcionando con normalidad.
Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.



