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ASP, la SOFIPO de dos velocidades: del crédito al 'changarro' a las API para grandes empresas

Por Redacción Sinergia Empresarial · 27 de agosto de 2026 · 3 min
ASP, la SOFIPO de dos velocidades: del crédito al 'changarro' a las API para grandes empresas

ASP opera en dos extremos del sistema financiero: crédito para el sector popular y automatización de pagos para empresas medianas y grandes.

En el mismo edificio, ASP, Integra Opciones, Sociedad Financiera Popular (SOFIPO) con 25 años de operación, corre dos negocios que aparentan pertenecer a universos distintos. De un lado, conecta directamente a Banco de México para que empresas medianas y grandes reciban pagos vía SPEI directo en sus sistemas ERP o de comercio electrónico. Del otro, sigue otorgando crédito popular en zonas rurales del noroeste del país, donde pequeños negocios se han convertido en cadenas de restaurantes y pescadores de pequeña escala hoy operan flotas más grandes gracias al financiamiento que reciben.

"Cada uno tiene su target distinto", explica Oscar Salcedo Yúdico, Director General Adjunto de ASP y responsable de la transformación digital de la institución en entrevista con ALTO NIVEL.

El SPEI que se conecta a las empresas es para un segmento empresarial de empresas que están recibiendo cientos o miles de pagos diarios, y el crédito que estamos otorgando en las sucursales es para un nivel socioeconómico pyme o micro."

ASP es una de las aproximadamente 70 instituciones conectadas de forma directa a Banco de México para procesar SPEI. Del lado corporativo, ofrece una API que integra los pagos recibidos directamente con los sistemas ERP o de comercio electrónico de sus clientes, para eliminar la conciliación manual.

Salcedo Yúdico ilustra el problema que busca resolver con una experiencia previa fuera del sector financiero, cuando trabajó en una empresa fabricante de latas. Ahí observó que recibir un SPEI no significa que la operación esté automatizada:

Una cosa es que ya recibas tú como empresa el SPEI y que tengas que decirle al contador, al de finanzas, que estén empatando, que si ya llegó el pago para que el de ventas pueda estar entregando el producto."

Para una empresa que no puede liberar un tráiler de mercancía sin confirmar el pago, esa conciliación manual se convierte en un cuello de botella operativo.

El verdadero futuro es conciliar y registrar los pagos en tu sistema contable para que pueda fluir el negocio", afirma.

En este sentido, ASP 'conecta el riel' de pagos con los sistemas donde realmente se toman las decisiones operativas de una empresa.

En el extremo opuesto de ese espectro está el negocio original de ASP. Desde sus inicios, la institución se ha concentrado en otorgar financiamiento al sector popular en zonas rurales del noroeste del país; actualmente opera 29 sucursales dedicadas a este segmento.

Salcedo Yúdico describe casos de negocios que comenzaron como un pequeño negocio y que, mediante créditos sucesivos, se convirtieron en cadenas de restaurantes.

Menciona también pescadores de pequeña escala que usaron el financiamiento para comprar motores más grandes para sus embarcaciones, ampliar su escala de operación o incluso incursionar en turismo.

Mientras la API está dirigida a empresas que reciben cientos o miles de pagos al día y tienen capacidad tecnológica para integrarla, el crédito de sucursales está pensado para micro y pequeñas empresas y personas del sector popular. Es decir, ASP opera en dos extremos de la digitalización financiera al mismo tiempo.

Lo que conecta ambos negocios, según Salcedo Yúdico, son los datos. Cuando los pagos de una empresa llegan directamente a su sistema, dejan de ser solo movimientos en una cuenta bancaria y se convierten en información estructurada sobre el comportamiento de sus clientes: quién paga puntualmente, quién incrementa su facturación o quién empieza a atrasarse.

Tú puedes ir detectando quién sí te está pagando, quién incluso está incrementando tu facturación, como para que tú, como empresa, puedas evaluar y otorgarle un crédito a ese cliente", explica.

La lógica también opera en sentido contrario: una caída en la facturación o un atraso en los pagos puede activar lo que Salcedo Yúdico describe como "semáforos amarillos o rojos" para que la empresa reduzca su exposición o modifique sus condiciones comerciales con ese cliente.

El directivo plantea que esos datos podrían, eventualmente, alimentar modelos financieros o herramientas de inteligencia artificial capaces de anticipar cómo va a terminar el flujo de efectivo de una empresa, dándole margen para buscar financiamiento antes de enfrentar un faltante.

Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.