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¿Aguantaría Nicaragua la presión de Washington, su principal socio comercial?

Por Redacción Sinergia Empresarial · 31 de julio de 2026 · 6 min
¿Aguantaría Nicaragua la presión de Washington, su principal socio comercial?

Estados Unidos es el principal socio comercial de Nicaragua, cuya economía depende además de las remesas. ¿Por qué no le cierra el grifo al régimen de Daniel Ortega?

El mandatario de Nicaragua , Daniel Ortega , anunció la semana pasada que el país no volvería a celebrar elecciones . La reforma electoral que prepara el régimen contempla ampliar el mandato presidencial a 7 años y vetar a la oposición , aunque sin llegar a suprimir el proceso electoral formal.

El anuncio, un paso más en la deriva autoritaria del régimen, no pasó inadvertido en Washington. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, lo condenó y dijo que han "abandonado incluso la apariencia de contar con el consentimiento popular" e hizo un "llamado a la comunidad internacional para que una esfuerzos". Sin embargo, es Estados Unidos quien más podría hacer para presionar a Managua.

Estados Unidos es el principal socio comercial de Nicaragua. Es el mayor receptor de los bienes exportados por el país centroamericano. También es el país del que Nicaragua importa más bienes y servicios. Y además, de EE. UU. procede la inmensa mayoría de remesas.

El Banco Central de Nicaragua distingue en sus estadísticas de exportación entre los bienes producidos en el país (principalmente oro y productos alimenticios, con el café y la carne a la cabeza) y los producidos en su zona franca, normalmente fabricados con insumos importados, entre los que destacan los productos textiles, el tabaco y los arneses eléctricos, un componente básico de la industria automovilística. En ambas categorías es Estados Unidos el principal cliente.

Nicaragua exportó a Estados Unidos en 2025 bienes por un total de 4.101 millones de dólares, e importó bienes estadounidenses por un valor de 2.016 millones. Ese superávit comercial de más de dos mil millones de dólares indica la importancia de Estados Unidos para la economía nicaragüense.

De EE. UU. procede más del 80 % de las remesas que recibe el país, una rúbrica que supone ya casi un tercio de la economía nicaragüense. En 2024, las remesas hicieron fluir 5.243 millones En 2024, las remesas hicieron fluir 5.243 millones a Nicaragua, 4.340 de los cuales procedían de Estados Unidos. En 2025, aunque no hay cifra oficial todavía, se calcula que superaron los 6.200 millones. Es, sin duda, el país de Latinoamérica más dependiente de las remesas.

Para Estados Unidos, Nicaragua es un socio comercial menor. La suma de las exportaciones e importaciones con ese país lo sitúan en el puesto número 55 de sus socios comerciales . Sin embargo, para Nicaragua, la relación con Estados Unidos es decisiva. Si Washington decidiera presionar comercialmente al país, eso sería devastador para su economía. "Sería como un arma nuclear", resume gráficamente Douglas Castro, investigador nicaragüense en el exilio, desde la Universidad de Oxford. "Esa baza de Estados Unidos sería letal", abunda. "Pero creo que no está en los cálculos de Estados Unidos ejercer ese tipo de presión", añade.

"Nicaragua es más vulnerable que Venezuela, no tiene la renta petrolera, y casi todo su comercio va dirigido a Estados Unidos y, como segundo socio comercial, a Centroamérica, que también es muy vulnerable a la presión estadounidense", explica. Sanciones como las impuestas a Caracas tendrían, según él, "un impacto mucho más fuerte". ¿Por qué no se toman entonces? "Estados Unidos no apuesta a eso porque teme la inestabilidad en Nicaragua y que eso pueda crear una crisis migratoria, es lo que se escucha en los pasillos de Washington", afirma.

Para Douglas Castro, Estados Unidos obtendría "más problemas que beneficios" si intensificara la presión sobre el régimen de Daniel Ortega. "Es a los otros países centroamericanos a los que les preocuparía ese tipo de medidas, y no nos extrañemos de que empresarios de Centroamérica sean los que hagan lobby en Estados Unidos para evitar que se tomen". Y pone como ejemplo que "Nicaragua saca la mayor parte de su producción por los puertos de Honduras o de Costa Rica".

Félix Maradiaga, académico experto en Ciencia Política y Administración Pública, coincide en resaltar la importancia de los países centroamericanos. "El tratado comercial entre Nicaragua y Estados Unidos no es bilateral, sino que es un tratado regional en el que la suspensión de Nicaragua implicaría hacer un reordenamiento de las cuotas y de los acuerdos regionales", explica desde Nueva York el que fuera también, antes de ser detenido en junio de 2021 por el gobierno de Ortega, precandidato presidencial en las últimas elecciones que hubo en el país.

"Estados Unidos puede hacer muchas cosas más que no ha hecho y podríamos tener una lectura simplista de decir que no lo ha hecho por falta de interés, o porque Ortega no es una prioridad, o que no ha habido voluntad política", afirma. "Yo creo que es un error esperar a que las acciones vengan exclusivamente desde Estados Unidos", protesta. "Tenemos que ser más contundentes en explicar que Ortega no es un problema único de los nicaragüenses, sino un problema regional".

Maradiaga cita el ejemplo de Alessio Casimirri, reclamado por Italia por la muerte de Aldo Moro , pero también otros, como el sobrino de Gadafi o Mauricio Funes. "Le puedo dar una lista grande de personas que están en Nicaragua perseguidos por la Justicia internacional y muchos ejemplos de cómo Ortega ha ya cruzado todas las líneas rojas imcumpliendo los acuerdos de seguridad hemisférica", añade. El experto ve un peligroso ciclo que se retroalimenta: "Estados Unidos no toma acciones inmediatas, entonces el resto de países de Centroamérica y de Europa tampoco lo hacen, y viceversa".

"A pesar de todo, Nicaragua disfruta de cierta estabilidad macroeconómica", afirma Douglas Castro. "Porque Ortega ha aprendido de los años ochenta, cuando la inflación fue uno de los factores que le costó la elección y la transición democrática en 1990", recuerda. La economía del país creció el año pasado casi un 5 %, enlazando cinco años de crecimiento significativo. Sin embargo, al analista Manuel Orozco esta estabilidad le parece un espejismo. Lo ejemplifica con el aumento de la economía informal, que alcanza al 77 % de los trabajadores, pero muestra otra larga lista de indicadores, desde los de desnutrición hasta los de policías per cápita .

"Una disminución del 5 % de remesas afectará el crecimiento del ingreso nacional al menos en 0,5 %, y el próximo año las remesas bajaran de 14 % a 5 %", pronostica Orozco, director del Programa de Migración, Remesas y Desarrollo del Diálogo Interamericano en The Dialogue, un centro de estudios con sede en Washington. "La presión política y económica puede incidir sobre Rosario Murillo y Daniel Ortega de contener su radicalización", concluye. Aunque añade: "El problema de Nicaragua no es de elecciones, sino de la presencia de un regimen de estilo totalitario, talibánico tropical, que ha criminalizado la democracia".

Para Douglas Castro, la estrategia de Ortega es retrasar las elecciones otro año más, hasta 2028 Por un lado, porque conincidirían con las de Estados Unidos y pasarían más desapercibidas sus irregularidades. "Es decir, los demócratas y republicanos van a estar en su propia contienda en Estados Unidos, y entonces él cree que podrá hacer una barbaridad peor que en 2021", afirma en relación a las elecciones de ese año , ampliamente consideradas ilegímitas. Y, por otro lado, "están preparando la sucesión la sucesión conyugal y luego dinástica, pero todavía no están listos".

Y recuerda que las dictaduras, "por más que proyecten esa imagen monolítica", tienen fisuras. En ese análisis coincide Maradiaga. "Hay en este momento una preocupación de Ortega de que dentro del Sandinismo hay un rechazo, silencioso pero cada vez más obvio, a la figura de Rosario Murillo y a la suya propia", explica. Y, además, ve en el movimiento del régimen una prueba del miedo del mandatario a la oposición. "Ortega admite [implícitamente] que hay una oposición que le preocupa, y es una oposición que no sólo está en el exilio, sino que de manera silenciosa se continúa organizando internamente". Su miedo, en resumen, no es a las elecciones, sino a volver a perderlas.

Información con base en Redacción Sinergia Empresarial. Redacción y edición: Sinergia Empresarial.