Bestia o dios
Bestia o dios. Leer

Aristteles sentenci que el hombre solitario es una bestia o un dios. Fuera de la ciudad, fuera de la condicin humana, solo cabe la degradacin o la excepcin. Veintitrs siglos despus, el Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada ha puesto precio a la bestia . 14.141 millones de euros al ao, el 1,17% del PIB . Ah caben las bajas mdicas, los ansiolticos, la productividad que se evapora, las muertes que llegan antes de hora.
El paro triplica la soledad entre los 30 y los 55 aos. La pobreza tambin porque en los hogares que no llegan a mil euros al mes, uno de cada tres la sufre. Madrid, con su ballet de mudanzas y ascensos, encabeza el mapa. El retrato desmiente el tpico porque quien ms la declara no es el anciano de la foto institucional, sino el joven de 16 a 24 aos, con la prevalencia ms alta de todas las edades.
Julio vaca el calendario y el calor amodorra y asfixia al inquieto o, simplemente, al que vive ms all de las constantes vitales. Es tal vez un buen tiempo para aparcar indicadores e investigar el valor de la soledad. Desde Funcas se lleva documentando mucho tiempo el trasfondo demogrfico. Espaa caminar hacia 5,4 millones de hogares unipersonales antes de 2039, el 41% habitados por mayores de 65 aos, rostro todava mayoritariamente femenino. Ms que una curiosidad censal es la arquitectura futura del gasto sanitario, de la dependencia y del modelo de bienestar.
Hay un precedente histrico al que no prest atencin en el colegio porque con 13 aos me pareci un latazo importante: el monacato. La regla benedictina organiz comunidades enteras alrededor del silencio elegido de la celda, y esa esencia termin siendo infraestructura real —rotacin de cultivos, contabilidad, hospital, banco de semillas— que sostuvo Europa siglos. Una economa diseada sobre la soledad de cada monje, multiplicada por comunidad.
Los escritores heredan ese diseo en miniatura. Esa soledad —el oficio, la pgina en blanco— no figura en ninguna estadstica y sin embargo es la ms frtil. Tratamos pues la soledad como una patologa uniforme, cuando hay una que empobrece —la impuesta, la del paro, la del hogar sin recursos, la de la vejez sin red— y otra que hace posible casi todo lo dems: pensar sin ruido ajeno, decidir sin consenso prestado, dudar.
La independencia intelectual, la que sostiene el pensamiento crtico y tambin la buena economa, no nace de la multitud. Nace del rato en que uno se queda a solas con sus premisas y las somete a examen sin nadie que aplauda antes de tiempo. Uno vuelve a la mesa comn con algo propio que ofrecer, no solo ruido prestado.
As, se trata de distinguir a tiempo entre la soledad que asla y la que forma. La poltica pblica debe perseguir la primera con toda su artillera y dejar sitio a la segunda, que no figura en ninguna partida de gasto y, sin embargo, nos hace mejores ciudadanos, capaces de discrepar sin romperse.
Quiz ah est la clave que no est en barmetros ni en cuenta de resultados. La soledad no deseada empobrece porque llega sin permiso ni salida, mientras que la buscada —la del cuaderno, la del monje, la del silencio a las once de la noche— es casi siempre el primer paso de un regreso. Nadie se hace independiente en medio del ruido. Ninguna sociedad recompone su convivencia sumando individuos que nunca aprendieron a estar, primero, a solas consigo mismos. Mucho menos con las redes y la IA.
No es dulcificar con lirismo lo que las estadsticas describen como sufrimiento real. Solo se trata de pararse a pensar en alternativas. Una soledad nos cuesta el 1,17% del PIB. La otra, bien administrada y hasta bien rezada, es la nica inversin que nos queda por hacer en nosotros mismos. Estar solo, bien mirado, no siempre es estar perdido. A veces es la nica forma de encontrarse con la bestia sin creerse un dios
Francisco Rodrguez Fernndez es Catedrtico de Economa en la UGR y director del rea Financiera y Digitalizacin de Funcas.
Sinergia Empresarial continuará el seguimiento de esta información sobre bestia o dios y ampliará la cobertura conforme se confirmen nuevos elementos relevantes para el ecosistema empresarial.
