Alza de la deuda pública preocupa: Edgar Amador descarta que se convierta en un problema

La deuda pública de México subiría a 55% del PIB en 2027, pero Hacienda destaca una mejora fiscal y proyecta un déficit de 3.9% del PIB.
La deuda pública total como proporción del PIB aumentará de 44.5 por ciento en 2017 a 55 por ciento en 2027, un incremento de 10.5 puntos porcentuales en una década.
El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, reconoció que la evolución de la deuda genera preocupación, aunque sostuvo que los indicadores de México no son desfavorables cuando se comparan con los de economías con un nivel de desarrollo similar.
"Esto es lo que escuchan en la conversación pública: que la deuda de México podría representar un problema como porcentaje del PIB", enfatizó.
Sin embargo, afirmó que México mantiene una posición relativamente favorable frente a sus países pares y que parte del aumento de la deuda respecto al PIB también se explica por la revisión a la baja de las cifras del PIB realizada por el Inegi.
"México está en una posición bastante favorable, justo por debajo del promedio de la mayoría de las economías desarrolladas", destacó al presentar las proyecciones económicas del país en el North Capital Forum.
"Nuestros indicadores de deuda no son tan desfavorables en comparación con economías similares, con un grado de desarrollo parecido", agregó.
En materia fiscal, Hacienda prevé que el déficit amplio, medido por los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), disminuya por tercer año consecutivo, al pasar de 5.8 por ciento del PIB a 4.1 por ciento en 2026 y a 3.9 por ciento en 2027.
El objetivo, explicó Amador, es mantener una convergencia fiscal gradual y sostenida hacia un déficit de alrededor de 3 por ciento del PIB e incluso niveles inferiores en los próximos años.
Para el balance primario, Hacienda proyecta un superávit de 0.1 por ciento del PIB este año y de 0.5 por ciento en 2027, lo que implica que los ingresos superarán al gasto público antes del pago de intereses de la deuda.
Amador también destacó la reducción de la deuda de Pemex, que pasó de representar 9 por ciento del PIB a 3.5 por ciento, y señaló que esto contribuyó a la mejora de las calificaciones de la empresa.
Respecto a la deuda soberana, afirmó que las ocho agencias calificadoras que evalúan el crédito de México mantienen al país dentro del grado de inversión y que el gobierno está comprometido con preservar esa condición.
Para 2027, Hacienda estima un crecimiento del PIB de entre 1.5 y 2.5 por ciento, con un punto medio de 2 por ciento, además de una inflación de cierre de 3 por ciento.
También proyecta una tasa de Cetes a 28 días de 6 por ciento y un tipo de cambio de 18 pesos por dólar al cierre del próximo año.
El escenario contempla un precio promedio de la mezcla mexicana de 61.8 dólares por barril y un déficit de cuenta corriente de 0.6 por ciento del PIB.



