Alumnos del Opus y de los jesuitas, consultores de McKinsey o abogados del Estado: estos son los clanes que dirigen las grandes empresas españolas
Muchos de los directivos y consejeros del Ibex 35 comparten lazos al proceder de las mismas consultoras, escuelas de negocios o ciertos puestos de administración pública. Los expertos advierten de los riesgos de estas redes de poder por su carácter endogámico

Muchos de los directivos y consejeros del Ibex 35 comparten lazos al proceder de las mismas consultoras, escuelas de negocios o ciertos puestos de administración pública. Los expertos advierten de los riesgos de estas redes de poder por su carácter endogámico
Una red de hilos invisibles conecta a los directivos y consejeros de las grandes compañías españolas. El haber pasado por ciertas consultoras empresariales de élite, escuelas de negocios o puestos de la Administración abre más puertas que cualquier agencia de cazatalentos. Abogados del Estado en excedencia en los consejos de administración de empresas del Ibex, exdirectivos de la firma McKinsey en los despachos más poderosos del sector financiero y antiguos alumnos de Icade o del IESE ocupando puestos relevantes en multinacionales muestran esa red de influencias —tan sutil como tenaz— que se ha ido tejiendo en las élites empresariales.
"Aquí nos conocemos todos y cuando alguien viene de McKinsey ya sabemos lo que va a pasar", apunta un directivo de una de las mayores aseguradoras españolas. McKinsey & Company es una consultora estratégica estadounidense fundada hace 100 años. ¿Sus dueños? Sus propios socios. A diferencia de otras firmas como Accenture, PwC, Deloitte o KPMG, que tienen un espectro de negocios más amplio, McKinsey se dedica fundamentalmente a asesorar a altos directivos para poner en marcha proyectos de calado en la organización: desde fusiones y adquisiciones hasta la entrada en nuevos mercados.
En el libro La consultora: cómo McKinsey dirige el mundo (Península) los periodistas Walt Bogdanich y Michael Fosythe explican cuál es una de las prácticas más habituales a la hora de operar de esta firma: la empresa es contratada por una gran corporación para trabajos específicos —mejoras de eficiencia, revisión de procesos, proyectos de compras...—; los consultores entablan una relación muy estrecha con la dirección; y al cabo de unos años, algunos de esos consultores acaban siendo contratados en la compañía, y fichan a otros socios.
En España, la sombra de McKinsey es alargada. Durante el intento de compra del Banco Sabadell por parte del BBVA , tres de los cuatro actores principales habían trabajado para la consultora. Tanto el presidente del BBVA, Carlos Torres, y su consejero delegado, Onur Genç, como el consejero delegado del banco catalán, César González-Bueno, habían sido socios de la prestigiosa firma.
A lo largo de la fallida opa, muchos inversores cuestionaron el modo de hacer de Torres y Genç, atribuyéndolo al 'patrón McKinsey'. "Se creen más listos que el resto, pero al final les falta calle, les falta conocer más a la gente, y se enrocaron en una tímida mejora de la oferta, del 10% , que no logró inclinar la balanza", explica un veterano gestor de fondos, que administra activos por más de 100 millones de euros.
También en el Santander ha habido presencia importante de McKinsey. Víctor Matarránz era hasta hace unos meses la mano derecha del consejero delegado, Héctor Grisi, y también dirigió la potente división de seguros y gestión de activos. Ahora trabaja para el gigante británico HSBC.
La red se extiende más allá del sector financiero. La jefa de Google en España, Fuencisla Clemares , y los nuevos presidentes de las empresas de medios Vocento (editor del ABC ), Ignacio Eyries , y de Mediapro, Sergio Oslé , también fueron socios de McKinsey. Este último se ha estrenado en el cargo con un expediente de regulación de empleo (ERE) para el 20% de la plantilla. También pertenece al clan el consejero delegado de Ferrovial, Ignacio Madridejos.
Estos círculos de influencia no están aislados. En ocasiones, se superponen. Es el caso de Madridejos. El directivo, antes de recalar en McKinsey, estudió Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos en Madrid, otra de las canteras más prolíficas de las grandes empresas españolas. Especialmente en el ámbito de las constructoras. Florentino Pérez (presidente de ACS), Manuel Manrique y Juan del Rivero (Sacyr), Juan Miguel Villar Mir (fallecido en 2024 y fundador del grupo Villar Mir, ahora OHLA) y José María Entrecanales (fundador del grupo Acciona y fallecido en 2008) estudiaron esta ingeniería.
"Las grandes infraestructuras de España las han construido un puñado de empresas punteras creadas por ingenieros de caminos que además han sido muy exitosas en su internacionalización ", resume un octogenario empresario madrileño, que ha trabajado con muchos de los ingenieros mencionados.
Otra cantera ingenieril para las élites directivas españolas es el Instituto Católico de Artes e Industrias (ICAI), adscrito a la Universidad Pontificia Comillas. Este centro privado está controlado por la Compañía de Jesús, la institución católica que tiene más peso en la educación en España, junto con el Opus Dei.
En las aulas del ICAI, situadas en la calle Alberto Aguilera de Madrid, estudió Ingeniería Industrial Ignacio Sánchez-Galán, el presidente de Iberdrola, quien también logró un grado de Dirección de Empresas en el Instituto Católico de Administración de Empresas (Icade) de esta misma universidad. También se formaron en ICAI la consejera delegada de Bankinter, Gloria Ortiz; el consejero y exprimer ejecutivo de Endesa, José Bogas; Francisco José Riberas, fundador y presidente de Gestamp; y Amparo Moraleda , presidenta de la multinacional europea de la aviación Airbus.
El tapiz de antiguos alumnos de ambos centros de los jesuitas —ICAI e Icade— es el más extenso y tupido del panorama empresarial español, con más de 50.000 alumni registrados. La nómina de directivos célebres es tan amplia que tiene su propia entrada en la Wikipedia . Esta comunidad busca "facilitar el 'networking', la mentoría, el acceso a bolsas de empleo y los eventos exclusivos", según se explica en la página de la Universidad Pontificia Comillas.
La facultad de Icade fue pionera en España en lanzar los estudios de doble grado. En 1960 empezó a ofrecer su famoso E3, que combina estudios en Derecho y Administración de Empresas. Luego extendería la fórmula a otras combinaciones de estudios universitarios. El programa fue tan exitoso que lo acabaron copiando la mayoría de universidades españolas.
Una antigua alumna de Icade, directiva en una multinacional del marketing, reconoce que la calidad de la formación "es excelente", pero cree que si tantos y tantos ex alumnos llegan a puestos directivos es también por otros factores. "Influye el 'networking', por supuesto, pero también influye que buena parte de las familias con dinero de Madrid y alrededores hacen lo posible por enviar allí a sus hijos". Esta ejecutiva recuerda de su etapa de estudiante que "había muchos compañeros con apellidos compuestos, de los que acababas sabiendo de su vida por las páginas de Sociedad del ABC o del Hola".
Ignacio de la Torre, economista jefe de la firma de inversiones Arcano Partners, cuestiona que estas redes de contactos tengan tanta influencia. "En los procesos de selección de directivos se buscan perfiles que tengan ciertas habilidades, que hayan demostrado su capacidad a lo largo de su trayectoria, y a veces, pues proceden del ámbito de la ingeniería, o de ciertas escuelas de negocios, pero si han llegado a esos puestos no es porque un amigo de la universidad les haya enchufado", reflexiona el economista. De la Torre argumenta que, además, "los departamentos de personas buscan perfiles variados, porque se ha demostrado que solo así se construyen equipos más sólidos y exitosos".
Los jesuitas no solo están detrás de la Universidad Pontificia de Comillas. También controlan la Universidad de Deusto, en Bilbao, cantera de buena parte de la élite política y empresarial vasca, especialmente en el ámbito de los banqueros. La cantera de " la Comercial de Deusto " —como se conoce a esta escuela, por su nombre original— es extensa en el sector financiero. Desde José Ignacio Goirgolzarri (ex consejero delegado del BBVA y presidente de Bankia, y luego de CaixaBank, tras la fusión); Emilio Botín (el histórico presidente del Banco Santander, fallecido en 2014, y padre de la actual presidenta, Ana Botín) a Gregorio Villalbeitia, presidente de Kutxabank, pasaron por Deusto. También históricas figuras como José Ángel Sánchez Asiaín (Banco de Bilbao), Emilio Ybarra (BBV), Pedro Luis Uriarte pertenecen a esta cantera.
Además de Icade e ICAI, en Madrid, y la facultad de Deusto, en Bilbao, los jesuitas también controlan en Barcelona Esade, la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas. Se trata de una escuela de cursos de postgrado para directivos, creada en 1958 en con el empuje de un grupo de empresarios catalanes. Por allí han pasado importantes figuras directivas, como Tomás Muniesa, actual presidente de CaixaBank o Gabriel Escarrer, presidente y consejero delegado de Meliá Hotels International.
