3 virtudes que hacen temible a España de cara a la final del Mundial (y 2 debilidades que Argentina puede explotar)
España llega con solo un gol en contra para enfrentarse a Messi y los suyos en la final del Mundial en el Estadio Nueva York/Nueva Jersey.

España llega con solo un gol en contra para enfrentarse a Messi y los suyos en la final del Mundial en el Estadio Nueva York/Nueva Jersey.
Fuente de la imagen, Grzegorz Wajda/SOPA Images/LightRocket via Getty Images
Me mudé a España en 2010, pocos días antes de que La Roja levantara su primer Mundial ante Países Bajos en Sudáfrica.
Viví en el país varios de los éxitos de una de las mejores selecciones del siglo XXI, como las victorias en las Euros 2012 y 2024 ante Italia e Inglaterra respectivamente.
Desde que consiguieron la Eurocopa de 2008 ante Alemania, inició el ciclo más dorado en la historia del fútbol español, con un juego combinativo y de ataque que se ganó la admiración mundial.
Casi 20 años después, tengo la sensación de que para muchos españoles este partido ante Argentina es el más importante de su historia.
La final de este domingo es definida por varios exjugadores y periodistas como el sueño de generaciones de españoles que admiraron a la Albiceleste de Maradona primero y de Messi después, tanto por su éxito como su mística.
"No siento ni padezco con el fútbol; pero voy a presenciar el partido universal, el partido que siempre he soñado jugar algún día", comentó en la cadena española COPE el exportero de la selección Santiago Cañizares.
Con la rivalidad deportiva y cultural entre españoles y argentinos, la final es casi una cuestión de Estado. Así me lo deslizan amigos y colegas de cada país.
En el pedigrí mundialista, España todavía está lejos de Argentina. La Roja tiene un trofeo, mientras que la Albiceleste va a por su cuarto.
Aún así, los españoles llegan a la cita en Nueva Jersey mirándole a los ojos a la actual campeona del mundo con varias virtudes que los hacen temibles.
En fútbol suele asociarse el dominio del balón con juego de ataque, pero esta selección española también lo usa como arma defensiva.
Es una ecuación simple: si tienes más la pelota, la lleva menos el rival.
España es el tercer equipo con más posesión del esférico en este torneo, solo por debajo de Alemania y Turquía, que quedaron eliminadas en dieciseisavos de final y en fase de grupos respectivamente.
Ha dominado la pelota un 63,7% del tiempo, mientras que Argentina lo ha hecho un 59%, según la compañía de estadísticas Stats Perform.
Con ese dominio de la pelota anularon a la Francia de Mbappé, Dembélé y Olise en semifinales, uno de los ataques más prolíficos del campeonato.
Dos a cero acabó el partido para España, pero el dato más relevante fue que redujeron a los galos a solo tres tiros al arco y con un 0,3 de probabilidades de que esos remates acabaran en gol.
En la posibilidad de repetir esta gesta ante Argentina puede estar la clave del campeonato.
