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Bloquean banca comercial y otros intermediarios el crédito público

Por Redacción Sinergia Empresarial · 19 de agosto de 2026 · 3 min
Bloquean banca comercial y otros intermediarios el crédito público

Los bancos comerciales siguen determinando el otorgamiento de créditos de la banca de desarrollo en México, pese a que el gobierno federal puso en marcha el programa de reindustrialización conocido como Plan México.

Instituciones de fomento siguen supeditadas a las privadas: informe

Esta dependencia de los intermediarios, señala el informe Transformación del Estado para el Plan México: un enfoque orientado por misiones para lograr la prosperidad compartida , "limita la capacidad (de la banca de desarrollo) para reorientar el crédito" hacia las actividades productivas.

"A México no le falta financiamiento; lo que le falta es un sistema financiero organizado para canalizar los recursos hacia la actividad productiva", resume el informe a cargo de Mariana Mazzucato y Lara Merling, investigadoras del Instituto para la Innovación y el Propósito Público (IIPP) de la University College London (UCL). El documento expone que si bien "el sistema bancario comercial de México es grande, está concentrado y es altamente rentable", el crédito a las empresas representa menos de la mitad de la cartera en los bancos públicos y el crédito vía las instituciones de fomento también se ve limitado por estos intermediarios.

"El crédito público llega a las empresas a través de los mismos bancos comerciales, lo que significa que el intermediario, no el Estado, establece las condiciones. Cuando las garantías públicas cubren el riesgo, el Estado absorbe las pérdidas, mientras el intermediario se queda con la rentabilidad. De esta manera, el financiamiento público para el desarrollo subsidia la rentabilidad de un sistema bancario ya altamente rentable, en lugar de corregir la deficiencia en la asignación de recursos", expone el informe.

Al corte de la primera mitad de 2026, Nacional Financiera (Nafin), la institución enfocada a dar crédito a pequeñas y medianas empresas, se quedó 35 casi mil millones de pesos atrás en su programa de financiamiento colocado a través de intermediarios financieros. Con estos datos actualizados, 92 pesos de cada 100 en crédito ejercido por esta institución financiera se coloca en segundo piso.

En el caso de Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), donde el financiamiento a través de segundo piso no supera 45 por ciento, el rezago se encuentra más en los créditos directos dados por el organismo de fomento y no en el que se ejerce a través de intermediarios. Ello se debe en gran medida a la diferencia en los mandatos de ambas instituciones, dado que esta institución, al igual que Banco Nacional de Obras y Servicios (Banobras) está más orientada a créditos de primer piso para proyectos de comercio exterior e infraestructura.

El gobierno federal ha hecho énfasis en los obstáculos del financiamiento para la producción en México, sobre todo a la luz del Plan México. El sector empresarial también ha señalado este problema. "México crecería más, simplemente por aritmética, si en vez de que 35 o 40 por ciento del PIB en créditos, tuviéramos 60 por ciento", señaló Ana María Aguilar, directora ejecutiva del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), durante una conferencia de prensa la semana pasada.

El informe Mazzucato-Merling expone que si bien la banca de desarrollo en México no es menor, pues sus activos ascienden a 3.2 billones de pesos, o 9.3 por ciento del producto interno bruto (PIB) –comparable en proporción de la economía al Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social, el principal agente financiero de largo plazo en Brasil–, tiene problemas estructurales para operar como institución de fomento.

"La importancia de estas instituciones no radica únicamente en su tamaño, sino en su capacidad para ofrecer el tipo de financiamiento que la banca privada no suministra en medida suficiente", explica el informe. El problema con la banca de desarrollo a través del segundo piso –es decir, a través de un intermediario– es que las instituciones públicas no deciden qué empresas o proyectos reciben recursos.

"El crédito de segundo piso permite ahorrar en redes de sucursales, pero conlleva una implicación estructural: si el crédito público llega a las empresas a través de los mismos bancos comerciales cuya lógica de asignación se pretende modificar, la coordinación exclusiva entre bancos públicos no basta para reorientar el financiamiento", apunta el informe.

Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.